Muy buenas tardes para todos. ¿Se escucha, Che? Perfecto, buenas tardes. ¿Cómo andan? Bienvenidos. ¿Cómo están? Hola Euge, ¿cómo va eso? Bien, papá. Qué bueno encontrarnos. La verdad que es un placer. Hace mucho que no daba un PS1 100% online y siempre es lindo volver a la pandemia, a la época de pandemia, donde era 100%. Me encanta. La verdad que primero de todo agradecerles por estar acá, darles la bienvenida al protagonista del cambio. Primero de todo me voy a presentar para los que no me conocen. Mi nombre es Luciano Porcio. Tengo ya 50. Cumplí hace un par de semanitas. Suena raro, ¿no? 50 ya. No estaba acostumbrado al 40. Bueno, 50. Llegué. Y tengo tres hijos. Joaquina, de 21. Felipe, 18. Jacinta, 15. Vivo en Escobar. ¿Qué más les puedo contar? Me estoy mudando a Pilar, ahora el 15 de julio. De profesión, licenciado en finanzas. De venido en consultor humanístico y coach ontológico, por vocación. Me tocó fundar Protagonista de Cambio hace 17 años, en el año 2007. Y nace con un anhelo fundamental o con una misión, que es la misión de Protagonista de Cambio, que es acompañar a las personas a traer su mejor versión al mundo. Y esto lo hacemos desde una columna vertebral que es el coaching ontológico. Me tocó o elegí estudiar en Chile con uno de los creadores del coaching, que es Julio Laya, donde estuve trabajando con él durante cinco años en su escuela. Y después los ingresados de Protagonista de Cambio querían también formarse y en el año 2013 puse mi propia escuela. Que ya llevaba 11 años de vida. Después se sumó la escuela online, después apareció un programa de consultoría humanística. La realidad es que hoy somos más de 100 coaches egresados y la escuela son más de 500. Tenemos esta misión compartida formando parte de esta comunidad de Protagonista, donde ya pasaron más de 10.000 personas por los cursos aproximadamente y varias empresas también, con la voluntad y el anhelo principal de crear un cambio, un cambio de conciencia. Pero yo, más que nada, antes de arrancar a conversar, me gustaría escucharlos un poquito ustedes. Me gustaría escuchar qué hacen por acá, qué los convocó a Protagonista de Cambio, quién los trajo, qué les contaron del programa. Y ahí vamos interactuando y demás. Una cosa, nadie está obligado a hablar. Lo ideal, obviamente, para que esto no sea un monólogo, me han tocado grupos que hablan mucho y me han tocado grupos que no hablan nada. Entonces estoy acostumbrado a lo que venga. Si hablan mucho los voy a frenar y si no hablan nada los voy a rengar a que hablen. Así que, pero sí, va a ser la clase muy dinámica y espero también muy divertida. Esperemos. Y va a depender también, obviamente, mucho de ustedes, ¿no? Para que sea divertida, para que juguemos, nos divirtamos y también van a ver que el tiempo se va a pasar muy rápido. Bueno, volviendo a lo concreto, a la pregunta, ¿qué haces acá? ¿Quiénes te contaron de Protagonista de Cambio? ¿Quién te trajo, etcétera? ¿Quién se animó? Yo me animo. Dale, Augusto. Voy por el hielo. Uy, no sé qué lío tendrá. Bueno, de fondo. A mí me recomendó una amiga, que vino la amiga, el papá, como que ya todos se estudiaron en la escuela y todo, y estaba feliz y me dijo, te va a cambiar la vida, o sea, anda, está espectacular, como así, herramientas para vivir, que es como lo que estaba buscando en realidad en un punto. Así que nada, la chocha, reentusiasmada. Y aparte, reesperé para tenerlo con vos. Buenísimo. Herramientas para vivir, dijiste, ¿no? ¿Querés ahí ampliar un poquito? Sí, si se te ocurre. Yo justo estuve en un viaje con ella, estuve afuera del Australia un año, lo compartí bastante y me recibió. ¿Eso lo hiciste allá también, no? No, ella lo hizo hace bastante, hace como cuatro años, creo. Y nada, en el día a día, como que me iba enseñando a ver las cosas de otra manera, o cómo tomártelo, viste, y un montón de herramientas que yo había que ella tenía, y le digo, yo no siento tenerlas, viste, como tomarse las cosas, viste, vivir más tranquilo, viste, como el estrés de hoy en día que medio que te pasa por arriba. Y ella me dijo, una vez me dijo, tenés que hacer eso, y bueno, ni bien pude, la anoté. Así que bueno. Muy bien, Agus, bienvenida. Gracias por compartir. Gracias a vos. ¿Quién va? Bueno, hola a todos. ¿Se escucha? Hola, Elfín, ¿cómo andas? Hola, ¿qué tal? Soy Elfín. ¿Cómo andas? Bien. Bueno, a mí me recomendó una prima que lo hizo también con vos, así que nada, y un primo mío lo tuvo una especie de clase, no sé si, o sea, este curso en su empresa, que vos hablabas de las empresas en AMCOR, así que nada, yo vengo en lo personal en un año, digamos, especial con muchas cuestiones a nivel personal, así que nada, lejos de tratar de ver todo lo que sucedió, entre comillas, como una tragedia, es como que te abrí como una apertura de expansión en un montón de aspectos, no solo en lo espiritual, en lo emocional, en el día a día, y así como te iba hablando una vuelta en esto que nada que ver, era algo personal, que es una vivencia muy hace poco, de cuatro meses, me dice, Del, tenés que hacer este curso. Yo lo hice, a ella en su momento lo hizo acompañando un proceso de ella personal de un duelo, de su mejor amiga, yo vengo de otro duelo, también que digamos, capaz esto no es particularmente para, digamos, transitar un duelo, pero como que lo integró con una herramienta, así como dice, abus de vida, en general para muchas áreas, y yo, este fue mi motor de esto que acaba de suceder, que sea expansivo, así que todo lo que sume, inclusive este curso, lo estoy tomando para transitar la vida misma, con todo lo que eso lleva. Gracias Delphi, bienvenida también. Gracias. ¿Quién más? ¿Me escuchan? Soy la otra. Sí, por lo menos la cámara no sé qué pasa. Bien, bien, así que voy a hablar nada más con las fotos. Yo también, vengo hace muchos años, difíciles como cinco, todos los años los arranco pensando que va a ser mejor y no estaría pasando. Tengo una amiga que hizo PSU1 el año pasado, y un día en una charla, me dijo un poco como le dijeron a la otra, Delphi, tenés que hacer esto, me dice, vos siempre pones el no primero, la excusa de que no podés, de que no llegás, de que el no, me dice, y tenés que empezar a dar todo lo que sí tenés y a cambiar como la manera que ves y que enfrentás un montón de cosas. Así que bueno, me convenció y acá estoy. Muy bien, la otra Delphi, bienvenidísima. Gracias. Gracias. ¿Quién más por ahí? Ya, acá, perdón. No, no, no, voy a por vos. ¿Vos sos? Bueno, gracias. Bueno, yo soy Maka, soy maestra jardinera y también una compañera de trabajo que hizo PSU1, PSU2 y la escuela de coaching con ustedes. Me lo recomendó este año, también justo como hijo Delfina. Estaba transitando un duelo de una mascota, varias cosas, y bueno, fue como la apertura para decir, bueno, me anoto y lo hice. Muy bien, sentiste el impulso y acá estás. Ida, mandale un beso a Mugi, seguramente te lo habrá mandado ella, ¿no? ¿Sexy cameo? Vanesa. Ah, mirá. Y también una profe de yoga, Marita, también, que coincidí después. Marita. Mirá, bienvenida. Gracias. El otro día fui a alquilar el departamento ahí en Pilar, y la inmobiliaria me dice, bueno, ¿podés hablar un rato? Bueno, me pregunta, ¿vos qué te dedicas? No, bueno, tengo una organización que se llama Protagonista K. ¿Lo hizo Pulano? ¿Pulano? ¿Quién? ¿Lo hizo Figura Pública? Me dice, no, no, Figura Pública no, pero sí, pasó bastante gente por los cursos. Así que, bueno, qué bueno, me alegra. Gracias, Marita. Juan Cruz, dale. Sí, buenas, ¿cómo vas? Soy Juan Cruz. Estoy acá porque mi viejo regresó hace poco. No sé, hace dos años creo que lo hicieron. Me vienen rompiendo para que lo hagan haciendo hace rato. Y por una cosa de Bogotá, por tiempo, no lo hacía. Y ahora que, bueno, ya tengo más tiempo, me mandé. No me contaron mucho de lo que es. No sé la verdad mucho qué es. Me dijeron, tipo, metete, te va a gustar, se te va a hacer bien. Dije, bueno, vale. Le mandamos. Así que acá estamos. Muy bien, bienvenido. ¿Quién más quiere compartirse? Dale. Tenés el nombre de A52 de Paola. Pero no sé cómo es tu nombre. Dale, yo lo cambio, no me di cuenta. Paola es mi nombre. Ah, Paola. Espera que te lo cambio. Lo cambio ya. Ahí está, ya lo cambiaste. Buenísimo. Gracias. ¿Cómo estás? Bien, todo bien. Bueno, mi nombre es Paola. Estoy por cumplir 49, esperando llegar a los intérpretes. Esperando llegar a los 50 que me tienen más. Yo casi me alcanzás. Casi me alcanzo. También tengo tres hijos, medizas y un varón. Soy licenciada en Administración de Empresas. Cuando mis hijas eran chicas, perdón, cuando nació mi segundo hijo, tercero en realidad, empecé a buscar algo para hacer para no dejarlos a ellos y poder laburar desde casa. Y empecé con la ambientación de eventos. Y como que siempre me fui adaptando. Pero en este momento digo, voy a llegar a los 50 años, ¿y qué quiero ser? Porque mamá soy, que es lo que soñé toda mi vida, mamá soy. Y bueno, me planteo, estoy llegando a la mitad de la torta. Quiero ver cómo hacerla para que sea mejor. Y sentirme plena en esto, ¿no? Llegué acá protagonista porque hace un año o dos hice el curso de la Tierra al Cielo con Jessica Arena y Caro Cataño. Y cuando terminé el curso dije, la verdad que me encantaría hacer la carrera de coaching. En ese momento me surgió, después no sé por qué, en inseguridades seguramente, se me fue diluyendo. Pero bueno, me quedo dando vueltas y bueno, acá estoy. Bienvenidísima. Linda pregunta, ¿no? ¿Qué quiero ser? Buenísimo, me encantó. Gracias, la guardamos acá en la gatera. Gracias. ¿Quién tiene ganas de compartirse? Dale, Alina. Hola, mi nombre es Alina, tengo 34 años. Soy licenciada en la Administración de Empresas, Especialista de Recursos Humanos. Actualmente me encuentro desarrollando el área de recursos humanos. Hace dos años en esa compañía. Estamos en un momento de mucho crecimiento. Eso a nivel profesional y a nivel personal. Tengo una hija de 18 años, fui mamá a los 16. Y hoy me encuentro en esto de ir por mí misma, ¿no? Siempre fue como que mi motivo era Amira, ¿no? Entonces me encuentro esto de, bueno, ahora concretar por vos misma. Entonces me encuentro un poco empantanada. A su vez, hace 15 minutos llegó de hacerme una punción mamaria. Entonces, bueno, nada, estoy como muy revolucionada. Y, bueno, se me juntan estas dos cosas, ¿no? Desde lo personal, de concretar cosas por mí, ir por mí, descubrirme. Y también desde lo profesional, ¿no? También de cómo guiar y acompañar personas también en este rol que llevo en la empresa. Y, bueno, nada, un gustazo estar acá. Y, bueno, hace rato que quería hacer la carrera de coaching. Y yo vivo en Rosario. Y no resonaba, en Rosario yo hacía un instituto y no resonaba conmigo, por ahí, la metodología. Y en mayo hice un viaje consciente con, bueno, con Ceci Carena, con Fermín y con Karo. Y, bueno, contaron de protagonistas y, bueno, no lo he, así que acá estoy. Buenísimo, bienvenida. Gracias. Y los coaches, los coaches de Sparrow, amando semillas. Buenísimo, gracias, bienvenida. No, por favor. ¿Quién más quiere compartirse? Hola, ¿qué tal? Buenas noches, Cristian, te habla. Hola, Cristian, ¿cómo andas? Bien, bien. Bueno, te cuento. O sea, soy un hombre de 54 años buscando sanar un montón de cosas. Y tratando de buscar el sentido, digamos, a lo que viene, ¿no? Soy padre de 6 hijos. Por suerte una gran crisis económica. Ahí se cortó. Esperá, esperá que estás en silencio, no sé por qué. Bueno, como te decía, por suerte hace dos años una gran crisis económica, profesional y demás hizo que despierte desde la parte, digamos, más consciente. Bueno, empecé a seguir a Ferb, Freitag, por eso conocí todo esto y desde la parte, digamos, profesional soy publicista hace 35 años, fotógrafo también publicitario en su momento, eso de qué, después tuve un estudio de diseño gráfico que hoy día es lo que hago especializado en lo que tiene que ver con packaging, pero estoy con ganas de darle una vuelta a todo eso y llevarlo hacia el marketing ontológico, para hacer un arrendamiento de todos. A eso vamos. Buenísimo, gracias Cristian. Hay una tendencia de vuelta a la humanidad, después de tanta tecnología, después de tanta separación entre la tecnología, la pandemia, el encimismamiento, hay una necesidad de volver a mamiferar. Ahora en un ratito vamos a hablar un poquito de esto. Laura, vos querías compartirte también, creo. Hola, buenas tardes, ¿qué tal? ¿Cómo estás? Se te escucha un poquito lejos, creo. ¿Se escucha lejos? Un poquito. A ver si saco ahí. Ahí está. ¿Ahí se escucha? Mejor, mucho mejor, sí. Bien. Bueno, soy Laura y vengo por un duelo de mi mamá, falleció de cáncer y ahora me está tocando a mí. Abrazo lo que me pasa. Ayer fue mi primer quimioterapia. Necesito y quiero herramientas y confío en todo esto y me encanta todo lo que ustedes hacen. Estoy abierta a lo que tenga que pasar. Así que bueno, para mí es un placer poder estar y compartir cosas con ustedes. Y sobre todo, ya te digo, necesito herramientas para seguir avanzando y para seguir con todas las garras así. Así que bueno, es eso, Fer. No, Fer, no. Bienvenida, Laura. Fer es mi mellizo. Bienvenida. Gracias por compartirte también y me animo a decirte que vas a encontrar muchas herramientas para que te acompañen en este desafío. ¿Quién más quiere compartirse? Uno o dos más y estamos. María, ¿primero o después Marcos? Bueno, mi nombre es María. Yo tengo como la versión oficial de por qué vine y después, mientras ustedes iban hablando, yo decía, yo también para eso. Yo también soy publicitaria, marquetinera, comunicación, lo que fuera. Me dedico mucho a la construcción de marcas y lo que hice durante mucho tiempo y para poner marcas bastante grandes y conocidas es esto de buscar el propósito a la marca. Y terminábamos haciendo lo que es un brand book en donde vos le pones, le encontrás el propósito, que es lo último, pero vas recorriendo todo un camino. Los creencias, los valores y demás. Una vez mi marido me dice, ¿no me haces a mí el brand book? Porque hablamos de la marca personal. Y ahí hice uno. Y después me fue surgiendo gente que me pedía y estaba buenísimo y yo te juro que me emocionaba haciendo el de los demás. Y yo dije, voy a hacer el mío. Y era loco, pero yo no encontraba mi propósito. Y de golpe empecé. Viste cuando las cosas te aparecen o por ahí las empezó a saber porque estás abierto, ¿verdad? Y los encontré ustedes, después le hablé con alguien, sí, yo lo hice, yo lo hice, no sé qué y dije, bueno, lo tengo que hacer porque yo necesito hacer mi brand book, tengo que hacer mi propósito. Pero también me pasó que, por ejemplo, vos habías dicho de acompañar a las personas a través de su mejor versión al mundo. Es un poco lo que yo hacía con las marcas, con lo cual digo, para eso también vengo. Herramientas para vivir también necesito. Encontrar qué quiero ser también. Tengo que sacar un montón de cosas, pero o sea, mi vida puede ser... Mi hermano me dice, ¿sí puedes hacer una novela de migré? O puede ser, esta mina las pasó todas y las atravesó, con lo cual, nada, los estuve escuchando. A mí me sacaron un tumor de la cabeza y mirá, estoy vivita y coleando. Tengo un chiquito con autismo y es un desafío enorme. O sea que todo se puede. También estoy buscando sanar y también no me acuerdo quién fue que dijo que hizo que despierte. Creo que fue también el más publicista. Bueno, yo vengo a ser todo, necesito todo lo que necesitan ustedes. Además, yo pensé que venía a buscar propósito, pero vengo también por todo esto otro. Genial, bienvenida María. Gracias por compartirte