Muy buenas tardes, ¿cómo andan? ¿Qué se cuenta por ahí? Hola, ¿cómo andan? Muy bien, ¿ustedes? ¿Todo tranqui? Todo bien, todo bien. Bueno, me alegro. Hoy tenemos una reunión también bastante interesante, se las trae. Vamos a estar viendo el poder del lenguaje ahora un ratito. Me voy a correr un poquito, así se ve mejor el banner. Ahí está. Que es como la piedra angular del coaching ontológico. Y si bien Protagonista de Cambio no es un curso, a veces lo confunden como un curso de coaching. Viste, ah, si anda el curso de coaching que está bueno. En realidad, en Protagonista metemos no solo coaching ontológico, sino otras herramientas que tienen que ver con el coaching ejecutivo y con la neurociencia. Inclusive también con la psicología, ¿por qué no? Hicimos como una especie de combo. Dentro de las herramientas que yo fui conociendo en este Conócete a ti mismo, fui armando los temas que a mí por lo menos más me cautivaron a la hora de hacer el proceso de sumergirme adentro del agujero del conejo. Pues está bueno charlar un poquito mientras llega el resto, antes de empezar con el tema de hoy. Repasando un poquito lo que vimos hasta acá. Es decir, y fundamentalmente la última clase. Ya vamos dándonos cuenta, estamos en el sexto encuentro, y nos vamos dando cuenta que existe, muy probablemente, muchos de ustedes ya empezaron a darse cuenta, existe una realidad paralela que va hacia adentro, en lugar de ir hacia afuera. Por lo menos para mí fue como el primer gran, vamos a llamar despertar, como mínimo llamarme la atención. Es decir, ¿cómo no me explicaron esto en el colegio, en algún módulo de tercer, cuarto o quinto año? Donde me digan, bueno, vos podés habitar el estado de la víctima y podés salirte de ese estado aceptando y eligiendo, por ejemplo. Ya con que nos hayan puesto un módulo de víctima protagonista, en cuarto, tercero o quinto año, y la verdad que nos hubiesen brindado una linda herramienta, como para por lo menos tomar el timón de nuestra vida. No sé si coinciden con esto. Pero todo este cambio está íntimamente vinculado con el mundo emocional, con nuestro ser límbico y con construir un ser humano, una construcción de un ser humano distinto al que me dijeron que tenía que ser. Entonces, hay una... Miren, inminentemente, no sé si se habrán dado cuenta hasta ahora, quizás algunos sí, otros no. Pero todo este cambio tiene un condimento o una base espiritual bien profunda. Por espiritualidad no mencionamos o no hablamos puntualmente de lo que es religión. Pero sí hablamos de una espiritualidad cotidiana que después se refleja inclusive en mayor cantidad de resultados o al menos resultados efectivos disfrutando el camino. A eso nosotros llamamos una espiritualidad cotidiana, una espiritualidad efectiva. Es la espiritualidad que nosotros podemos llevar a tierra para tener una vida mucho más satisfactoria, una vida más plena, una vida con más gracia. Entonces por eso no mencionamos tanto las religiones, porque inclusive tampoco somos partidarios de una sola religión. Pero sí, inminentemente, dada mi historia católica, hay algunas cosas que yo encontré en este camino de coaching, barra de todas las herramientas que fui descubriendo, muy vinculadas a lo que yo fui aprendiendo de los maristas y sobre todo las enseñanzas de Jesús. Por eso si lo traigo no es para hacer una apología de la Iglesia Católica, simplemente para mostrarles que gran parte de las enseñanzas espirituales, cuando nosotros las llevamos a la cotidianeidad, no sé si cotidiana, terminan siendo mucho más efectivos en nuestra vida, disfrutando más el camino. Jesús hablaba de aquel que no naciere de nuevo no conocerá el reino de los cielos. Los católicos deben estar muy familiarizados con esta parábola, con esta frase. Ojalá aprendan la cámara los que tienen apagada si nos vemos las caripelas, gracias. Siempre es lindo, imagínense, si todos tenemos la cámara apagada es un embole. Así que está bueno vernos la caripela siempre y cuando puedan y quieran. ¿Qué significa? Tranquilo Hernán, no pasa nada. Los invito a los que puedan y quieran, por ahí se olvidan o no sé, pero está bueno vernos, como más divertido. ¿Qué dirían? ¿Qué sería nacer de nuevo? Él lo ponía como conocer el reino de los cielos. ¿Qué dirían? ¿Qué