🧭Capítulo 3 de 8

El coaching ontológico como puente entre espíritu y vida concreta

🧭El coaching ontológico como puente entre espíritu y vida concreta

Después de abrir la conversación espiritual, Luciano la baja de inmediato a tierra. El puente que propone es el coaching ontológico. Ahí los problemas cotidianos dejan de verse solo como hechos aislados y pasan a funcionar como espejos. Una pelea con los hijos, una explosión de rabia o una frustración doméstica pueden mostrar creencias antiguas sobre valor, exigencia, responsabilidad o fracaso.

La pregunta cambia todo. En vez de quedarse solo con “qué hago para arreglar esto”, aparece “por qué esto es un problema para mí” o “qué me está mostrando de mí mismo”. Desde ahí el conflicto deja de ser únicamente un obstáculo y se vuelve una puerta de autoconocimiento.

La tesis de fondo es potente. No se trata de negar lo que pasa, sino de leer en cada escena aquello que todavía sigue atrapado en un personaje, un paradigma o una herida que pide conciencia.