también. Muchas gracias. Marcos. Sí, ¿cómo va? Nada, yo vine un poco, estoy acá. Yo me dedico a recursos humanos. Estoy acompañando en una fábrica para arrancar a los empleados y muchos líderes que están arrancándose. Estuvimos arrancando por primera vez su carrera profesional. Bueno, yo también estoy de a poco arrancando, claramente. Y nada, noto también que necesito un poco más de herramientas para hacer ese acompañamiento de la mejor manera, ¿no? Además, en el trabajo yo dirijo un grupo de jóvenes en un ámbito religioso y también como que busco acompañarse, psicólogo también. Estoy buscando herramientas nuevas para ir formándome y acompañando a la gente, como también, claramente, a uno mismo, como ya dijeron varios. Un poco para esto tengo como esa vocación de servicio, vamos a decir, pero lo sé muy poco. Entonces vengo a buscar el conocimiento para poder ayudar un poco más. Gracias, Marcos. Bienvenido. Esta organización nace con ese anillo, precisamente, de servir a los demás. Bueno, vamos a charlar un poquito. Después, obviamente, vamos a seguir charlando y se van a seguir compartiendo y demás. Pero me dieron pie como para empezar. Los estuve escuchando atentamente y lo primero que me surge para poder empezar, sobre todo porque no hacemos prácticamente charla informativa, nos dimos cuenta que es mejor que venga por lo menos a las dos primeras clases y sientan por otra vez que hambre, después que quieran darse esa nota y que no, no. Pero lo que pienso es que a mí, por lo menos, yo siempre arranco contando por ahí un poquito mi experiencia de la primera vez que arranqué con todo esto, que para mí fue muy revelador. Toda mi vida tuve una infancia bastante feliz, no tuve grandes quiebres hasta los 17 años, que bueno, se separaron mis viejos, iba a ser médico y de repente mi viejo entra en un pozo depresivo, bueno, se queda económicamente en la lona, yo termino bollando, terminé viviendo con mi abuela, dejando la carrera de medicina para ponerme a trabajar. Empecé de cadete en el Banco Medicina ya en el año 92 y con un anhelo principal que era hacerme rico. Yo lo que me decía en ese momento, tenía 17 años, lo que me decía es para que no me pase lo mismo que le pasó a mis viejos, que es fundirse y separarse, yo tengo que tener plata para poder formar una familia y darle a mis hijos todo lo que necesitan. Y ahí empecé una carrera, empecé de cadete, después pasé, el Medellín se fundió, estuve vendiendo tiempos compartidos, actuando de actor de reparto en alguna novela y en Canal 13, tratando de... Dulce esa no la sabía, ¿no? Que levantaste la vista, ¡ah, fui actor, sí! Dulce está ahí, piensa que contesta la info, saluda a Dulce así te conoce. Nuestra venezolana está contenta, todavía está festejando que le ganaban los mexicanos a ella. Y ahí pasé a otro banco, pasé a JP Morgan, ahí volví, dejé de pelotudiarme un poquito y volví a los bancos. Estuve trabajando en el Morgan tres años, donde tuve una laburada de 14 horas por día, fundido en paralelo a la noche estudiaba finanzas. Después pasó al Citibank, ahí comienza un lindo viaje, empezó en Argentina y en el año 2001, en el corralito, me invitan con 20 familias argentinas a vivir a Puerto Rico, ¿sí? Para manejar el asesoramiento financiero desde allá. Vamos para allá, 20 familias y en el grupo viajaba un coach. Yo, la verdad que lo único que había escuchado de coach era coach deportivo, ¿sí? De hecho el coaching es muy reciente, nace, de hecho nace del deporte, después lo acoplaron, lo amalgamaron a las empresas y después recién apareció el coaching ontológico, que trabaja más en el ser humano, digamos, que quiere hacer proceso, digamos, ¿no? Lo concreto es que me partió la cabeza, porque fue como un despertar. Yo estaba con 28 años en ese momento. Dicen que los septemios, por eso siempre hablo con algunos que están pasando por algún septemio, los 28, los 35, los 42, los 49, son etapas de lindos cambios. No quiere decir que si vos no estás en un septemio no estés en un proceso de cambio, pero sí en los septemios, de hecho piensen que cuando vos llegas a los 7 años, también ahí aparece todo el adoctrinamiento social de la matriz, ¿no? Con todas las creencias, todos los paradigmas. A los 14 ves a la adolescencia también con un cambio. Si ustedes miran los septemios son edades muy reveladoras y de cierta crisis, la crisis, digamos, no de por sí tiene que ver con una connotación negativa. La crisis es una invitación precisamente a generar un cambio en vos, ¿sí? El tema es que muchas veces el ser humano no sabe muy bien a dónde recurrir, ¿no? Como para poder poner en palabras lo que le está pasando. Ah, estoy desesperada, o estoy deprimida, o estoy agustiada, no salgo de la cama. Bueno, tranquila, primero ve a escuchar a Jim Carrey, ¿viste? Cuando dice, no sé si lo estuvieron escuchando últimamente, pero él dice Depress, ¿no? Depress es el cuerpo que te dice fuck off, basta, te voy a frenar. No quisiste frenar por las buenas, te voy a frenar por las malas, ¿viste? Y lo que te está diciendo precisamente tu cuerpo, que es mucho más sabio que tu neocórtex, es que pares. No solo que pares, sino que cambies, ¿no? O que vayas a revisar, o que vayas a encontrar aquella parte tuya que estuviste haciéndote la boluda durante mucho tiempo, o el boludo, y que te invita a traerte. El tema es que obviamente cuando aparece esa gran pregunta, que es, ¿qué quiero? De la mano de esa pregunta aparecen los miedos, ¿sí o no? Por eso nos cuesta tanto responder esa gran pregunta. ¿Qué es lo que verdaderamente quiero? Cuando respondo la pregunta, inclusive antes de responderla, ya empieza el boicoteador. No, porque en realidad si hago esto, tengo que renunciar, me tengo que mudar, tengo que, tengo que, ¿sí o no? Entonces, hay un proceso muy lindo, por lo menos que yo empecé, yo estaba viviendo una vida que si bien estaba manifestando un audio y tenía toda la... No es que llegué a ser rico, ni mucho menos, ¿no? Estaba viviendo bien, digamos, en un seco acá en Buenos Aires, corralito, empleado de relación de dependencia, y allá me empecé a ir un poquito mejor, pero sí me di cuenta que no era mi camino. O sea, yo iba a ser médico, yo quería ser médico. Yo quería acompañar a las personas a que sanen, ¿viste? Y encontrarme, bueno, fue justo también nacimiento de Joaquín, hoy tiene 21, encontrarme con preguntas al principio era muy revelador, y después también fue muy desafiante, sobre todo el que se toma en serio este proceso. Hace 17 años estamos, muchos alumnos pasan por portavista acá y me dicen Se tiene buenísimo, gracias. ¿Viste cuando Morpheus le dice a Neo píldora roja o píldora azul? ¿Saben de qué hablo? ¿No? ¿Algunos? ¿No? Otros no. Hay un periódico que se llama Matrix. ¿De Matrix? Sí, que es bien emblemática, ¿no? Porque es el proceso que también vamos a estar haciendo acá, el mismo proceso que hizo Alicia, el mismo proceso que hizo el Rey León, el mismo proceso que hizo Jerry Maguire, si querés, el mismo proceso que hizo el que se despertó en la caverna de Platón. No es ni más ni menos que el despertar de tu verdadero yo o el despertar de tu conciencia. ¿Sí? El tema es que ese yo esencial o ese yo más profundo está tan tapado, está tan construido por un montón de creencias y de paradigmas, vamos a ponerlo de esta manera, bien necesarios para que vos puedas adaptarte y poder formar parte de la sociedad que te tocó nacer, pero que de alguna manera muchas veces sucede que terminás obedeciendo más a lo que los demás quieren ver que a quien vos verdaderamente sos. ¿Suena? ¿Más o menos? Entonces vos de repente decís o por lo menos a mi me decían Para ser exitoso en la vida tenés que ser profesional Check. Para ser exitoso en la vida tenés que formar una familia. Check. Para ser exitoso en la vida tenés que tener un buen laburo con algo en mitad. Check. Para ser exitoso en la vida tenés que... tener hijos. Entonces, claro, pero nunca me tuvo la pregunta y nadie me enseñó a hacerme preguntas. Me daban las respuestas. O sea, ¿se entiende? Y está bien. De alguna manera está bien. Porque, viste, decí también me dijeron, bueno, vos tenés que ser católico. Fui a un colegio marista de Capital. Bueno, no me dieron el ejercicio. Che, yo estoy pensando en ser budista o musulmano. Vos tenés que ser católico. Ponételo a pensar, porque de la mano de todo eso viene toda una forma de ser. No sé, por ejemplo, en mi caso, con todo respeto, yo amo a los maristas y gran parte de lo que hago tiene que ver también con la educación marista, si quieren, pero de los 7 años hasta los 28 que empecé con todo esto me golpea el pecho siendo culpable y nunca supe por qué. No sé si a alguno le pasó eso también. Digo, con todo respeto. Con todo respeto por la religión, pero digo, repetimos un montón de formas y vos decís, bueno, no es tan grave. Y bueno, si vos salís a la vida desde la culpabilidad, probablemente no seas merecedor de una vida llena de abundancia, por ejemplo. Llena de dicha o llena de cosas lindas. Tenés a ver deudor, ¿se entiende? Eso como un ejemplo, digamos, estamos plagados de creencias y de paradigmas que no son nuestros que después se reflejan en emociones fundamentalmente de temor que nos llevan a nosotros a vivir muchas veces pidiendo permiso más que tomando el timón de nuestra vida y llevándolo hacia donde nosotros queremos que vaya. Entonces de repente nos encontramos con una crisis que en el fondo cuando nosotros hablamos de crisis no es más ni menos que tu mundo emocional manifestándose. ¿Qué emociones? Tristeza, aburrimiento, ansiedad, angustia, sensación de sinsentido, pero en el fondo son emociones. Y como no tuvimos educación emocional de esos que todos nos enseñaron a gestionar las emociones, eso va a venir en la clase número 10, y no sabemos muy bien qué hacer con esas emociones. Entonces nos agarra tristeza y tenemos la creencia que no, en realidad no puedo estar triste, debo estar contento, entonces la vida es linda y tengo que agradecer y tengo que estar bien Ahora vienen mis viejos, mis amigos, mis hermanos y me dicen, tenés que estar bien, pero pará tu cuerpo te dice, no estás bien pero vienen todos ellos a meterme en la cabeza que tenés que estar bien entonces arranca la lucha, o estás mal pero tenés que estar bien No, ¿le suena esto? No. Bueno, tu coach de pronto a veces cambia, por ejemplo lo primero que va a decir es si estás triste es llorar llora y llora mucho, es más llora, si querés, llora en mi hombro o espalda con espalda o quedate ahí tranquila llorando un rato claro, te va a generar el útero ahí ¿Por qué? Porque el llanto es precisamente lo creó el ser humano para poder sanar la pérdida si vos no lloras el llanto se queda guardado traigo esto porque hay muchos duelos hay muchos procesos, entonces yo viví uno de los duelos, me voy para ese lado un ratito después vamos a ir para otro, pero uno de los duelos más grandes que viví en mi vida tuve algunos, no es tanto muertes de seres humanos si de situaciones me separé después de 29 años de relación con Cecilia donde tuve unos 10 de novios y 19 casados en pandemia y literalmente estuve llorando 5 meses, estuve llorando todo ahí no era un llanto solo por separarme, era un llanto en donde lloré toda esa forma antigua que me dijeron que tenía que ser, imagínense siguiendo la historia que yo les contaba hace un rato yo había seguido finanzas para no separarme yo dije nunca me voy a separar pase lo que pase y me terminé separando tengo una relación bárbara con ella, estuve en mi cumpleaños todo, con mi novia actual también, pero me separé y para mi estaba prohibido separarse el tema que más adelante les seguiré contando también un poquito más de detalles sin tampoco ahondar demasiado pero lo concreto es que yo no me hubiese separado nunca si yo no hubiese no me hubiese animado a tomarme el timón de mi vida y preguntarme que quiero, fundamentalmente hacerme cargo de mi felicidad con esto no es una apología que vos te separes, para nada, es todo lo contrario no te separes porque en el fondo no es un el cambio que te estamos indicando y acá es donde quería llegar nosotros vivimos en un paradigma ¿entiendes el concepto del paradigma? ¿qué es un paradigma? ¿qué sería? no lo pienso como una idea, pero no sé si es correcto ok, vamos a ver más son esos pensamientos o esas ideas con las que uno viene a este mundo de qué hay que hacer, qué no hay que hacer qué está bien, qué está mal, y uno lo toma como una idea establecida y la repite, ni la cuestiono como un modelo, una especie de arquetipos exactamente, vamos a ponerlo de esta manera un paradigma es un consenso social es una creencia individual enquistada en una sociedad le voy a poner un ejemplo que no va a quedar es el clásico ejemplo que se usa muy común, el que conoce el cuento pues bien divertido, hay una pareja de recién casados, el marido va a cocinar un pedazo de carne antes de meterlo dentro de la cacerola, le corta las puntas y lo mete dentro de la cacerola lo mira la mujer y dice, ¿qué haces? cocinando la carne no, pero la carne se cocina entera no, la carne se cocina cortándole la punta, ¿estás loco? se cocina entera va a ver que se cocina cortándole la punta la llama la madre, che mamá, ¿cómo se cocina la carne? cortándole la punta, dice la madre ¿y por qué? bueno, porque así la cocinaba la abuela por suerte la abuela estaba viva, la llama la abuela dice, che abuela, ¿por qué se le corta la punta a la carne? ah, porque no entraba en la cacerola este es el concepto del paradigma el paradigma es lo que sirvió en un determinado momento quedó establecido como norma y no sólo como norma sino que así se hacen las cosas es como, de vuelta, vuelvo a lo mismo es, sos culpable, pero a ver quiero saber por qué, no, no, no cuestiones no cuestiones vos hacelo y esto, nosotros sin darnos cuenta lo que tenemos que entender es que no es que nosotros tenemos paradigmas el paradigma nos tiene a nosotros a vos o a mí en este caso me arrojan en 1974 cuando digo 1974 mis hijos me dicen papá sos re 1974 el siglo anterior el milenio anterior papá sos eterno yo me acuerdo cuando cuando mi hijo me decía nací en 1942 o 43 que era mi hijo, y yo, papá, 42 bueno, me tocó a mí bueno, me arrojan en 1974 pero, y hay determinadas normas ya ahí establecidas normas de éxito normas de espiritualidad, narraciones de religiosa narraciones de lo que significa la felicidad narraciones de lo que ¿entendés? narraciones, vamos a ver de qué se trata esto que es espectacular, clase número 8 pero, si aparecen un montón de formas que vos siendo chica o siendo chico nunca te cuestionaste ¿entiendes o no? algo que hayas tenido la bendición que nunca me pasó en los 17 años de tener un alumno que que su padre chiquito le hayan enseñado a desafiar paradigmas y creencias bueno, obviamente no va a estar en protagonista cambio estaría en otro lado pero digo lo concreto es que nosotros todos nosotros vamos por la vida buscando resultados de cualquier índole de cualquier índole hasta la persona que no hace nada en su vida busca resultados busca hacerse un café con leche busca levantarse toda la mañana busca los resultados ¿qué es lo que hay previo a los resultados? ¿qué sería? anden los resultados para poder conseguir esos resultados ¿qué hacemos? accionamos ¿accionamos no? esto lo que dice está bien pero voy a tomar lo que sirve lo que sirve para este análisis ¿accionamos no? sí, accionamos, hacemos cosas claro, hay acciones y esas acciones nos llevan a obtener esos resultados, ¿coincide o no? acciones físicas y acciones mentales también hay un