sería nacer de nuevo? Lo que venimos viendo, encontrarnos a nosotros mismos. Dejar morir como las versiones anteriores, no de uno. Dejarlas morir, o sea de verdad, no volver a retomar esos hábitos, esa persona que eras. Ok, sí y no, vamos a ponerlo de esta manera. Dejar morir puede ser, digo, metafóricamente puede ser interesante, o dejar atrás, pero a mí me gusta la palabra integrar. Está bien romper todas las parábolas o todas las formas de aquello que se rompe para que renazca de otra forma, o dejar morir para que nazca lo nuevo, y obviamente está bueno. Pero nuestros miedos y nuestros paradigmas y nuestras creencias probablemente nos acompañen el resto de nuestra vida. Probablemente. Las culpas, sobre todo los que son muy culpógenos. Los miedos. El miedo a sacar tu voz, el miedo a figurar, el miedo a cautivar, el miedo al no reconocimiento, el miedo al qué dirán. Mirá, yo empecé hace 22 años con todo esto y todavía me dura un poquito todo ese miedo que me inculcaron desde chiquito. En esta sociedad yo viví en Barrio Norte, Recoleta, los que son de Argentina y Buenos Aires saben lo que es ese estrato social. Aparece mucho, sin juzgar o sin crítica. De vuelta, insisto, yo por lo menos estoy en el camino de integración, pero es un estrato en donde aparece mucho juicio, aparece mucho el qué dirán, aparece mucho el éxito montado en el tener, en el hacer. Y todavía me dura. Fui a un colegio en donde el triunfo en lo económico era muy importante. El tener económicamente, el triunfar económicamente, profesionalmente. Estaba muy vinculado con el valer. Y todavía mis amigos y mis conocidos de ese ambiente, después fui haciendo amigos de otros ambientes, obviamente. Pero muchos de mis amigos todavía están ahí. Se entiende decir, conocidos, siguen viviendo una vida en función de esas creencias y esos paradigmas. De vuelta, no lo juzgo, es lo que ellos eligen. Lo que digo es que muchas veces, cuando nosotros tenemos determinados sufrimientos en nuestra vida, o determinados dolores, o determinadas emociones, en general esas emociones están gatilladas por nuestros paradigmas culturales. Vamos a ponerlo de esta manera, miren. Nosotros venimos viendo el modelo del fenómeno o el hecho y la explicación. Puse el ejemplo de mi novia que me cagó, ¿se acuerda? A los 15. Voy a poner otro. El hecho es, pongámosle un ejemplo, me despiden de un laburo. Me despiden. Despedida, adiós. Me despiden. Y yo vivo desde la creencia. de que yo necesito sí o sí ser el proveedor de mi familia, o vivo desde la creencia de yo sin plata o sin trabajo no valgo tanto, o me despiden, vivo de esa creencia, o vivo de ese paradigma, que es el paradigma que nos trajo hasta acá, sí o no, por lo menos, y sobre todo me animo a decir a los hombres, el gran paradigma de las mujeres históricamente es la procreación, venimos al mundo a procrear, el hombre viene al mundo a proveer, estoy hablando históricamente, de vuelta, no me salgan a tirar, sobre todo los que tienen el discurso más feminista, porque no estoy en nada que ver con el feminismo, estoy hablando de históricamente, hoy ya sabemos que el hombre no puede procrear, al menos no puede gendrar en el vientre, pero sí bien sabemos que me canso de conversar con mujeres que llegan a unos treintipico, treintilargos, todavía no fueron madres, y este tranquilamente podría ser otro hecho, vamos a poner los dos hechos, otro hecho, otro hecho es tengo treinta y siete años, hecho, y todavía no fui madre biológica, no soy madre, dos hechos de la vida, en este caso vamos a poner un hombre y en este caso vamos a poner una mujer. Yo vivo producto de mi estrato social donde nací, a mí me educaron, siendo hombre, que yo tengo que tener plata y triunfar económicamente y ser profesional para que me reconozcan, me aplaudan y no importa, si en el fondo no es tan importante que vos vivas de tu pasión y de tu elemento, lo más importante es que vos triunfes, y el triunfo pasaba por tener un buen laburo y tener guita, y tener éxito, acumular títulos, etcétera, al menos así me lo viví yo, de vuelta, traten de no juzgar, y si hay otro que lo vivió de otra manera, bienvenido, pero por lo menos tanto yo como mi núcleo de amigos, etcétera, mucho pasaba por acá. Bien, si a mí me despiden, qué