accionar intelectual continuo muchas veces hasta que no para ojalá vamos a desafiar ese continuo pensar o ya vamos a entrar en el proceso pero lo concreto es que cuando yo tengo un problema o cuando los resultados no me resultan, valga la redundancia, yo lo que hago generalmente, paradigmáticamente es ir a cambiar las acciones ¿coincide o no? entonces por ejemplo si mi jefe me maltrata o si estoy a las puteadas en auro yo lo que hago es primero ir a hablar con mi jefe, si no me da bola hablo con recursos humanos y si no me da bola me voy a otra empresa ¿coincide o no? muchas veces sucede que ya no es mi jefe el pelotudo ahora es mi compañero ¿no? de banco ¿no? el jefe de al lado que ahora tampoco me falta respeto o no me reconoce o lo que sea es como que muchas veces no alcanza a cambiar las acciones para obtener resultados distintos, ¿coincide o no? ¿no nos damos cuenta en realidad previo a realizar las acciones hay un pensador nosotros lo vamos a llamar en fruto de este cambio el observador y ya los que van a hacer la escuela de coaching empiecen a familiarizarse y vamos a hablar del observador hasta que se muera literalmente porque el observador en el fondo no son más ni menos que nosotros es nuestra manera única y particular de observar la vida ¿entienden? el tema es que en nuestra filosofía educativa y como nosotros aprendimos a aprender nosotros venimos de una deriva filosófica aristotélico-tomista en donde aparece una parte del ser que es inmutable y permanente quizás se hayan escuchado hablar de esto pero toda la educación está montada en los sistemas educativos de la iglesia, santo Tomás San Agustín que se basó también en la en la Grecia Antigua aparece de fondo una filosofía en donde aparece un ser inmutable y permanente una parte del ser que no cambia y desde ese lugar nos educaron si ustedes se ponen a pensar nos educaron para mirar hacia afuera, no nos educaron para mirar hacia adentro ¿coincide o no? dicho de otra manera, el cambio está afuera para yo poder cambiar algo afuera tiene que ser distinto primero tengo que cambiar yo, tengo que tener la voluntad de cambio pero nada tiene que cambiar de mi manera de pensar ni de mis creencias para este modelo educativo lo que tiene que cambiar es las acciones para obtener resultados distintos y no me doy cuenta que quien acciona es un pensador que sigue sostenido las mismas creencias y los mismos paradigmas que crearon los resultados insatisfactorios anteriores entonces, tarde o temprano vos te vas a seguir encontrando quieras o no y te guste o no con los mismos resultados o con resultados muy parecidos a los que venís alcanzando porque tu resultado no es ni más ni menos que un reflejo de tu manera de pensar y tu manera de pensar es un reflejo de tus propias creencias y de tus propios paradigmas tus niveles de resultados si te pones a pensar en tu vida, son bien coherentes con las creencias que vos tenés de vos mismo o de vos mismo por ejemplo, si yo no confío tanto en mi si yo no me amo y el amor me gustaría hablar después de que se trata el amor al menos en nuestra vida me amo, me amo, no es ese amor vamos a ver de que amor yo hablo pero si yo no no tengo una si yo no me observo como un ser humano extraordinario único e irrepetible es muy raro que yo dé resultados extraordinarios observándome ordinariamente voy a realizar acciones ordinarias para obtener resultados ordinarios, esto es matemático coinciden o no cuando me refiero a observarnos o a vernos ordinariamente me refiero a a movernos dentro de la media que nos educamos no voy a obtener resultados fuera de la media pensando de la misma manera el tema es que de vuelta, vuelvo a esa filosofía cuando nos educan de esa filosofía bueno y yo no puedo cambiar me acuerdo que había un alumno que una vez me dijo bueno yo soy era un señor mayor bueno yo soy recontra calentón como buen ariano y muchas veces tenemos un montón de excusas y un montón de justificaciones para no generar precisamente ese cambio que ya hoy la neurociencia primero hablaba Heraclito Heraclito se paraba en la vereda en frente de Parmenides Parmenides decía que habría un ser inmutable y permanente pero era Heraclito que es de donde viene toda esta filosofía el coaching después más adelante dice, es filosofía no quiero torrarlos de entrada pero es bien interesante sobre todo para los que se van a dedicar a esto donde no es algo inventado tiene fundamento y vamos hasta la época de Heraclito Heraclito que decía todo está cambiando todo el tiempo algunos de ustedes hicieron el curso de Ceci Carina que habla de la fisia cuántica y demás bueno Heraclito hablaba de eso todo está cambiando la neurociencia hoy que habla de la plasticidad neuronal dirigida o una alergia, ni más ni menos que la capacidad que tiene tu cerebro de moldearse como se le plazca. Lejos de no cambiar, vos estás cambiando todo el tiempo. Las células de tu cuerpo en un año entero cambiaron todas. A ver, grábate esto. En un año entero vos sos un cuerpo nuevo. ¿Por qué? Porque tus células nacieron, murieron y se reprodujeron. Nacieron, murieron y se reprodujeron. Entonces, lejos de no cambiar, tu esencia cambia. Ni siquiera podés cambiar. Vos sos cambio. Sos cambio contigo. ¿Vamos bien? Por lo tanto, acá, de manera reveladora, al menos fue para mí, y para muchos alumnos que pasaron por protagonista de cambio, y por eso logran cambios muy profundos en el corto plazo, porque es un abordaje muy distinto a otras formas de aprender o otra terapia, si querés, vos te empezás a dar cuenta que en lugar de ir para afuera, ahora, vas a ir para adentro a establecer las nuevas creencias y los nuevos paradigmas necesarios que te lleven a vos a realizar las acciones distintas a las que venís realizando para obtener esos nuevos resultados coherentes con ese nuevo pensador. Y se los pongo a modo ejemplo. No solo a un montón de alumnos, sino, a mí me sirve poner, no para ser autorreferente, sino para, sobre todo, para aportarles valor en el proceso de aprendizaje. Cuando yo estaba trabajando para el Citibank y empecé a descubrir todo esto, dije, chao, esto es medicina, pero medicina del alma. Entonces dije, yo quiero volver a esto, quiero dedicarme a esto. Pero bueno, estaba Joaquina con dos años, estaba Cecilia embarazada de Felipe. Digo, ¿cómo mierda hago? Encima tenía todo el miedo, todo el cagazo, el paradigma cultural del miedo a la carencia económica heredado de mi vieja, que lo heredó de mi abuelo, como la carne, ¿vieron? Bueno, mi abuelo viene de España, de la guerra, de la guerra civil española, con cagazo a la carencia económica. La educó a mi vieja y mi vieja me educó a mí desde ese lugar. Por lo tanto, el miedo a la carencia económica todavía me dura. Lo vengo desarrollando un montón. De hecho, el gran cambio que hice de la finanza para acá fue el mayor desafío. Porque yo estaba cagado, estaba cagado. Pensé que me iba muy bien en aguros, ganaba en dólares, manejaba un Audi. De repente digo, no, pará, ¿sabés qué? No quiero más esto. No puedo de un día para otro, tampoco soy pelotudo. Fue un proceso de soft landing, en donde de repente renuncié al banco, asesoré a algunos clientes, pero sí, todo mi esposo y toda mi atención estaba puesto en coaching. De hecho, es el día de hoy que todo mi esposo y toda mi atención está puesto en coaching. Todos los cursos que hago, todos los libros que leo, todas las meditaciones que hago, todo enfocado a hacer esto que amo. Para mí no es laburo, para mí es, vine a esto al mundo. Y es por eso que le estoy a mis maestros tan agradecido. Porque si no fuese por el proceso que hicieron ellos de transmutación, yo no hubiese conocido mi propia luz, mi propio camino y mi propio verdadero yo. ¿Se entienden? Por eso digo que alguno de ustedes contaba de César y Karena, de Caro Cataño y, bueno, los chicos. Bueno, esto es un cadena de favores. Es así, las semillas se reparten y algunas crecen, caen en terrenos pedregosos, otras caen en terrenos fértiles y dan frutos en abundancia, digamos. Lo concreto es que vinimos a esta vida a ser felices. Y nos contaron una historia de terror de lo que es la vida, ¿sí o no? Contaban una historia en donde la vida parece que es una cagada. Lucía también desde el punto de vista de algunas religiones sostenidas en el miedo te dicen que como en esta vida tenés que sufrir porque hay una mejor vida posmorte. ¡Pará! O sea, eso es una falta de respeto a la vida, ¿sí o no? A tu vida, a tu creación, a este edén en el cual vivimos. Dejadme disfrutar esto, que es un lujo. Yo vivo acá en Escobar. Bueno, como les conté, me mudé a Piran. Hace un rato estaba yo andando en el Piner. Ahora lo único que puedo hacer es bicicleta porque me operaron de la cadera hace ya unos años. Pero lo concreto es que terminé de entrenar, me fui a Cardina tirando al pasto. Esto lo hago bastante, ¿no? Y me tiré al pasto, acerqué a mirar al cielo. Obviamente no estuve seis horas mirando al cielo, pero sí un ratito, diez, quince minutos. Y cuando miro al cielo de esa forma, automáticamente, miro las nubes y me quedo ahí mirando. Me llevo a mi niñez. Yo de chico miraba mucho al cielo. Me quedaba mirando la forma de las nubes, me quedaba mirando el azul, el celeste. No estaba tan al pedo cuando era chico porque no tenía otra cosa que hacer que mirar al cielo. De grande, yo no empecé a hacer cuando empecé con todo esto, pero siendo licenciado en finanzas, imagínate trabajando como broker para decirte, Iván, ¿qué hiciste esta tarde? No, me fui al pasto a mirar el cielo. Raro, ¿no? Yo empecé a descubrir, por ejemplo, que había flores, las flores chiquitas en el jardín que vos pasabas, las pisabas. Bueno, ahí está, ¿no? Precisamente la... A ver cuál es la que queremos hablar. Lo concreto es que hay un proceso en donde, por este tiempo, por estos tres meses, yo te invito a que, dejar de accionar, no vas a dejar de accionar nunca, pero sí de sumergirte de lleno, al menos por estos tres meses, de animarte a soltar un ratito los resultados, es decir, el qué. Porque, de vuelta, vos estás persiguiendo el qué desde el mismo observador que viniste siendo hasta hoy. Entonces, yo te estoy invitando, en estos tres meses, créeme que si vos te la tomás en serio vas a hacer un lindo cambio, te estoy invitando a que te metas adentro del ojito del conejo, como Morpheus le dijo a Neo, píldora roja o píldora azul. La píldora roja o la azul, ya no me acuerdo. La roja vos te la tomás, volvés a tu casa, seguís tu vida como viene siendo. Te despertás y te olvidás. Ahora, si te tomás esta pastillita, también, dejo de ser un ribotril o un alplax, todo lo contrario, esta pastillita te va a llevar a vos al sendero de tu vida. Y no un sendero, fíjese que nuestra misión no es enseñarte, enseñar a las personas, atraer al mundo su mejor versión, es acompañarte, está muy pensada la misión. Porque lo que vamos a hacer nosotros es hacerte preguntas para que vos descubras tu camino, para que vos construyas tu propio sendero, tomes el timón de tu vida, te hagas las preguntas necesarias, te las respondas, haya miedo o no haya miedo, pues en el fondo, te voy a decir algo que quizás no te guste tanto, a tu alma le importan tres carajos el miedo de tu mente. ¿Saben a qué me refiero o no? Tu alma va a prevalecer, tu corazón va a prevalecer, te guste o no, siempre, tarde o temprano, tu alma te va a estar mostrando el camino de tu magnanimidad, del ánima magna. Nosotros vivimos vidas pusil-animes, almas pequeñas, porque vivimos las vidas de otros. ¿Sí? Vamos. Entonces, cuando aparece el llamado del alma, a veces viene con señales no muy lindas, porque, como decíamos hace un rato, viene con tristeza, viene con una mantiga de gano, rabia, hartazgo, le decimos, ay, si renuncio y tengo que matar toda la mierda, ¿cómo querés que haga si no es lo que me gusta? Para. La gente está diciendo renuncia. Sí que te hagas las preguntas. Si llega la renuncia, llegará más adelante desde un lugar mucho más tranquilo o mucho más empoderado. No tiene que llegar ahora. Inclusive no te recomiendo renunciar ahora, porque es algo que vengas a cerrar. Siempre lo digo, me acuerdo de una chica que era laburada para la revista Para Ti, y que dije esto, y me dice, no, dijiste eso y era lo que necesitaba para renunciar. Entonces se puso su pastelería, no sé qué puso. Pero hagan lo que quieran, lo que les digo, mi consejo es que en estos procesos de tres meses, mi gran consejo, por lo menos sano, es no tomes ninguna decisión tan transversal a menos que ya la vengas hace rato masticando. ¿Se entiende? Permitirte por este rato, por estos meses, ir a conocer el quién. Y quizás para algunos de ustedes, al menos desde este abordaje, va a ser la primera vez que lo hagan. Quizás tuvieron terapia, pero créanme que es bien distinto. Muchos comentarios de alumnos, con todo respeto de los terapeutas, mi novia de hecho es psicóloga. Ahora ya vieron que la terapia fue mutando también. Los psicólogos hacen un laburo espectacular. De hecho yo tengo un terapeuta que se llama Juan Lister, que aparte es mi mentor espiritual también, y yo los valoro un montón. El coaching no es un enemigo de la terapia, sino es recontra complementario. Entonces aparecen herramientas que quizás en un proceso terapéutico, que es un abordaje distinto, por ahí no aparecieron, pero que de este lado sí aparecen. Y viceversa, vos en el proceso terapéutico tenés herramientas que en este proceso no la ves. ¿Se entiende? ¿Se entiende? Entonces yo te invito a que te permitas sumergirte dentro tuyo, no tanto desde el lugar de estoy fallado o estoy cagado, sino desde el aprendiz. Para poder sumergirte dentro tuyo, del aprendiz, tenés que dejar de mirarme a mí y de mirar a los coaches o a los coaches que te van a acompañar durante el proceso, porque no vas a encontrar un montón de áreas de aprendizaje, de errores, de paradigmas, solo estamos en el mismo proceso. No hay acá un maestro que enseña. Esto es bien importante que ustedes lo sepan. O sea, los coaches, por lo tanto, no abandonamos nunca el aprendiz, la humildad del aprendiz. Y es ahí donde nosotros los estamos invitando a ustedes, a que se declaren aprendices. Y para poder declarar ese aprendiz en las primeras declaraciones, no sé, no sé cómo hacerlo. Es como cuando vas al dentista. Yo acá me saqué dos muelas porque yo tengo fracturas en la mandíbula. En un partido de fútbol me cabecearon la cabeza. Fui a cabecear una pelota y me cabecearon la cara. Esto fue en el 2011. Las muelas me quedaban medio mal, con poca fuerza. Bueno, llegaron hasta acá. Me las sacaron hace dos semanas. Pero lo concreto es que venía mal con las muelas, ¿no? Entonces venía mal, venía mal, y yo tenía un anhelo de lo que quería. Tenía un comedor sano, pero no lo tenía sano. Y para poder recuperar mi mandíbula y mis muelas, tuve que frenar y declarar un quiebre, o declarar el pedido de ayuda. ¿Se entiende o no lo que estoy diciendo? Che, necesito ayuda de alguien que sepa, o de alguien que me acompañe en esto. Ahí llamé al dentista, me sacó las muelas, me puso un perno, estoy esperando. ¿Sí? Esto es lo mismo. Che, estoy viviendo un duelo. Necesito ayuda. Quiero ver que alguien me acompañe acá, que alguien... ¿Se entiende? Pero no nace... Por eso, tío, me gustaría que por ahí te quede de esta primera parte en la que estamos trabajando juntos. El coaching nace cuando nace la declaración de quiebre del coaching o de la lucra. Si no, no hay coaching. ¿Se entiende? ¿Quién soy yo para ir a decirle, no sé, a Yara o a Paola, che? Paola, me parece que tenés cara de que necesitas