historia yo me voy a contar, de qué explicación, ¿se acuerdan? mi novia me deja, yo me cuento una explicación ante ese fenómeno, no se puede confiar en las mujeres, no se puede confiar en los amigos, y esa explicación me llevaba a un mundo emocional. Bien, en este caso a mí me despiden, ¿qué pasaría? ¿qué explicación me cuento? ¿qué me digo? No soy capaz, no sirvo, no valgo tanto, de hecho me canso de conversar con seres humanos en coaching, sobre todo y fundamentalmente hombres, ni con este quiebre hombres, mujeres también, pero fundamentalmente hombres, donde aparece él, me despidieron es el hecho, la explicación que yo me cuento, la interpretación desde mi modelo mental y de mis creencias es, yo no valgo, es decir, mi ser disminuye en valor, o sea, la primera pregunta que le hago es, ¿cuánto de tu ser disminuyó en valor? y si me quedan mirando, no entienden la pregunta, pero piénsenla, ¿cuánto de tu ser disminuyó en valor el producto que te hayan echado? La respuesta es cero, ¿coincidís o no? La respuesta es cero, ¿no? ontológicamente vos no valés menos, inclusive todo tu cuerpo te corta en un brazo, ¿vos valés menos porque te hayan cortado un brazo? ¿vale lo mismo con un brazo menos? ¿Si o no? Ahora gracias, pero estamos tan identificados con el paradigma ser-tener-ser y otros paradigmas, que yo dejo de tener y de hacer en este caso, y dejo de ser, es lógico, si mi ser vale por lo que hago y lo que tengo, si yo dejo de hacer y tener voy a dejar de ser valioso, eso para la mente, eso no es real, ¿se entiende lo que estoy diciendo o no? Sí Pero no termina acá la historia, porque uno diría, bueno no es tan grave, ¿no? ¿Qué dirían? Es recontra, digo, no sé si grave, pero lo que digo es, si yo no lo veo, si yo no lo desarmo, si yo no nazco de nuevo, como decía Jesús, no va a pasar nada en mi vida, voy a seguir viviendo, no importa las acciones que cambie, siempre voy a valer en función de lo que suceda afuera, no solo eso, sino que ahora en Colorado, porque no me dejaban decir rojo en Recoleta, ahora sí digo rojo, pero de este lugar se desprenden emociones que son, ¿de qué? Díganme ustedes Desde donde es el ser Enojo, tristeza, frustración Enojo, furia, ansiedad también, claro, ansiedad, recontra Insuficiencia con uno mismo Culpabilidad, la primera pregunta que le pregunto a este flaco es, ¿hace cuánto estabas harto de tu trabajo? No, hace un montón Entonces te echaste, como vos no te animaste a tomar la decisión de irte, la vida la tomó por vos, y como estás en víctima y no tomaste vos la decisión, hoy te hundís en tu propio pozo de mierda emocional, autogenerada, y lo primero que hace la víctima es buscar el culpable de turno, ¿se entiende o no? Esa es la gran trampa, esa es la inacción y esa es la impotencia de la víctima, el mayor costo que tiene la víctima es el traslado de la responsabilidad, de mi propia felicidad, dicho de otra manera, mi felicidad depende de mi jefe que me mantenga en mi puesto de trabajo. Este ser humano sostenido en estas creencias, hacer tener ser, y producto de estas emociones, obviamente de miedo acá también, al seguir operando desde este paradigma, yo conozco personas que terminan enfermas producto de esto, deprimidas, enfermas mentalmente, deprimidas, con algún tumor o con alguna situación, producto de generar su propio veneno, pero el veneno no está generado por el jefe o por el mundo, el veneno está generado por las propias paradigmas y por las propias creencias que se transforman en emociones, ¿lo ven o no muchachos? Esto a mí me impactó, no me quiero poner denso con esto, pero la manera de desarmar tus mundos emocionales no es afuera, vos pasarte la vida yendo afuera a tratar de desarmar tus emociones, ay bien conseguí un trabajo, ay bien me quedé embarazada, ay bien ahora tengo novia o novio y valgo, ahora que conseguí esto llené el vacío que tenía, de repente esa novia o ese novio te dejan, volviste al vacío, ¿se entiende o no? No es real, y a lo que me refiero con nacer de nuevo precisamente es a estos nuevos paradigmas y estas nuevas creencias, la misma secuencia se repite, ahí voy Delfina, la misma secuencia, prendete la cámara Delfina, la misma secuencia se repite acá, ¿coincide o no? en este segundo ejemplo, no soy madre todavía, me