coaching. ¿Qué soy yo? ¿Se entiende o no? Obviamente en las clases vamos a hablar de un montón de cosas que acá me gustaría por ahí también hacer alguna aclaración o alguna... Yo, en general, cuando traigo ejemplos o cuando hablo en las clases, hablo de lo que le pasa a la mayoría de las personas. Es decir, paradigmáticamente, sobre todo en nuestra sociedad. Lo que no quiere decir que le pase a todos. Esto lo aclaro porque siempre hay un alumno que me dice Che, a mí no me pasa. Bueno, tranquilo. Dame crédito. Dice, yo vengo a las finanzas y te voy a pedir crédito muy seguido. Dame crédito porque probablemente en algún lado sí te encuentres con lo que digo. Si no te encontrás de este lado, probablemente en algún otro ejemplo sí te encuentres. Porque no existe el ser humano perfecto. Y no existe el ser humano que no tenga miedos. Por lo tanto, lo primero que yo te invito para que vos le saques el jugo al máximo a este proceso de tres meses es que vos me dejes de mirar a mí y dejes de mirar afuera para mirarte a vos. Y para esto necesitas mucha humildad. Mucha vulnerabilidad también. Lo que sí te digo es que nosotros te vamos a cuidar mucho. Sabelo. Ya. Para nosotros, literalmente, cuando yo le digo que volví a mi vocación, para mí el coaching es como una cirugía corazón abierto. Es con el mismo nivel de cuidado y de sacralidad con la cual nos tomamos o se podría tomar un cirujano corazón abierto una operación. Hay un montón de coaches dando vueltas por el mercado con todo respeto. No sé ni dónde estudiaron, no sé ni lo que hacen. Pero yo me tomo el coaching y todos los que trabajamos en Plutonista Cambio nos tomamos el coaching como algo sagrado. Como conversaciones del alma. De hecho, no son conversaciones para tener en cualquier lado. No son conversaciones para tener a la pasada. Son conversaciones donde nacen. En este caso son grupales. Nacen a las siete de la tarde, terminan a las nueve y media de la noche. Y ahí termina mi rol como coach. Y lo mismo cuando tienes las conversaciones individuales. Ahí vas a entrar. Cuanto más vos sientas ese cuidado y esa empatía y esa humildad de tu coach, mayor terreno va a haber para que vos puedas entrar en tu alma. Y ahí transmutá. Entonces yo te invito desde este momento, los coaches que te asignamos están recontralistos. Todos pasamos por nuestra escuela, nuestra escuela no es abierta al público, para llegar a nuestra escuela sí o sí tienen que ser PC1 los alumnos, es decir, tienen que saber de qué se trata, tienen que percibir de qué se trata esta organización, desde dónde hacemos lo que hacemos, cómo nos tomamos el coaching, no sé, hay otras escuelas que te mandan a estudiar libros, te toman exámenes, a nosotros nos importa tres carajos como vos que recites el libro de antología de lenguaje, lo que sí nos importa es tu capacidad para sostener a otros en sus emociones, lo que sí nos importa es tu capacidad para sumergirte en tu propia alma. ¿Sí? ¿Vamos bien ahí? Entonces, definitivamente estamos hablando de un proceso de aprendizaje, o de desaprendizaje y de reaprendizaje. En este proceso de aprendizaje es vital, primero de todo, para dejar de hacer un monólogo porque hace rato ya estoy hablando y ya me he enterado de la cabeza así, es importante observar, sobre todo, primero de todo, cómo aprendimos a aprender en nuestra cultura. Traten de pensar esta pregunta, ¿cómo aprendimos a aprender? Elían. Mirando. Muy bien, esa es una, mirando, ¿qué más? Copiando. ¿Copiando? ¿Marcos? Equivocándonos. Equivocándonos, muy bien, pero, sobre todo, tratemos de ir al colegio y al, ¿cómo era la educación? ¿Cómo era el aprendizaje? Yo, el hijo de Connie va a un colegio o va a otro. De memoria, de memoria. Ok. Resecución. Muy bueno, repetición. Repetición, te decían y vos tomabas la repetición. Claro, dejo de ser una crítica porque pudo haber sido mucho peor, vamos a enfocar un montón de cosas que fueron muy positivas, pero vamos a enfocar en aquellas cosas que pudieron haber sido, por ahí, poco efectivas para nosotros. Miren, primero de todo en nuestro modelo educativo y cognitivo hubo una expulsión del dominio emocional y del cuerpo del dominio del aprendizaje. ¿Coincide o no? Nuestra educación y nuestro aprendizaje estaba enfocado en la mente, en tu manera de razonar y en tu manera de acumular conocimiento. ¿Coincide eso o no? Hoy no llega un gerente general a una compañía que no tenga habilidades emocionales o habilidades humanas. Al menos de las compañías más modernas, de las compañías petroleras, todas esas más antiguas, o automotrices, ahí todavía sí, porque son de la antigua concepción de las antiguas empresas. Nosotros en la, para los que les interesan este tema, porque sé que hay algunos que están en Recursos Humanos de Empresa, nosotros en el programa de pobrado que tenemos para coaches, para consultoría humanística, trabajamos un libro que se llama La Empresa Consciente de Freddy Korkman. Y lo que habla precisamente ese libro es de cómo es vital en esta instancia en la cual estamos como seres humanos, incluir el dominio emocional en el dominio cognitivo, y no solo en el dominio cognitivo, sino también en las compañías y en los colegios, lugares en los cuales también estuve trabajando un montón. ¿Y qué cuesta? Porque vivimos desde el enemigo del aprendizaje en donde creemos que lo que funcionó hasta ahora va a seguir funcionando. Y bien sabemos que hoy es absolutamente necesario, y ya está empezando a aparecer inclusive en algunos colegios tradicionales, educación emocional. Empezamos a entender que la rabia no está mal, sino que la rabia es aquella emoción que viene a defender lo que nos importa. Empezamos a entender que la tristeza no está mal, sino que es aquella emoción creada por el organismo humano para sanar la pérdida. Empezamos a entender que el miedo no está mal, sino que es el mecanismo que creó el organismo humano para salvar nuestra vida. ¿Se entienden? Y cuando a todos nosotros, no quiero decir a todos porque siempre está la excepción a la regla, acuérdense, nos enseñaron, teníamos rabia y nos dijeron, bueno, así no, andate afuera. ¿No? O teníamos miedo y nos decían, no seas cagón, en mi colegio de hombres. Dicen, no seas cagón. A mí me daban que abrazo tachlear en el rugby. Dicen, no seas cagón. Me dijeron tanto cagón que me fui al otro lado, me anoté clases de box y me fui. De verdad, esos son los personajes que vamos a ver en PC2, los que sigan, los personajes egóticos. Pero, definitivamente, aprendimos desde un lugar bien racional. A ver, para sacarme la duda, ¿cuál era la materia más importante del colegio, en el colegio de ustedes? ¿Cuál era? La más importante. En matemática. En el mío era matemática. La más importante. Después, por ahí, no sé, lengua para aprender a leer, obvio, y geografía y historia. Esas cuatro. Pero la primera, matemática. No es casual, ¿sí o no? Nuestro sistema educativo viene de Prusia, del siglo XVIII. De la Alemania antigua, que no era Alemania en ese momento. Un sistema prusiano, donde te preparaban desde chico para que los más inteligentes racionalmente lleguen a los puestos jerárquicos de las compañías. No importa el resto, el resto es descartable. Lo importante era capacitar a las personas que tenían mayor proceso de razonamiento intelectual para que ocupen los puestos jerárquicos. ¿Entienden? Era como el colegio tradicional y nuestra educación actual y tradicional, es como una carrera a subir un árbol. Imagínate que en la carrera a subir un árbol de, no sé, 30 metros, la carrera la corre un mono, la corre una tortuga, la corre un hipopótamo y la corre un águila. ¿Se entiende o no lo que estoy hablando? ¿Se entiende o no? O sea, muchos de nosotros vinimos a la vida, en mi caso no voy a poner primera persona, con capacidades o con inteligencias mucho más desarrolladas que la inteligencia intelectual. No quiero decir que no las teníamos, sino que por ejemplo yo tuve mucha más inteligencia emocional, empatía, confianza. Yo de chico, de chico podían, y para mí no era un don, ¿se entiende? Para mí era muy fácil conectar con las personas, para mí era muy fácil empatizar, estaba muy conectado con el sufrimiento humano. Me hizo acordar Marcos porque también fui asistente de escenáculos, de retiros también, y era, me encantaba poder entrar en esos espacios emocionales con los seres humanos. Y yo me decía a mí mismo, bueno, todo el mundo tiene eso. Después me di cuenta que no todo el mundo tiene eso. ¿Se entiende lo que digo? Entonces, claro, como no nos enseñaron que existen hasta, por lo menos que se conocen hasta siete inteligencias distintas, yo como era un choto en matemática, encima he estudiado una carrera que tiene matemática por todos lados, que es licenciatura de finanzas, que les cuento, me costó un huevo y medio recibirme, porque aparte fue una tortura. Imagínense, no sé si alguno de ustedes estudió algo que no le gustó. Yo lo estudié para hacerme rico, acuérdense. Por lo tanto fue un parto de mi carrera. O sea, tardé ocho años, una carrera de cuatro años tardé ocho años. Después cuando estudié coaching, por ejemplo, era el botón de la clase, resumía todos los libros, me encantaba. Ontología de Lenguaje mis compañeros me decían, che, que bodrio el libro. Y yo decía, estás loco, es espectacular, me lo devoraba. Es muy distinto cuando vos, bueno ya lo saben, cuando haces algo con entusiasmo, con esa gran emoción que al ser humano de hoy en día le falta, que es vivir desde tu Dios interior, ¿no? Trabajar, hacer deporte, vivir desde el entusiasmo. Es muy distinto vivir desde el pedir permiso o desafarla o del sobrevivir. ¿Coincide o no? Que hoy nos enseñaron a vivir con entusiasmo. Nos enseñaron a encontrar el entusiasmo adentro. Porque nos enseñaron a ser dado quien sos, tratar de zafarla. Ellos nos enseñaron. Entonces yo creo que te voy a tratar de mostrar, todos en protagonista cambio lo que vamos a tratar de mostrar, es que lejos de una persona que vino a zafar al mundo, dentro tuyo existe un manantial de agua cristalina, dentro tuyo existe un mago o una maga, que tu responsabilidad, me animo a ponerlo de esta manera, es traerlo al mundo, porque para eso la vida te creó. ¿Se entiende o no? No te creó al pedo. Piensa en esto. Piensa en esto un ratito, miren. Piensa en esto, traten de seguirme. Imagínate vos en tu línea de ancestros, ¿sabes lo que son los ancestros? Obvio, ¿no? Vienen los padres primero, tus abuelos, bisabuelos, tatarabuelos. Bueno, en tu linaje de ancestros, podés llegar a tener hasta 60.000 ancestros. ¿Sí? Es decir, personas que estuvieron antes que vos, para que vos pudieras hoy estar viva o vivo. ¿Estamos bien hasta acá? 60.000. ¿Sí? Piensen en sus vidas. Algunos cavernícolas, otros, no sé, de Asia, de China, de otras formas, de otras religiones. Piensa en sus vidas un ratito. Los 60.000, que tienen alguna genética tuya. Bueno, con que uno de ellos, escuchá bien esto, escuchá, con que uno de esos 60.000 ancestros se haya despertado un minuto más tarde ese 3 de mayo del año 500 a.C., vos no estarías allá. ¿Sí? Claro, como mínimo, ¿no? O sea que todas esas vidas, todo lo que pasó en esas vidas, sus frustraciones, sus decepciones, sus alegrías, sus tortezas, su muerte, lo que sea, ocurrieron armoniosa y perfectamente para que vos estés acá, viva o vivo. Y si querés hacerlo también más simple, en esa eyaculación de tu padre, en ese acto de amor con tu madre, en mi caso, 50 años atrás, hubo 20 millones de posibilidades distintas de que yo no sea y la vida me eligió a mí para que sea en esas 20 millones. ¿Vos creés que es casual que vivís tu vida para sobrevivir? ¿Viviste este mundo a zafar, a calentar el asiento? ¿Vos creés que hay algo en esta naturaleza divina que creó este planeta divino que quede ajeno a un plan de perfección en el largo plazo? Entonces, una linda pregunta para quien te empiece a guiar es ¿Cuál habrá sido el propósito por el cual la vida me creó? Es esa pregunta que decante, porque muy probablemente la respuesta venga por tus dones, que también, muy probablemente, esos dones todavía no conozcas, como me pasó a mí. Porque, por ejemplo, sos muy buena abrazando y no lo ves como un don, o sos muy buena escuchando y no lo ves como un don, sos muy buena planeando y no lo ves como un don, o sos muy buena trabajando, o construyendo, o pintando, bueno, con eso me voy a caer de hambre. Entonces, ahí automáticamente se apaga el sueño. Ahí empieza algo escoteador que anula tu mejor versión. Yo te estoy diciendo, pará, porque tu alma va a ir para ese lado, te gusta o no tu mente. Tu mente está diseñada para sobrevivir. Es como estaba diseñada la especie, o las especies que vinieron a este planeta hace milenios, a la supervivencia. El Homo sapiens sapiens, como dice Harari, el nuevo ser humano de la nueva conciencia, empieza a darse cuenta que ya no está creado al pedo, no está creado para la supervivencia, sino que está creado con un propósito. Está creado con un para qué. Y tu propósito es descubrirlo. Pero también este cambio viene de la mano, o nace, precisamente para acompañarte a que vos descubras ese propósito, tan personal. Entre otras cosas, ¿no? ¿Estamos bien ahí? Entonces, nos queda un poquito de tiempo. Miren, me gustaría que ustedes piensen cuáles son aquellos... A la hora de aprender algo nuevo, ustedes bien saben que nadie aprende a andar en bicicleta por manual o por internet, ¿no? ¿Alguno aprendió a andar en bicicleta por internet? ¿No? Bien, genial. ¿Cuándo aprendes a andar en bicicleta? Después de caerte 3.000 veces. Claro, o si tenés rueditas, por lo menos desafarla ahí con las rueditas, ¿no? Pero digo, aprendes muchas veces a los golpes, de andar, ¿no?, en la marcha. Por lo tanto, lo que tenemos que ver, sobre todo ahora que nos vamos a lanzar a este nuevo aprendizaje ontológico, es revisar precisamente aquellos enemigos que aparecen a la hora de aprender. aprender a lo nuevo. Sobre todo esos miedos que aparecen muy vinculados, bueno, no quiero esbolearlos, pero trate de pensar cuáles son aquellos enemigos, barra, obstáculos que suelen aparecer en tu vida a la hora de aprender a lo nuevo. ¿Qué dirías? El miedo a no poder, la novedad, la desconfianza en uno mismo. Gracias, el miedo a no poder, la desconfianza en vos mismo, definitivamente. ¿Qué más? El juicio del resto. Gracias, el que dirá a los demás, definitivamente. Miren, gracias por traerlo, Juan. Mirá, ese juicio del que dirá a los demás en el fondo es que dirá a tu propia cabeza que ponés en lo demás. En el fondo hay un montón de seres humanos que se quedan en el alumno eterno, en tanto miedo de correr el riesgo de fallar en el intento, que dicen, no, hasta que yo no lo sepa 100%, hasta que yo no esté perfecto en él, no voy a intentarlo. No voy a intentarlo porque no puedo tolerar fallar, no puedo tolerar que me salga mal, no puedo tolerar mi propio juez interior juzgándome por fallar. En este momento yo te pido, si sos de esos, que estés atento a ese juez, que empieces a transformarlo en una persona más compasiva, como si estuvieses tratando a un hijo tuyo o a la persona que más querés en el mundo. Uno lo cagas a pedos cuando falla. Tiene que lo abrazar y decir, bueno, tranquila, probá la próxima, ya te va a salir. Imagínate un hijo, viste, que vuelve, no sé, de un examen de la facultad donde se rompió el culo para que le salga bien y lo cagaron. No le vas a decir, sos un chotun, no? No le vas a decir, bueno, tranquila. Justo hoy Joaquina me mandó un mensaje, me dice, no, pero que empiecen a formar un examen, tranqui Joaquín, no importa, la venís rompiendo toda, yo te voy bárbaro, levantate y seguí, ahí es donde aparece el A, no? Entonces, bueno, eso, ¿qué otros? Dale, ¿qué otros enemigos? ¿Cuál José? No se te escuchó, que tenés ahí el micrófono apagado. Ah, está, ok. ¿Qué otros? Aparece un montón, dale, hay como 45. El deber ser un gran cambio. ¿Cómo? ¿Pa volar? El deber ser. Sí, el deber ser, definitivamente, está bien. ¿Qué otros hicieron ahí? La comodidad de la rutina. Gracias. La comodidad o la pereza también, ¿no? Por ejemplo, te vamos a mandar a partir de hoy ya la noche, vas a entrar al sistema y vas a encontrar las guías de trabajo, vas a encontrar las lecturas, y vas a tener el control remoto con Netflix. No te llevo ya esta noche porque después de esta clase, me imagino que vas a querer descansar, pero es clave que vos le dediques tiempo y disciplina al cambio. Vos tenés que pensar esto, nada va a cambiar en vos si vos no te lanzás a aprender algo nuevo o distinto. Dicho de otra manera, desde nuestro enfoque, el aprendizaje es cambio. Sin aprender, no hay cambio, te quedás en el mismo lugar donde estuviste hasta ahora. Y para poder aprender algo nuevo tenés que ser disciplinado, tenés que trabajar disciplinado. Uno de los enemigos del aprendizaje es la pereza, tenés que pedir ayuda y que tus compañeros, vas a tener reuniones de subgrupos, no sé si sabían, quizás muchos no saben, pero el programa dura 12 encuentros, vas a tener reuniones de subgrupos con grupos más chiquitos, con un coach que las va a llevar, vas a tener también conversaciones de coaching individual con un coach, dos, y vas a tener lecturas que son divinas. Es decir, el programa está muy completo, muy muy muy completo. Y yo te aseguro que si te lo tomás en serio vas a lograr un lindo cambio en tu vida. Pero para eso yo te pido que le dediques, si vas a invertir tiempo y dinero en este proceso, sacále el jugo al máximo. Haceme caso, yo te lo digo por experiencia propia y te lo digo por haber acompañado a un montón de alumnos en este proceso. Todos los alumnos de los extranjeros de ustedes es porque se tomaron en serio el proceso. Entonces anímense a tomárselo, si lo vas a hacer, tomalo en serio. Porque créeme va a ser un antes y un después probablemente en tu vida, si te animas. Miren, voy a traer algunos, pues ya estamos a la hora del recreo. Capacidad para decir no sé, primer enemigo de todos. La ceguera cognitiva que es no sé que no sé, es decir me muevo dentro de un espectro de posibilidades que es todo mi mundo, es como el paradigma cultural. No sé que existen otras cosas que también hay porque me muevo dentro de lo conocido. Por lo tanto también estar atento a ese no sé. Miedo a fallar, miedo a que digan, pereza, gravedad, tomárselo muy en serio, racionalizarlo todo, buscarle una explicación, tratar de querer tenerlo todo claro todo el tiempo, que es la ansiedad también. Probablemente a muchos de ustedes, dado que la ansiedad es una epidemia hoy en día, ya quiero entender, ya quiero ser protagonista a cambio, ya quiero ser coach, ya quiero que terminen los tres meses y poder. No, tranquila. Miren, es bien importante, ustedes bien saben como dice el dicho, nueve madres no hacen un hijo en un mes. ¿Cómo nace un hijo? Por lo menos siete meses, seis, siete meses con mínimo para que se geste una vida humana. Lo mismo sucede con el aprendizaje antológico. Vos cuando plantas una semilla, no le invitás a la semilla que esté pelotuda y le quiero frutos. ¿Qué haces? ¿Qué haces? La regadas, la cuidadas. La regadas para que empiecen a generar las semillitas. No, primero es el tallo. Este árbol no era así en mayo del 2007 cuando nació. Era una semillita. De verdad, se lo digo humildemente. Era una semillita. ¿Saben cuántas veces yo al principio de protagonista de cambio tenía que rogarle a las personas a que vengan a escuchar? Por favor, hacerme la gamba. Y decía a mis amigos, justo el otro día festeje mi 50, había un amigo que en el video decía, yo era uno de tus conejitos de India que me usaste y no sé qué, que me rogaba, por favor, que vengas a las clases. Sí, llamaba a las charlas informativas, venían tres personas. ¿Saben cuántas veces yo dije, no sirvo para esto? Como era, me decía a mí mismo, como era un choto en el colegio, bueno, también debo ser un choto acá. No, ¿sabes qué? Me conecto con mi magnanimidad, me conecto con mi nueva historia, me conecto con mi nuevo surco, yo voy para este lado, no me va a frenar nadie. Me levanto y sigo hasta que sea. Y ahí la semilla, hay un día, si vos tenés paciencia y perseverancia, esto es lo que no se banca a la gente. No se banca a los tiempos orgánicos de manifestación de sus creaciones naturales. Lo voy a repetir. El ser humano no se banca a los tiempos naturales de manifestación de sus creaciones. Quiere que todo pase ya. ¿Y es que le pasa? Se frustra y abandona. La frustración no es ni más ni menos que ansiedad, es querer apurar los tiempos. En el aprendizaje antológico no hay un lugar donde llegar. No te recibís de ser humano. ¿Perdón? Claro, vos ya estás ahí. Después del recreo te voy a enseñar, enseñar, no te enseño nada. Después del recreo te voy a mostrar que ya estás ahí. Dame crédito, al menos hasta después del recreo. Vamos ya a arrancar con el primer gran paradigma. Bueno, vamos a descansar un poquito. Diez minutos y volvemos. ¿Les parece? Menos veinticinco. ¿Dale? Ok. This is in a way. De adorar. Mujer, si puedes tú con Dios hablar, pregúntale si yo alguna vez te he dejado de adorar. Y el mar, espejo de mi corazón, las veces que me ha visto llorar, la perdida de este amor. Que buscado donde quiera que yo voy y no te puedo achar. Para que quiero nuestros besos y tus labios no quieran ya besar. Y el mar, espejo de mi corazón, las veces que me ha visto llorar, la perdida de este amor. Mujer, si puedes tú con Dios hablar, pregúntale si yo alguna vez te he dejado de adorar. Y el mar, espejo de mi corazón, las veces que me ha visto llorar, la perdida de este amor. Y el mar, espejo de mi corazón, las veces que me ha visto llorar, la perdida de este amor. Y el mar, espejo de mi corazón, las veces que me ha visto llorar, la perdida de este amor. Y el mar, espejo de mi corazón, las veces que me ha visto llorar, la perdida de este amor. Vengan a verlo, vida el que tiene libertad. Y los ríos por ella, cantan sus historias hacia el mar. Y los vientos ríen más, bailan con sus hojas para azar. Que vivan los que también, o quieren intentar. Hay mil caminos por hacer, no dejen de buscar. Que bailen los que quieren, o quieren intentar. Vengan a ver amanecer, y hay flores en el mar. www. brevardeaper McCain Institute of Technology CC-BY-Ncom City, Las Vegas Falls, Las Vegas, CA www.brevardeaper.com www.brevardeaper.net www.brevardepaper.net Por las nubes de papel nadamos hasta el río caminamos por los boques casi derretidos rasqueteando entre las piedras buscando el sentido ilumbramos el camino vacío cuando vuela un caballo se preguntan por qué debe haber sido un rayo pues si no para qué una alucinación no debe ser real es difícil ver a través del cristal cruje la noche entera nos quedamos acá viendo pasar la espera nos quedamos acá como en una colmena cada cual con su pena esta es nuestra manera nos quedamos acá el momento previo al olor de la flor será siempre un misterio pastos amarillos por la luz del sol en los cementerios acariciando mientras se fina de algodón entre los recuerdos tormenta, dementa, aclara y para tormenta, dementa, aclara y para es un día largo viviendo en receta hay un camino vacío corriendo por el jardín y ahora soy un chico malo porque ni siquiera la pierdo ahora soy un chico malo por romper su corazón y estoy libre por romper su corazón y estoy libre muy bien muy bien, ¿están ahí? bueno, vamos a ir ahora a la introducción de la primer herramienta que vamos a estar viendo probablemente o la semana que viene o quizás en el tercer encuentro que se llama el rombo de la efectividad pero el rombo de la efectividad que busca precisamente ser efectivo en la vida nace fundamentalmente de un lugar de entender donde estamos desde el nivel cultural y paradigmático en nuestra sociedad y se van a dar cuenta quizás, muy probablemente que gran parte de nuestras emociones radica precisamente en este paradigma entonces, para poder empezar yo les voy a hacer la siguiente pregunta trata de agarrar un cuaderno y una birome y trata de preguntarte ¿dónde estuvo tu foco y tu atención puesta durante el último año de tu vida? ¿qué fue lo que más captó tu atención? cuando vayan apareciendo respuestas sobre todo, anotá dos o tres cosas donde haya estado tu foco y tu atención y tu energía en el último año cuando las tengas las puedes compartir le hago uno, gracias Paola, dale a Paola y después Cristian, dale mi último año o hace años ¿quién quiero ser? vuelvo con lo mismo y ¿cuál es el propósito? o sea, mi propósito en esta vida muy bien gracias, Paola Cristian sí, básicamente encontrar un trabajo que me llene tanto desde el interior que me llene tanto desde el interior que me llene tanto desde el interior tanto desde el interior como que le dé a mí y a mi familia una estabilidad económica que tanto estoy buscando después de una gran crisis o sea, cuando yo decía que por suerte pasé una gran crisis porque pasé de vivir en barrios cerrados teniendo un estudio en el Shock Club viviendo en barrios cerrados en Escobar, en Basswood me vine a vivir a Pinamar y estos últimos tres años pasé dos años y medio viviendo seis personas en una casa rodante y hoy día estamos construyéndonos nuestra casa de 30 metros y tratando de sacarnos deudas y vivir en paz entonces, básicamente es eso hacerlo desde algo que me llene en el interior y que me permita sentirme el merecedor de la abundancia perfecto, gracias voy a anotar acá gracias, ¿qué más? o ¿quién más quiere compartirse? yo vengo puse en este año volver a trabajar en mis vínculos más que nada en mi staff volver a encontrarme con ellos y ponerse en el foco y que va un poco de la mano para mí también es como volver a reencontrarse con lo que a mí me gusta y a mí no como que seguir buscándose y siendo lo más auténtico posible y siendo capaz en el último año como me quedé estancado por pocas otras cosas y sin volver a esa que tanto me movía y me hacía fuego antes de pelear por esa autenticidad y estar tranquilo con lo que soy muy bien, gracias espectacular, gracias Marcos ¿quién más? bueno, yo busco en Sanam no te escuché, perdón Laura Sanam en Sanam y estoy en busca de herramientas para sentirme mejor y saber quién soy muy bien, gracias María es un poco lo que había dicho antes esto de cuál es mi propósito me encantó como uno de ustedes dijo ¿qué quiero ser? yo lo tuve muy claro y creo que quería hacer algo y que llegué a hacerlo, lo cumplí y se dio eso dentro de los 42 ahora tengo 45, y ahora ¿qué? porque eso que ya quería ser, ya lo hice y ahora ¿qué quiero ser? perfecto muy bien Delfina está Delfina, somos dos en mi caso yo siento como dijiste vos un poco antes, yo cumplí con todas las obligaciones que la sociedad me imponía, digamos todas, todas las caché todas para los 30 me han cumplido y hoy siento que tengo como miedos muy profundos llego hasta esos miedos, no logro abrir esa cajita de Pandora y no logro ser feliz tampoco entonces creo que mi foco estuvo puesto en identificar esos miedos y en buscar cómo hacer o qué hacer como para cruzar de vereda ¿no? o sea en la que estoy no estoy bien y no sé cómo bajarme de la vereda para cruzar a la de enfrente entiendo, clase número 11 enfrentar miedos, vamos a tener que tener un poquito de paciencia tenía número 4, la de enfrentar miedos pero como era demasiado profunda la mandé al final necesitamos más tela por recortar para poder enfrentar miedos así que la mandé para el fondo vas a tener que tener un poquito de paciencia genial, gracias no sé cuál es tu nombre de estos iniciales ah no, pero primero está Delfina Hernández pero en ti, no no, que vaya quien estaba, perdón no vi Delfi Hernández y después vos, Flor te voy a renombrar así, ya te tengo de nombre a mí me da un poco de risa porque me identifico también con Delfi, así que nada, nos llamamos igual y nos identificamos en el foco de muchas cosas, de muchas cuestiones pero bueno, eso fue el último año tal vez el poco y más bien con un así como dijo también Marcos en los vínculos también se reflejaron muchas cosas de esto de tipo miedos muy profundos que digo, pará, estoy haciendo todo así y hay algo que en realidad no lo puedo como dice ella, capaz un miedo y bueno, creo que el foco estuvo muy puesto afuera y en esos miedos y por eso también la redundancia de lo que dijiste al principio y vuelvo a hacer este este camino como para decir che basta, ahora tomo las riendas de esto y como dice el Chimupongo de Vereda y vamos a por ello Genial, gracias Florencia Bueno, a mí me pasa que me costó responder la pregunta creo que estuve en tantas cosas que no tuve foco en nada entonces alguna de las que haya no sé, laburo, pon un título así general, más laburo más... Sí, más laburo, me casé un montón de cosas en el medio, pero muy enfocado en el laburo temas familiares familiares, digamos familia primaria no la actual ni matrimonio familia origen perfecto pero bueno me llamó la atención que me costó responder rápido en que estuve enfocada el año pasado Muy bien, alguien más gracias Flor, alguien más tiene ganas de compartir Acá yo Bueno mi energía estuvo puesta también como muchos decían, en sanar vínculos, en sanar temas familiares que vienen de nuestro pasado de nuestros ancestros también en buscar herramientas porque si bien soy docente de nivel inicial estuve este año con la energía tratando de buscar herramientas para estar en coherencia conmigo misma porque tampoco estoy de acuerdo con el sistema educativo y bueno, buscar herramientas nuevas herramientas para eso Gracias, lo voy a anotar también Juan Cruz Sí Todo lo que resulte emocionante es que estuve muy enfocado en estudiar y en recibir, en todo lo que recibo y todo lo que recibo y no pensaba mucho en otras cosas y una vez que me recibí me recibí ahora en febrero, dije bueno como que me cayó la ficha que había un montón de cosas que no estaba dando por sentado y que capaz no pensaba mucho y empecé a tener tiempo para pensar y ahí dije, bueno, vamos a darle un poco más de actividad y retomar un poco las relaciones que tengo con mis amigos con mi familia, que capaz las tenía como medio olvidadas así que la verdad que estoy con ese foco Genial, está saliendo todo espectacular Gracias, Alina Habilitate el micrófono Está Trabajando un poco en esto en conocerme, en descubrirme y esto de saber descubrir también cuáles son mis dones para transformarlos en talentos ¿no? Genial, muy bien, gracias Ahí tenemos suficiente material como para avanzar Yo les voy a pedir vamos a hacer un segundo ejercicio y después vamos a ir a un tercero El ejercicio que les voy a poner es el siguiente Traten de, ahí donde están ya sea en el cuarto, en la piscina donde estén, les voy a pedir que observen a su alrededor y vean todo lo que ven de color rojo Dense vuelta busquen ahí no sé, cuadros lo que sea todo, todo, todo, mucho poco todo lo que veas de color rojo María, vos tenés atrás un cuadro con color rojo también Hay mucho rojo en mi casa Muy bien Bien Te voy a pedir ahora que cierres los ojos un poquito No vayas a trampa y tratas de recordar todo lo que viste de color amarillo Abre los ojos ¿Cómo te fue? ¿Fuiste a recordar algo en la amarilla o más o menos? ¿O te costó? Traigo algo para