empiezo a agarrar un montón de ansiedad porque aparte me apura el reloj biológico, de repente yo no valgo, dice mi paradigma, recontraenquistado, recontraenquistado en un surco, ¿se entiende? Yo no valgo, de repente mismas emociones, ante este fenómeno yo puedo tener un montón de explicaciones, y hoy vamos a ver con el poder del lenguaje qué significa esto de las explicaciones, ¿estamos bien? Dale Delfi. No, esto que decís de enfermarse, yo me enfermé así, sosteniendo muchos años negando una realidad y cosas que nos sorbran en mi matrimonio, en mi pareja, en un montón de cosas, y me enfermé con una enfermedad de los huesos, tengo artritis hace muchos años, y huele por el aire básicamente. De hecho, si me permitís, con tu permiso, la artritis, a diferencia de la artrosis, la artrosis es rabia contra alguien, esto lo hice, no lo digo yo, lo hice en dicción. emocional sanate y sana.com creo que lo mencioné en algún momento y si no lo menciono por primera vez para poder descubrir la creencia o aquello que tenés que trabajar en vos aparece la enfermedad como camino que de hecho es un también otro libro muy lindo donde vos podés descubrir que es aquello que vos tenés que trabajar en vos producto de la enfermedad que tenés la artritis a diferencia de la artrosis yo tuve bastante familiarizado pues yo tuve artrosis de cadera inclusive hasta me reemplazaron la cadera yo creo que algo les conté hace cinco años me metí la artrosis es rabia contra alguien externo si la artrosis es rabia a mí misma o a mí mismo te hace sentido no esto acumulada de repente y de hecho hice un trabajo personal enorme que sigo haciendo por eso estoy acá y en el medio me divorcié y no me dolió más nada eso mismo yo en todo este camino bueno sí la alergia la alergia es aquella resistencia que tiene el cuerpo ante los ataques externos cuando vos dejas de ver ataques el cuerpo deja de generar las necesidades los recursos de autodefensa lo mismo pasa con la psoriasis o el pitiligo no que es que la psoriasis es literalmente si el caballero es la armadura oxidada el cuerpo genera una capa autoprotectora ante los pseudo ataques o ante los ataques de la sociedad o dejas de ver ataques y el cuerpo se empieza a sanar entiende cómo funciona esta interrelación coherente cuerpo lenguaje emoción y es un proceso de conocimiento que no termina nunca a mí está bueno la metáfora dejar morir lo antiguo y está bueno pero me gusta más como el proceso de integración de lo antiguo como mirar obviamente al principio puede haber a mí me pasó va a haber como una especie de enojo contra el modelo de recoleta contra el catolicismo si querés contra tus viejos viste como un rechazo puta me cagaron la vida viste dice el niño me cagaron la vida me metieron la culpa viste dice el niño le echa la culpa a la iglesia católica papá mamá siempre la culpa de mamá viste pero después cuando vos podés vos tenés nada en el fondo es poder entender que tanto tus viejos como la religión como la educación primero hizo lo que pudo segundo si tu foco está puesto en lo que falta vas a ver lo que falta pero también hubo mucho que estuvo bueno de hecho no podemos estar hablando en estos niveles de conciencia si no hubiesen estado todos nuestros ancestros y antepasados allanándonos el camino para poder darnos cuenta de todo esto que estamos hablando coincide conmigo no por lo tanto en lugar de pegarles a nuestros ancestros a las religiones o a la educación hay que aprender y volver a elegir se entiende o no una mirada compasiva una mirada de un adulto espiritual se entiende y está bien que pase por un periodo de rabia porque porque es como la destete viste es como el adolescente que se enoja contra mamá y papá pero después hay un proceso de abrazo en donde ya bueno que la hora es uno que decir que vos digo que vos inclusive tengas un vínculo así de pegote no sino simplemente una mirada compasiva de entendimiento aceptación por más patológico que sean tus viejos o psicopateadores que sea alguno de tus viejos a veces pasan los niños justo esta semana estuve conversando pero los niños adultos de adultos mayores que no se trabajaron terminan culpando trasladando gran parte de sus heridas a sus hijos entonces decir el hijo que entra en el proceso ontológico de