mí. Vale, vamos a ver. Bien, acabamos de vivir el primer ejercicio para darnos cuenta de cómo funciona el cerebro. El cerebro funciona por atención selectiva. Dicha otra manera, donde yo elijo poner el foco, creo mi propia realidad. Esto que puede ser tan pavo como puede ser el rojo y el amarillo, lo vamos a estar mencionando durante todo PC1, porque después nos vamos a dar cuenta que inclusive el rojo también son los miedos que me impiden precisamente ver el amarillo, que es tus sueños. Cuando vos salís al mundo desde tus miedos, desde tus boicoteadores, desde tus peros, desde tu historia que te lleva para atrás, esa es tu realidad porque tu foco te ha puesto ahí y eso es lo que creas. ¿Entiendes? No te pasa que cuando vos ponés, no sé, decís bueno, en el verano me voy a ir de viaje, no sé, voy a Brasil. Salís a la calle y vos, todo Brasil. Decís que ahora en Instagram te escuchan y ya te mandan todo a propósito, pero no importa, salís a la calle y ves todo brasilero, ¿viste? Me pasaba una vez que quería, me acuerdo un verano, esto lo traje también inclusive con el grupo de PC1 en su momento, me acuerdo que estábamos con mi familia y queríamos irnos a Pinamar, ¿no? No sé si Pinamar o precisamente Brasil. Y yo tenía un Corolla, que después lo cambié por otro Corolla, porque me copa, es un auto que es irrompible, bueno. Lo tuve como 10 años el Corolla anterior y no me entraban las cosas para ir a Brasil. Dije, listo, chau, voy a comprar un trailer cualquiera, ¿viste? Dije, un trailer son esas cosas que le pones atrás al auto, ¿viste? Como para ponerle... Nunca en mi vida, ¿viste? Había usado un trailer y nada más. Salgo a la calle y dije voy a comprar un trailer. Veía trailer por todos lados. O sea, nunca había visto un trailer en mi puta vida, veía trailer por todos lados. Y lo mismo pasó después cuando quise cambiar el auto en un momento, pensé en comprarme un Vento, veía Vento por todos lados. Así funciona el cerebro. El cerebro funciona por descarte. El cerebro funciona por la atención selectiva. Lo mismo te voy a mostrar ahora, te voy a mostrar ahora un ejercicio, un video. Si ya lo conocés no hagas trampa, pero acá no van a quedar dudas. Te voy a mostrar un juego de básquet donde hay dos equipos. Vos vas a tener que contar la cantidad de pases que hizo el equipo blanco con la pelota de básquet. No se cuentan los pases de una mano a otra, solo los pases a otro compañero. ¿Estamos? Acción. Uno, dos, tres. Vamos a ver más. ¿Cuántos? 10. ¿Cuántos? 13. Son de 13. Bien. Levante la mano quien dijo 10. Perdieron. Levante la mano quien dijo entre 11 y 12. Perdieron. Levante la mano quien dijo más de 13, 14 o 15. Perdiste, Paola. También, Deji, perdiste. Levante la mano quien dijo 13. Muy bien. La atención selectiva de Lope, 13. Felicitaciones. Muy bien. Ganaron. Me imagino que todos vieron al Oso Negro bailando breakdance. No. Me estás jodiendo. Pasó por el frente de tus narices. ¿No vieron al Oso Negro bailando breakdance? Miren, para que vean que no hay tonga, les voy a poner de vuelta el video. Miren. No hay vuelta, eh. Ahí va. ¿Vieron o no? Sí. Ya no quedan dudas, ¿sí o no? No quedan dudas. Donde pongo mi foco, genero mi realidad. No importa lo que me pase por delante, yo veo eso. ¿Está claro? Reflexiones de esto. Ahora vamos a ir a otro lugar, pero reflexiones. Y que con un mal enfocado te vas a perder de un montón de oportunidades o cosas buenas que echar a pasar, ¿no? Ok. Sí. A mí me pasó mucho con... No, no, no sé quién está hablando. No, no, no. Dale, Marta, tranquila. Dale vos. No, me pasó mucho con el trabajo. Yo había visto este video, me di cuenta. No, no, no. No, no, no. No, no, no. No, no, no. No, no, no. No, no, no. No, no, no. Con el trabajo yo había visto este video, me había hecho algo parecido la tensión hace unos años. Que nada, también cuando con el trabajo, digamos, estás enojado, tienes mucha tensión en el ojo, en esa emoción, ¿no? Entonces también trabajar, bueno, para salir ahí, porque nosotros también podemos usarlo de otra manera, ¿no? Como también, pero un poco más en macro, buscar las percepciones distintas para poner en los dos, o en este caso, el lado bueno de todo lo que estás viviendo, ¿no? Genial. No hay duda, ¿no? O sea, cuando está mi foco, esa es mi realidad. ¿Sí? ¿Estamos bien? Bien. Vamos a ir a otro lugar. Traten de pensar, y lo voy a pedir acá, que sean lo más asertivos posible. Imagínate que vos tenés un termómetro especial que mide las emociones y estados anímicos de la sociedad en la cual vos vivís. La mayoría de ustedes son de Buenos Aires, son del Asma y otros que viven en otros lados. No pregunté eso, siempre lo hago a principio. ¿Alguno está bien lejos de Buenos Aires? Yo vivo en General Madariaga, a 30 kilómetros de Cali, Argentina. Madariaga, muy bien, 400 kilómetros. Eugenio está en Santiago, Chile. Yo en Chile. Llamada, provincia de Buenos Aires. Estoy a 100 kilómetros de La Pampa, en Santa Rosa. Eso. Ahora justo estoy en Concordia. Bien, en Concordia. Ninguno en Australia. ¿Andrea? ¿Dónde? En Uruguay. En Uruguay, qué lindo. Tenía la banda también acá, presente, bienvenida. Mendoza, escuché también por ahí, ¿no? Eso es lo lindo también del Zoom, de tener diferentes partes del planeta. Hemos tenido coaches en pandemia que se certificaron como coaches desde Singapur, también. Fue una locura. Una argentina que estaba trabajando allá para un banco hizo PC1, PC2, la escuela, todo desde allá, del otro lado del planeta. Así que espectacular. En Australia justo que dijiste hace tres semanas también. Después la idea es volver, así que tenía que engañar a uno que el horario más o menos después me cierre. Claro. Ahora en PC2 hay un chico también haciendo PC2 desde Australia. Hizo PC1, acaba de terminar PC1. Bueno, cuénteme ahora cuáles son las emociones que vos percibís que más aparecen en tus núcleos sociales o en la sociedad. Imagínate, acá es lo que te pido de ser asociativo para que veas la media. Es decir, la media, ni la que aparece a veces o no. Vos ves la gente, la cara de la gente, el trato, las formas, su cara sobre todo, su gesto, su emocionalidad. ¿Y qué dirías? ¿Cuáles son las emociones más comunes? Anoto. Enojo. Miedo. Ansiedad. Queja. Yo veo, la verdad, en mi caso particular veo bastante alegría. Vivo en otro país, entonces mi entorno es un poco diferente también. ¿Y vos ves alegría? En Santiago sí, en mi entorno sí veo entusiasmo. Obviamente que veo la queja porque mi entorno, en gran parte es de argentinos, entonces veo la queja por parte de sus familias. La misma que tengo yo, claramente. Pero en sí es un entorno alegre en el que yo estoy, entendés, de entusiasmo. Estaban alegres hasta el otro día que, bueno, es un porcentaje en la Copa América. Yo también veo alegría argentina también, alegría como el champa. Alegría también ve Marcos. ¿Vos, Marcos, te subiste al tren y ves a la gente alegre? No, no, no. En mi entorno más religioso, digamos. Ah, no, yo hablo de la sociedad, eh. Eugenio, yo te hablo de cuando vos vas, por ejemplo, a Provivencia, o cuando vas a la gente, a la sociedad. ¿Vos la ves a la gente? Sí, sí, no veo... Sí veo quejas, claramente uno ve quejas. Ves quejas, ves el ojo, pero ves alegría también y ves entusiasmo. Lo que más ves, acordate, no lo que aparece... Pues yo laburé en Chile también y lo que me llamaba la atención, pues yo veía gente también puteando y muy triste. Pero bueno, son las percepciones, no, no, no, digamos. ¿Qué más? ¿Quién más quiere compartir las emocionalidades de lo que aparece? Lo que más aparece, acuérdense. Tristeza, preocupación, incertidumbre, enojo. Vamos a acordarnos, en este ejercicio lo hago desde el año 2007. Siempre, siempre en todos los grupos. Y me ha tocado dar grupos, obviamente la mayoría acá en el AMBA. Después he trabajado en Santiago de Chile, en Ushuaia muchos años, en Salta, en Latinoamérica. Tuve la suerte también de viajar por varios lugares. ¿Por qué en general... Siempre, claro, siempre hay alegría, algo de amor, algo de solidaridad. Pero la media que aparece, si yo tengo que sacar un extracto de lo que más aparece, les diría primero toda ansiedad, miedo y enojo. Esas tres. Después vienen todas las demás. De vuelta, esto es dato, el dato es el extracto, es la medición. Ahora, la pregunta que les hago es ¿por qué? ¿Uno no es consecuencia del otro? No sé. ¿Por qué? ¿Qué dirían? ¿Por qué? ¿Por qué no entusiasmo? ¿Por qué no alegría? ¿Por qué no paz? Buena onda, ¿no? No sé. Gana de vivir. Es esto utópico, ¿no? Pensar, digo... ¿Qué? Gana de vivir, que la gente esté en el bondi contenta, en el tren contento, ¿no? Estoy vivo, no sé, hay un cielo que vive. Por la culpa. Por la culpa de la alegría. Bueno, sí, la anoto, la culpa. La culpa también la anoto. La culpa, anotarla también es buena, pero creo que la culpa tiene que ver con, o sea, el ser feliz y estar contento, decir estoy entusiasmado, tengo proyectos, creo que eso está mal visto. O da culpa poder, o sea, decir estoy bien, la culpa. Está bueno, puede ser una buena respuesta, ¿no? Estamos intercambiando opiniones, ideas. Alinán, ¿qué decís vos? Yo creo que esto un poco lo que hablaste al principio, que uno siempre espera que cambien de afuera, ¿no? Porque siempre vivimos para afuera, entonces creo que si empezamos a ser un poco más conscientes del metro cuadrado que uno ocupa, ¿no? Y su mundo interior, realmente creo que cambiaríamos todos, ¿no? Pensar por uno, ¿no? Puede ser otra respuesta, gracias. Delphi, ¿vos querías decir algo, o no? ¿Yo? Yo lo que noto en lo personal y también en, yo trabajo de azafata, así que estoy constantemente viajando y viendo muchos reflejos de la gente, de la sociedad, y yo noto a veces poca compasión con el otro, aunque bueno, la compasión es una palabra, digamos, muy inmensa, yo la estoy aprendiendo por mí misma, pero también la podés ver en algo tan simple como en una convivencia de un viaje o lo que fuese. Siento que nos estamos todos atropellando con todos. O sea, poca empatía, ¿no? Sí, eso, la empatía. O sea, poca capacidad de ponerme los pies del otro. Sin dudas, pero también con la, digo, empatía sumada a una compasión, porque siempre detrás de un enojo o algo hay, yo creo, una lucha interna. No por eso me tenés que encerrar y tengo que contestar de no pasa nada, todo bien, pero, Dios, todos estamos, creo, atrás de algo, de todo eso. Al contrario, ¿no? Al contrario. Claro. Miren, me pasó algo hoy, ahí voy Marcos, me pasó algo hoy que te juro que me sorprendió. Yo ayer fui a comprar unos materiales para hacer un arreglo acá en casa, me cobraron yo, bueno, no tenía ni idea, bueno, hace rato se estaban cargando los arquitectos, al final esto como era chico me encargué yo. Y al encorralón compré, me dije, bueno, pre bolsa de cal, no sé qué, medio metro de harina, no sé qué, me pasaron 150 lucas. Bueno, pago, no sé qué, y me voy. No tenía ni idea cuántos eran los materiales, viste, me fui. Me llaman hoy del corralón, mirá, Luciano, sí, te queríamos avisar que nos pagaste de más, nos equivocamos, te cobrábamos más. ¿Cuánto? No, te tengo para darte 100 lucas, pensé en decir 3 lucas. No, 100 lucas. Digo, ¿qué? Digo, estoy en Argentina, Llamé, de verdad, y dije, ché, p***, p*** me hace volver cien lucas, o sea, es tan común, no, digo, que te caen, digo, por lo menos acá en el AMBA, no, que es hasta raro que te llamen para decirte, ché, tengo que devolver guita, no, o sea, por lo menos yo he estado en el cuarto. Es rarísimo. ¿Qué? Es rarísimo. Es rarísimo. Le dije, ché, ¿sabés qué? Le dije, ché, todavía hay esperanza. Le dije a la muchacha. Gracias, muchacho. Hay esperanza. Igual yo veo esperanza siempre, pero digo, qué lindo, ¿no? ¿Puedo comentar? ¿Le puedo comentar algo? Obvio. Cuando yo me vine a vivir a Chile hace diez años, casi, no sé, ibas al shopping a un lado y había descuento, del descuento y del descuento. ¿Y adónde me estás cagando? O sea, ¿por qué? No estoy, no puedo, no, no, no, estoy pagando poco, me estás cagando en algún lado, ¿entendés? Y era así, era, la sociedad vive así y es así, nadie te está cagando, ¿entendés? Yo más adelante, siendo licenciado en finanzas, tengo mis teorías también que tienen que ver con la inflación y todo eso, pero más adelante, en otro momento, con más tiempo, se las voy a compartir. ¿Por qué ocurre? Porque es una cadena, ¿sí? Digo, toda esta desconfianza y eso. Marcos, ¿vos querías decir algo? Sí, yo como asistiendo por la calle, viste, o incluso con cliente, también noto mucho como la gente perdida, ¿no? Como almas perdidas caminando por la calle. Ah, sí, sí. Qué suerte que no hay ciegos caminando. No por culpa de la gente, ¿no? O incluso que también es por otros que te tapan, te hacen ciego, ¿no? No siempre es uno negro, ¿no? Pero como que pasa eso, ver como... No, es que me pone un poco mal a veces, pero veo como almas perdidas caminando por la calle. Almas perdidas, seres humanos con la vista perdida, como en su mundo, asimismados. A mí me gusta poner una analogía, que hay un dicho de Hermes que dice que todo lo que pasa arriba pasa abajo, todo lo que pasa adentro pasa afuera también. Son leyes herméticas. Pero viste que en el Universo, no sé si sabían, pero está plagado de estrellas, de soles sin brillo. Es decir, soles muertos, estrellas muertas. ¿Sabían o no? Eran soles que dejaron de brillar. De hecho, nuestro sol en algún momento, ojalá que no dentro de poco, en algún momento se va a apagar, se va a dejar de brillar. Y lo mismo sucede en la historia del Universo. El Universo ya tiene 1.600 millones de años. Imagínense, debe haber un montón de soles, millones y millones y millones y millones y millones de soles inertes, sin vida, sin luz. Y ahí se pasa como que, ¿no les pasa que a veces ves seres humanos sin luz propia? Como que aparecen como parecidos a estar muertos en vida. ¿Disfrutan? ¿Dónde ganamos? ¿Voy a laburar? Y por ahí la vida es rutinaria, ¿no? Es como, me levanto, voy a laburar, vuelvo, espero el fin de semana para disfrutar un poquito con mis hijos, con mi familia, después vuelvo toda la semana, que fiaca que es domingo de la tarde para después, lunes, arrancar la semana. Y pasan los años y en la vida no pasa. Yo lo veo mucho en las empresas eso. Los traigo porque después más adelante voy a traer un montón de ejemplos. Pero digo, pasan los años y esto que trae Marcos tiene que ver con el sin sentido. Con el nihilismo, ¿no? Muchos seres humanos viven vidas sin entusiasmo porque no le encuentran sentido precisamente a su vida. Ya en la próxima clase o en la otra ya vamos a ver el módulo, uno de los módulos transversales del programa que ahí vamos a ver algo lindo. Sabrina, dale. No te escuchamos. O yo por lo menos no te escucho. ¿El resto escuchan? No. Si no, anotalo en el chat y te lo leemos. No, no. Anotalo en el chat y después te lo leemos. Miren, hay otra. ¿Abre ahí? No. Me gustaría avanzar un poquito mientras Sabrina ahí escribe en el chat. Siempre, siempre, siempre, siempre. Nosotros siempre decimos que los seres humanos somos seres típicos emocionales. Y aprendemos por inmersión emocional. Mucho desgano, definitivamente. Ahí dice Sabrina, mucho desgano. Totalmente. Gente, no, no. ¿Qué significa aprender por resonancia límbica o inmersión emocional? Imagínense un grupo, una manada de mamíferos, que de repente te arrojan a esa manada y ya hay una energía vibrando en esa manada. Una energía emocional. Vos después de un rato por ahí venís con energía alta y si la manada está vibrando bajo, después de un rato te vas a contagiar. Esa es la inmersión emocional. ¿Sí? Por lo tanto, nosotros en protagonista de cambio, el mayor aprendizaje que vamos a estar recibiendo tiene que ver con el mundo emocional. Bánquenme con esto. Si hasta ahora alguno de ustedes no le presta tanta atención o no ve tan importante el mundo emocional, yo le garantizo que es de mi mirada es lo más importante del ser humano. Después vamos a ver por qué. Pero hoy ya vamos a ver principalmente una de las emociones que más aparece, que es la ansiedad. Coinciden conmigo. De hecho, intensamente hoy le inauguró su segunda película a la ansiedad. Con los teléfonos, con las redes sociales, ¿sí? En Coaching decimos que cada emoción tiene su propia interpretación o su propio juicio. El juicio detrás del miedo es algo valioso puedo perder. Por eso a mí me predispone a salir cagando o a luchar, lucha o huida. La interpretación detrás de la rabia es hay un valor en juego o hay algo injusto. Por eso también me lleva a defender el valor. La rabia existe, precisamente, esto lo vamos a ver cuando vea a un víctima protagonista, para defender mis valores prioritarios. Sin rabia o sin conexión con mi rabia, a mí me pasan por arriba. O me faltan al respeto, ¿se entiende? Dicho de otra manera, la rabia existe para hacerme respetar. Después tenemos que ver cómo y eso lo vamos a ver más adelante, ¿sí? Pero lo que tenemos que ya empezar a entender es que ninguna emoción existe al pedo. Cada emoción tiene su propia sabiduría y cada emoción fue generada por el organismo humano precisamente para algo, ¿sí? Por lo tanto, yo les voy a pedir, primero y todo, que conecten con el cuerpo de la ansiedad. Cuando tu cuerpo está ansioso, ¿qué hace? Come. Come, muy bien, en tu caso, claro. Come, ¿qué más? Comer. Comer. Presionar el pecho. Presionar el pecho. Sobrepiensa. Sobrepiensa. Angustia. Piensas mucho, claro. No duermo. No puedes ir pensando. Actuar por mental. Muy bien, ¿qué más? Puedes tener una ansiedad tranquila, ¿no? ¿No empezabas con las uñas? O en mi caso, mis amigos a veces me dicen, che, apaga la moto. Empiezo con la patita. ¿No? Que empieza ahí la patita, ¿sí? Lo concreto es cuando aparece la ansiedad, que obviamente tu mente no está acá. Ahora vamos a hablar de dónde está tu mente. Vos definitivamente querés agarrar algo, que definitivamente no podés agarrar. ¿A mí me puede dar ansiedad agarrar el marcador que está ahí? ¿Qué dirían? Raro. ¿Me podría dar ansiedad agarrar el marcador? No, no lo podrás agarrar. No, ¿por qué? Porque lo puedo agarrar. Por lo tanto ya podemos empezar a entender y interpretar que la ansiedad tiene un componente clave, que es que aquello que quiero agarrar acá y ahora no lo puedo agarrar, o no lo puedo tener. ¿Coincidente? Falta de control. Bien, por lo tanto empieza a aparecer también ahí la creencia de control cuando tengo ansiedad. Es decir, cuando me agarra ansiedad yo quiero controlar evidentemente algo que no puedo controlar, pero que mi mente me hace querer que sí puedo controlar. Pero fundamentalmente yo lo que les quiero preguntar es cuál es la interpretación que hace la ansiedad como emoción. Si la rabia aparece en la interpretación de injusticia, si el miedo aparece en la interpretación de que algo valioso puedo perder, si la tristeza aparece en la interpretación de que algo valioso perdí, ¿para qué está la ansiedad o cuál es la interpretación que trae la ansiedad? ¿Qué te diría? ¿Qué te diría? Es como querer adelantarte algo que crees que va a pasar. ¡Muy bien! La interpretación que trae la ansiedad es que quiero que el futuro ocurra ahora. ¿Cierto? ¿Coincido o no? Quiero que el futuro pase ya. Por lo tanto, para ver la ansiedad lo que tenemos que ver es que es aquello del futuro que quiero que pase ya. Lo que encontramos a la hora de ver... Ahora lo que les voy a pedir es que no... Después de un rato voy a habilitar para preguntas y comentarios. Ahora voy a explicar algo un ratito y después sí charlamos. Cuando a mí me agarra ansiedad es porque mi foco y mi atención no está acá, puesto acá y ahora. Mi foco y mi atención está puesto adelante. Adelante hablo en el futuro. ¿Sí? Y lo que más se lleva mi atención hacia el futuro tiene que ver precisamente con lo que hablamos hace un rato, con los resultados que estoy pretendiendo alcanzar. ¿Coincide o no? Desde chiquitos, cuando estábamos en el colegio, cuando teníamos 6, 7 años precisamente, cuando llegábamos a casa con un 2, ¿qué nos decía papá y mamá? ¿Qué les decía a ustedes cuando traían un 2? Tercer, cuarto, no sé, en tercer grado, cuarto, por ahí, un 1, ¿qué les decía? Un burro. Un 3. Me la daban. Me la daban. No, como mínimo, no sé, cara de culo, ¿sí o no? Digo, por ahí la primera vez, por ahí no tanto, pero si por ahí venía más de un 2, ¿qué te decían? Por lo menos a mí me decían, dale, ¿qué haces? Por lo menos a mí me decían, dale, ¿qué haces? Sacar de culo, ¿no? Inclusive a veces no postre. Pegar, por ahí raro, no, no creo. Pegar, no, pero sin penitencia. No, retar. ¿Sí? Y si traía un 10, ¿no? Fiesta, hoy al postre. Vamos, carajo. Si traía un 8, ¿por qué no un 10? Bueno, en mi casa no era así, pero a muchos alumnos les pasaba, ¿no? Traían un 7, un 8. Bueno, todo muy bien, pero vamos a celebrar cuando traigas un 10. Eso son los más cagados de todos, todos saben por qué. Río, Río. No, con cinco amigos. ¿Qué aprende el niño de 7 años cuando su papá y su mamá, que son las personas más importantes de su vida, miden su valor en función de la nota que traen? ¿Qué es lo que aprenden? Que en realidad no es que sus padres, tus padres te van a quedar menos por un 2. Pero el niño interpreta, el niño interior tuyo interpreta que cuando vos traes un 2, papá y mamá no me van a reconocer. Cuando vos traes un 10 o un 7 para arriba, papá y mamá me van a reconocer. Por lo tanto, desde esa forma paradigmática y cultural, tu reconocimiento de qué va a depender. Lo que sucede. ¿El resultado? ¿El resultado? Sí, del otro, sí, porque al principio es papá y mamá y después van a ser tus educadores, tus amigos y lo demás. Pero fundamentalmente tu reconocimiento, es decir, ahora voy a hacer una pregunta más que dárselos cocinados. Esto necesito que ustedes lo mastiquen de a poquito. Tu reconocimiento va a depender de la aprobación de papá y de mamá o la bajada del pulgar de papá y de mamá. Por lo tanto, vos aprendes, si traes un 10, bien. Entonces, ¿qué aprende tu psique? Ahí empieza a aparecer la neurociencia, la conexión sináptica. ¿Qué dice la sinapsis? Vos empezás a conectar neuronas y dices, para yo valer, para yo sentirme reconocido, para que me reconozcan, para yo valer, para yo sentirme reconocido, para que me quieran ahí afuera, yo tengo que dar resultados. Síganme con este análisis porque es transversal en nuestra vida. Síganme, hasta acá. ¿Coinciden más o menos? Puede ser que en tu casa no te haya pasado esto, pero créanme que es en la mayoría de los hogares que sucede esto, históricamente. Por lo tanto, vos de chiquito aprendiste a dar resultados. ¿Para qué? Para obtener reconocimiento. Al principio eran las notas en el colegio, después era tener amigos, después era tener novio o novio, después era casarte, después era recibirte, después... Por lo tanto, de esa forma, y acá va la pregunta, ¿qué es aquello más importante que esconden los resultados? Vos decís, bueno, mi foco se va con los resultados, el cielo se va afuera y adelante, ¿no? Traté de pensar, porque yo, bueno, no sería tan importante ganar más plata o, no sé, cambiar el auto, o que me hacian dar el trabajo, o encontrarle sentido a mi vida, que también tiene que ver con los resultados. Traté de pensar, ¿qué es lo que dice la psique? ¿Qué es lo que dice la psique? Y lo voy a dar cocinadito, mirá. Lo que dice es lo siguiente, yo así como estoy acá y ahora, en un vacío, ¿sí? Un vacío, grande o pequeño, pero es un vacío, que sólo voy a estar satisfecho y sólo lo voy a llenar cuando vaya afuera y adelante. Entonces, fíjate cómo opera la mente. La mente sale a hacer constantemente, no para de hacer, inclusive cuando estás a la noche a punto de dormir, la mente sigue cargurando. ¿Y por qué? Porque lo que dice es, yo no puedo estar con este vacío, yo necesito hacer para poder tener, alcanzar, ¿qué cosa? Y aquello que va a darme esta sensación de plenitud, aquello que va a completar mi vacío. Porque recién cuando yo alcance, Eso que está allá adelante, recién ahí voy a poder sentirme plena, suficiente y completa ¿no? Producto de conseguir aquel reconocimiento, aquella plenitud. Entonces, vos salís a correr, ¿no? La carrera de hámster, ¿no? Salís a buscar, a recibirte, como le pasó hace un rato a Nico, ¿no? ¿Era Nico? No, Marco, no, Marco no era, uno de los chicos, Juan, Juan Cruz, que ya le recibí. Y puto, todo mi foco puesto a recibirme y ahora me di cuenta que, no sé, ¿y ahora? ¿Viste? Llego, que es lo que nos pasa siempre, de hecho el título de licenciado de financiación lo fue a buscar mi vieja, me acuerdo, que ya no era hasta ni importante, porque era más que obvio que yo me tenía que recibir. Y llegué a una celebración del Logro, pues ya lo importante ya no era llegar, lo importante era lo nuevo que aparecía como vacío para ser llenado. Lo que tenemos que entender es que el vacío no está fuera, el vacío está adentro en nuestras propias maneras de pensar. Es un vacío que tiene que ver con un paradigma, con una creencia, una creencia de vacío ontológico, una creencia de insuficiencia que sostiene toda esta Matrix, porque esta creencia de insuficiencia está alimentada precisamente por todos los estímulos de esta sociedad, que te llevan a ver que tenés un vacío. Ves un teléfono hace tres años, ya es viejo, te miras al espejo y te ves también mayor, te ves tu ropa que es vieja, entonces vos empezás a compararte con, lo veo en mis hijos también, los hijos del coach, te comas, te pasas loco, sí, también, obvio, y papá, no, estoy triste, pues van todos a estirar y yo no puedo ir y no puedo ir, cuál es el problema? Y no, me siento menos, me siento saco de otro pozo, a esto me refiero. Cuando mi valor, mi sensación de plenitud, cuando mi reconocimiento, cuando mi paz depende de alcanzar resultados, no importa lo que alcance, nunca va a ser suficiente, porque estoy buscando la paz, el reconocimiento, el valor y la plenitud en objetos y en cosas. Y es por eso que cuando estamos llegando o cuando llegamos, esto lo veo mucho en las empresas, a los empleados les suben el sueldo, incluso a algunos les duplican el sueldo. Les duplican el sueldo, están así, pasan la base de Maslow, la base de la pirámide de Maslow, comida, techo, una camita, no importa, no hay un cero que alimente tu espíritu ni incremente tu felicidad. Eso está muy medido en Estados Unidos, en 1980 la gente era más feliz que ahora y sin embargo el PBI per cápita se multiplicó pero inmensamente, la gente tiene más plata pero es menos feliz. Entonces, lo que hay que entender es que no te completás afuera y adelante. De hecho, lo que tenés que entender es que vos ya estás completa, acá y ahora. Vos lo que tenés que entender es que esa noción de vacío o de carencia o de insuficiencia está generada por ese paradigma del hacer para tener para ser. Y precisamente es ese paradigma que te está haciendo sufrir porque en lugar de poner el foco en todo lo que tenés, en lugar de poner el foco en el amarillo que es tu felicidad, tu duchita, tu plato y comida, las nubes, el cielo, tus órganos, tu respiración, tu salud, tus amigos, es infinito la cantidad de las flores, la primavera, el otoño, el invierno, un par de amigos, un abrazo, un mate, un platito de comida. Es tanto lo que hay pero que no lo tengo porque no lo puedo disfrutar y no lo agradezco. ¿Por qué no lo agradezco? Porque mi foco está puesto en lo que falta. Mientras tu foco y tu atención esté puesto en lo que falta, que es lo que le pasa a la mayoría de la gente que busca más y más y más, no importa lo que tengas. Acuérdense que era asesor financiero y manejaba clientes de mucho dinero. Paradójicamente, personas con mucha ansiedad, con mucho miedo a perder lo construido o lo alcanzado. Porque para ellos, para la gran mayoría de las personas, insisto, no para todas, para muchas personas que construyen su vida en función de alcanzar esos resultados, esos resultados, que ya sean económicos, ya sean de títulos, ya sean de logros externos, o inclusive logros externos, es sinónimo a un método de valor ontológico. Es decir, yo valgo, no por quién soy, yo valgo por lo que conseguí. ¿Se entiende? Entonces, dado todo lo que conseguí, este es lo que yo valgo. Y si yo llego a perder todo esto que conseguí, es sinónimo a no valer. Creo que le sucede a un montón de gente que entra en estados depresivos, como lo vimos en el corralito, yo lo viví en carne propia en el corralito, cuando la gente pierde su trabajo, cuando la gente pierde su plata. Y no es que pierde solo su plata o su trabajo, pierde la creencia y valor montada en el paradigma del hacer-tener-para-ser. ¿Se entiende o no? Yo desde ese paradigma, en lugar de salir al mundo a brindarme, salgo al mundo a completarme, salgo al mundo a buscar algo. ¿Por qué? Porque tengo el vacío interno. Pero hasta no alcanzar eso, que llene mi vacío, no voy a parar. Y como ese vacío no se llena con objetos, con títulos, ni siquiera con... porque ahora uno podría decir, bueno, pero yo ya no tengo el anhelo económico. Suele llegar a alumnos de protagonista de cambio, ahora ya no tanto con anhelos económicos, sino como gran parte de lo que trajeron ustedes. Quiero encontrar mi vocación, quiero saber para qué existe la vida. Y ahí aparece otra trampa, muy parecida a la zanahoria de objetos, que es la zanahoria ontológica. Tengo que ser mejor del que soy, entonces yo solo voy a verme valiosa cuando le encuentre sentido a mi vida, o cuando descubra para qué estoy, o cuando descubra qué quiero ser. Ya no aparece qué quiero tener, sino qué quiero ser. Es la misma zanahoria, es el mismo ego. El ego que desea desear, o el ego que te hace creer que tenés un vacío. ¿Se entienden? Cuando no hay tal vacío. A ver, yo te quiero mostrar que en realidad... ¿Y por qué no hay tal vacío? Porque es un observador que en lugar de hipotecar su ser feliz allá adelante, empieza a observarse acá y ahora feliz, empieza a elegirlo. La mente de la sociedad que dice, no, ¿cómo voy a ser feliz si a mí en realidad me falta más trabajo, me falta tener casa, me falta, me falta, me falta... Claro, si tu mente está programada para ver lo que falta, no importa lo que alcances, nunca vas a ser feliz. ¿Se entienden o no? Esto es lo que yo me desvivo tratándolo de explicar. Voy a las clases, inclusive a los barrios carenciados, voy a los colegios, voy a... Lo explico, la gente no entiende y sin embargo, dada la inmersión emocional, volvemos como ovejitas al mismo rebaño. Volvemos a juzgarnos y yo mismo me enseño, lo vivo y me edito y tal, tal, tal. Tengo que estar atento porque a veces me empieza a agarrar la ansiedad. Ahora, cuando me empieza a agarrar la ansiedad, en lugar de ir para afuera y conectarme con el miedo a tratar de completarme, ¿qué hago? Voy para adentro. ¿A qué? A respirar. Voy para adentro. ¿A qué? A agradecer. La gratitud es aquella emoción que vos podés elegir y que te transforma en suficiente. El tema es que es una emoción que, en lugar de que aparezca acá como las emociones más presentes, la gratitud no aparece. ¿Por qué? Porque la gente en lugar de vivir grata, en lugar de honrar su vida, en lugar de venerar su vida y venerar todo lo que tiene, en lugar de agradecer por todo lo que tiene, está programada desde chiquita a ver lo que falta. Es espectacular. Lo que digo que es espectacular es darse cuenta de esto. Porque al darte cuenta que no importa lo que alcances, te puedo saber, como bueno, tú eres muy lindo pero yo tengo que pagar las cuentas, te puedo saber que si vos no te das cuenta de esto, vas a pasarte pagando las cuentas ansioso. Las cuentas las vas a tener que pagar igual. El trabajo lo vas a tener que hacer igual. La pregunta es, acá y ahora, ¿desde dónde yo elijo salir a la vida? ¿Hacer qué? ¿Lo que tengo que hacer? ¿Se entiende o no? Tengo o no plata, tengo o no trabajo, tengo o no lo que sea. Ahora, tenés la seguridad que tu trabajo va a estar, si no tenés trabajo, tu trabajo va a estar mucho más cerca si vos salís a la vida de la gratitud antes de salir a la vida de la angustia o del estrés o del miedo. Esto es lo que quiero mostrar. Lo que te genera miedo, estrés y angustia no es el afuera. Lo que te genera miedo, estrés y angustia es el paradigma cultural. La ser para tener para ser. Estaban tus viejos ahí, estaban tus educadores ahí, estaba tu religión ahí. Fijate en la religión, algunas religiones, no todas. Algunos curas, algunos rabinos también enseñaban desde un lugar de plenitud. Algunas religiones te dicen, hay un Dios castigador, te hacen la vida para ponerte a prueba. Probablemente inclusive también te vamos a medir por tus actos. No importa lo que haces en esta vida, la mejor vida está después. También aparece el paradigma ser tener ser desde el punto de vista espiritual o religioso. ¿Se entiende? Hasta desde ese lugar. Es decir, pará, pará, volvamos. Acá me completo. Pero acá cuándo? En el único lugar que existe, que es el acá y el ahora. ¿Se entiende lo que hablo o no? No existe otro lugar que acá. O sea, ya estás ahí. El cambio observador es la primera gran herramienta que yo te invito a que empieces a tomar conciencia en tu propio sendero de evolución consciente. Cuando te agarras la ansiedad, pregúntate, espera, a ver, ¿qué es lo que estoy tratando de controlar, que no puedo controlar? El primer paso de todos es darte cuenta que estás tratando de controlar algo que no podés controlar. Segundo de todo es preguntarte, a ver, ¿qué es aquello más importante que hace hacerme creer que yo necesito alcanzar eso? Sí o sí. Lo que te vas a dar cuenta al final de todo es que hay una pseudo noción de valor superior al juicio que estás emitiendo de vos mismo acá y ahora. Dicho de otra manera, te lo voy a hacer más simple. Yo voy a valer más allá adelante cuando alcance eso que ahora. Lo llamativo es que siempre vas a ir allá adelante, donde vas a valer más. Tú nunca vas a ir acá y ahora. Y cuando vos te preguntás allá adelante, ¿qué es? Y no es nada, porque allá adelante no existe. Lo único que existe es acá y ahora. Entonces, ¿qué pasa? Vos no vales nunca porque siempre vas a valer más allá adelante. Lo único que se está grabando para volver a verlo, y volver a verlo, y volver a verlo. ¿Se entienden o no lo que digo? Vos vas a valer más allá adelante y no vas a valer más nunca. Por lo tanto, te vas a juzgar que vales menos siempre. ¿Por qué? Porque tu valor superior va a estar siempre puesto allá adelante. Como allá adelante nunca llega, siempre vas a valer menos. ¿Se entienden o no? Por lo tanto, ese es el primer gran paradigma en el cual vivimos todos. Me canso de conversar con mujeres que llegan a los treinta y pico, treinta y cinco, treinta y seis años y les empieza a agarrar el miedo del reloj biológico de no poder tener hijos para sentirse que valen. Y es lógico, empatizo un montón con ellas y todo lo demás. Pero lo que hay que entender es que, de vuelta, fíjense. No, yo solo me voy a sentir valiosa y completa cuando tenga hijos. Entonces, claro, yo mientras no tenga hijos, yo estoy vacía y no me valoro a mí misma por no tener hijos. No es que no te valoras por no tener hijos. Vos te estás juzgando a vos misma desde el paradigma. ¿El paradigma qué te dice? El paradigma de la mujer es viene al mundo a procrear. ¿El paradigma del hombre cuál es? Viene al mundo a proveer. Bien antiguo, bien antiguo, bien antiguo. Cuando el cabernícolas no traía el pedazo de mamut, no entraba a la caverna. Por lo tanto estaba en juego también su tranquilidad dentro de la caverna. Entonces tenía que proveer. Y las mujeres que no daban a luz también las marginaban de la aldea. Entonces aparecen paradigmas bien antiguos. El tema es que mi valor antológico como ser humano no puede depender del tener. Veanlo fríamente. Yo no valgo, le voy a poner a modo de pregunta. ¿Cuánto de tu ser disminuye producto de no tener hijos? ¿Cuánto de tu ser disminuye producto de perder económicamente, no sé, tu casa? Ahí Cristian contaba que vivía en un barrio cerrado por acá, por Escobar, por Maywitz, y se tuvo que mudar a Madariano o a Pinamar para vivir con menos. La pregunta que les hago, lo saco a Cristian, se las hago a todos. ¿Cuánto del valor de Cristian como ser humano disminuyó producto de tener que vender su casa para mudarse a Madariano? ¿Cuánto? El problema es que cuando yo me creo que mi ser vale menos producto de tener menos es porque el paradigma está haciendo su trabajo. ¿Se entiende o no? Entonces, yo me lleno al revés, acá y ahora con lo que hay. Y paradójicamente, cuando vos empezás a llenarte con lo que hay, empezás a poner el foco en la luna, empezás a poner el foco en tu duchita, en tu cama, en tu techito. prestado. Yo puedo ver que me falta un techo propio, puedo ver que es suerte y puedo vivir con mis viejos bajo este techo. Es un cambio paradigma, es un cambio observador. ¿Se entiende o no? Que suerte y que está bien, no tengo un techo pero tengo toda esta familia que me quiere. Y no es conformarse, uno diría bueno, pero eso no sería conformarse con poco, al revés, eso es vivir en abundancia, eso es completarte, salir al mundo a brindarte. Vos no podés dar nada que no tengas adentro, ¿se entiende? Para poder brindarle a los demás aquello que vos viniste a regalarle al mundo, primero tenés que verte como un regalo, no como un vacío, no como alguien que viene a completarse, sino alguien que viene a regalar. Miren, me gusta poner la analogía con la naturaleza, si hay algo, un patrón bien natural que opera la naturaleza es el patrón de la abundancia. La naturaleza opera desde la ley de opulencia y abundancia. Vos plantás una semilla de un limón, bien cuidada, va a tirar, yo tengo un limón negro acá afuera, va a tirar raíces y va a dar más de 30.000 limones durante toda su existencia, eso me lo dijo un botánico que hizo el protagonista del cambio. Más de 30.000 limones va a dar un limonero en su vida. Calculen la cantidad de semillas que da cada limón que da ese limonero. De una sola semilla, expansión. Si vos lees la naturaleza, lo que vas a leer en esta naturaleza es que tiene una ley natural también primordial que es la ley de abundancia. Hay suficiente para todos. Hay más y mucho de todo. El tema que nosotros nos creímos de que hay poco y cuando nosotros ponemos el foco en que hay poco, ponemos el foco en el miedo, ponemos el foco en la supervivencia y adivinen lo que creo y atraigo desde ese lugar. Miedo, supervivencia y carencia. Pero estás viviendo la abundancia. Yo te estoy invitando a que vos a partir de este momento, ay nos pasamos, vieron que pasa rápido la hora, ya estamos terminando. Yo te estoy invitando, miren, te voy a dar un, si me regalan dos minutitos más, dos minutos por reloj, yo te voy a mostrar que ya estás completa. Te voy a invitar en este momento a que sueltes literalmente todo. Suelta tu cuaderno, Mariana, Ináez, suelta el cuaderno, suelta la biroma, suelta todo, todo, suelten todo. Todos suelten todo. Inclusive si querés, si te da vergüenza, apaga la cámara. Vamos a hacer un pequeño ejercicio. Apaga la cámara. Es importante que te animes. Si hay gente ahí a tu alrededor, decile que no te boludees, que no te interrumpas, que no hagas nada. Entonces, te voy a pedir que literalmente lleves todo tu foco y toda tu atención a tu cuerpo. Hacelo todavía con los ojos abiertos si querés. Y si querés también ya podés cerrarlos. Te voy a ayudar. Te voy a pedir que te des cuenta que lo único que existe es tu cuerpo acá y ahora. La mejor forma de darte cuenta del momento presente de este regalo que ya sos es a través de tu cuerpo. Tu cuerpo, a diferencia de tu mente, es el único que vive acá y ahora, siempre. Por lo tanto, llevar la atención a tu cuerpo te va a ayudar a volver a casa, a volver a tu hogar o a volver a tu paz. Que no está allá adelante, está acá y ahora. Te lo voy a mostrar. Lo primero que te voy a pedir es que literalmente te despojes a través de la planta de tus pies. Vas a enviar todos los pensamientos, todas las emociones, todos los resultados que estés anhelando en este momento, vas a dejarlos por un rato. Vas a soltarlos. Vas a enviarlos a la tierra. Por este rato, y nada más que por este rato, te voy a pedir que observes tu cuerpo respirando. La mente va a tratar de interrumpir el presente. No te pelees, no te enojes. Volver a llevar tu atención a tu respiración. Y es así. Nada, exhala. Con cada exhalación, pasés más presente en vos. Si vuelve la mente, así como aparece un pensamiento, imaginate que estás en la vera de un río. Aparece un pensamiento y el río continúa. El río de pensamientos sigue su causa para volver a reivocar en el amarillo. Los pensamientos son en rojo. Son inconscientes, te llevan, te pausitan, te distraen, te dejan. Te dejan descansar muchas veces. Te muestran todo lo que tienes que hacer, todo lo que tienes que alcanzar, todo lo que tienes que mejorar de vos. No son objetos. ¿Cuándo va a ser el día que yo ya me dedique al coaching y tenga muchos alumnos y pueda servir a los demás? Mucho. Es la misma caliencia. Acá hay agua. Entonces, internamente vas a imaginarte, ahora sí, cada uno de los motivos por los cuales vos podrías sentirte grato o plata, conectarte con la gratitud, sentir tu cuerpo sano, conectarte con la salud, agradeciendo cada uno de tus órdenes. Qué bueno tener un par de ojos para ver las estrellas de esta noche. Qué bueno que puedo respirar este aire generado por los bosques. Cada vez que inhalo, respiro el bosque. Este sistema magnífico y maravilloso que generó la Tierra. Qué bueno poder estar vivo. Qué bueno tener un par de amigos que me quieren, familiares. Qué bueno tener un platito de comida. Qué bueno tener un par de piernas para poder caminar o verme. Qué bueno tener este corazón que late, que todavía no tiene vido. Qué buena tengo la luna y ahora sí es mía porque la puedo apreciar. Ya sale la transparencia para poder verla. Qué bueno tener un bosque para poder meterme y respirar el bosque y no pensar. Muy probablemente, cuando vos conectás con este presente, con esta respiración, con este momento, todas aquellas emociones que aparecen en la sociedad, de ansiedad, de enojo, de miedo, de queja, de rabia, se disuelven al no pensar. Lo que nos puede hacer creer que nuestra esencia detrás de la mente es paz, es tranquilidad, es serenidad. Y lo que nos quita nuestra paz es la mente que nos lleva afuera y adelante. Entonces cuando vos quieras completarte, cuando quieras estar en paz, deja de hacer, precisamente no hagas y volví a casa, volví a este lugar. Simple, directo, esta es la primera herramienta y una de las más importantes también. Entonces cuando volvamos al rombo vamos a encontrar la efectividad, el equilibrio, de perseguir resultados disfrutando el camino. Y ahora para esta semana, el pedido que te hago es mucho foco en disfrutar el camino, mucho foco en el amarillo, mucho foco en el acá y en el ahora. Esta noche cuando comas, trata de sentirle el gusto a la comida, en lugar de comer pensando en otra cosa, come pensando que va a ser el último plato de tu vida. Sea un pedazo de pan, o sea una milanesa, o sea unos fideos o lo que sea, sentí el proceso. Si son fideos, sentí la harina, el campo, la lluvia, sentí el proceso. Si te vas a tomar una copita de vino, si te pusiste un vaso de agua, sentí el proceso también. El proceso, la belleza detrás de lo simple. Llevar tu atención a la belleza en lo simple y vas a ver como automáticamente te empezas a completar. Desde ese lugar empezamos todo lo demás. ¿Se entienden? Si yo salgo a hacer todo lo otro de la carencia, no importa lo que alcance, nunca va a alcanzar. Entonces esta va a ser nuestra meta de partida. No es una meta de partida, no sé como se dice, nuestra partida. Entonces salimos de este lugar para poder ir a perseguir resultados, de la felicidad, de la gratitud y la dicha, de estar vivos. ¿Está bueno no? ¿Qué dicen? Y después con mucha valentía, con mucha confianza, con mucha confianza en vos todavía, si verdaderamente confiás en la vida, confiás en la vida que opera tras tuyo, confiás en la vida que te creó, ese amor y esa gratitud por vos misma va a hacer que te animes a más cosas, confiá en mí, va a hacer que te animes a tomar más riesgos porque no va a haber tanto miedo, va a haber mucha más confianza y va a haber mucha más valentía. Por lo tanto, cuando te animas a tomar riesgos y vas en búsqueda de lo que verdaderamente querés que pase, hay una energía ahí que te acompaña y te cuida, como te viene cuidando Por lo tanto, ¿eh? A seguir vamos a ir durante todo el programa. Bueno, entonces, perdonen, me pasé 15 minutos pero era importante. Entonces, en una palabrita traten de, pueden escribirlo en el chat o habilitar micrófono, ¿vale? Todos juntos al mismo tiempo. ¿Cómo me voy? Presente. Bien, Marcos. Gracias, Yana. Agradecida, Yana. Alegre, Sabrina. Bien. Agradecida, Paula. Consciente. Gracias, Agus. Están trayendo palabras. Yo voy a poner una canción que me encanta, despedida, ¿sí? Y así nos vamos leyendo, pero es cortita, dura. Gracias. Creo que era de él, que normalmente estoy viendo ahora, estoy viendo Spotify. Voy a poner una canción muy linda que a mí me encanta. Hay una lista que se llama PS1 protagonista de cambio en Spotify, con canciones con mucho sentido. Esta es una de ellas que a mí particularmente me encanta. Y nos vamos a despedir con esta canción, ¿sí? No se escucha, Lucho. Perdón, vamos de vuelta. Gracias. La estoy escuchando yo solo. Me lo diste al dibujo. Puse el video y vamos de vuelta. Eugenio ya tiene confianza conmigo. Todos estaban ahí, pero con suerte de Eugenio diciéndome todo lindo, pero no suena. Ok, ahora sí va a sonar. Esperen. Antes de eso vamos a tratar de, por más que te dé vergüenza, los que no quieran pueden apagar la cámara. Pero los que quieran es lindo. Yo cuando hacemos los cursos presenciales los despedimos con abrazos, como que estamos en el mismo barco. Acá vamos haciendo un encuentro por lo menos de miradas. Si te da vergüenza apagar la cámara, no pasa nada, pero es como un abrazo virtual. Vamos a inaugurarlo con nuestro abrazo de despedida. ¿Vale? Ahí va. Levanta, abuelo, no tengas miedo, deja lo cierto bien atrás, disfruta el juego, vive del viento, si todo es incierto al final, y no hay recetas para dar, ninguna respuesta si preguntar, grita la profundidad y el silencio cuenta la verdad. Viven los muertos, vengan a verlo, vida el que tiene libertad, y los ríos con ella cantan sus historias hacia el mar, y los vientos ríen más, bailan con sus hojas al azar. Que vivan los que bailan bien, o quieren intentar, hay mil caminos por hacer, no dejen de buscar. Que bailen los que quieren ser, o quieren intentar, vengan a ver amanecer, que hay flores en el mar. Gracias, nos vemos la semana que viene. Buenas semanas, disfruten.