protagonista de cambio y se empieza a hacer cargo ya deja de ser ya deja de tener padres biológicos entre comillas se entiende voy a sos hijo de la vida ya no le das tanta autoridad papá y a mamá para que te diga quién sos o lo que tienes que hacer el niño adulto es el que todavía le da demasiada autoridad lo que te dice tu papá y tu mamá y muchas veces tu papá y tu mamá es un niño adulto con heridas no sanadas es más el 91 no quiero mandar fruta pero el 90 por ciento los 80 por ciento de los padres son niños adultos con heridas no sanadas porque y porque no habían procesos de aprendizaje como este por ahí o como los procesos de aprendizaje eran terapéuticos eran si quieren eran más psicológicos en donde vos si tenías algún quilombito psicológico consultabas al terapeuta y tus amigos te decían que te anda pasando está chiflado que está viendo un psicólogo entonces como que los espacios de conocimiento de uno mismo quedaban para la terapia o quedaban para un cura si querés desde el punto de vista religioso o para una charla de amigos que tampoco coinciden o no. El protagonista de cambio nace con toda humildad para llenar un vacío para llenar un vacío que vacío y el vacío del aprendizaje de uno mismo desde un lugar compasivo precisamente desde el aprendizaje de lo que aprendí para desaprender para aprender nuevas costumbres nuevos hábitos nuevas creencias y nuevos paradigmas entonces ya no hay alguien fallado psicológicamente o alguien cagado lo que sea hay un ser humano como vos o como yo que aprendió algo en su vida este ser humano 30 40 años atrás hubiese sido un psicólogo con estas emociones o un psiquiatra a que se medique coincide o no hoy te estamos diciendo tranquila aprendiste un paradigma vamos a desarmarlo no va a ser de un día para otro pero ya el solo hecho de darte cuenta acá es donde me quiero meter un poquito en la neurociencia y quiero unir todo lo que venimos viendo desde la ontología del lenguaje desde víctima por tratar con la neurociencia con la biología la neurociencia te dice que la conexión sináptica es decir el paradigma genera una conexión sináptica no esto ya lo ya lo hablamos pero es de repente vos en tu vida aprendes que vales a través de tener hijos o vales a través de laburos tu conexión sináptica al principio no las neuronas no se conectan hasta que se conectan se entiende esto esto es clave muchachos yo no lo explicaba así esto lo empecé a aprender hace hace ya un añito que vengo haciendo aprendiendo mucho en neurociencia y lo veo transversal antes yo hablaba de el hábito de las costumbres pero ahora hasta lo pongo del punto de vista científico biológico hay una conexión sináptica que se transforma en el surco interior de tu propia forma de ser de tu propia personalidad que son tus creencias y tus paradigmas enquistados en ese surco sináptico que te llevan es un surco interno que se transforma en un surco externo entonces vayas donde vayas vas a caer en el mismo surco porque no está fuera el surco está adentro se entiende esto no me pongo medio vehemente para para que ustedes puedan tomar dimensión de lo que estamos hablando sobre todo para esa conexión se genera en base a insistir insistir insistir con un pensamiento recontra ahora vamos a ir a cómo salimos pero pero primero para entender cómo se generó eso de hecho miren lo voy a mostrar porque está en mi instagram voy a mostrar cómo funciona y si lo vi que se va creando se van juntando pero por eso es con la insistencia de ese pensamiento y contarle y darle manija a ese pensamiento exacto voy a bajar un poquito miren esas son dos neuronas empezándose a interrelacionar esto es clave lo ven o no se ve o no son las dos neuronas que empiezan a generar el surco acá está la verdad de la milanesa muchachos porque nuestros surcos esta conexión neuronal es esto mismo nuestros sufrimientos nuestras tristezas nuestros miedos radica acá se entiende o no se entiende el por qué a ver quiero desafiarlos porque para si se entiende dios metido en eso que no pasa pero pasa a ser una realidad o sea vos generas una realidad pero si la generación al darle con en función del pensamiento que vos tenés el pensamiento que vas teniendo y que seguís validando día tras día y momento tras momento gracias entonces ese pensamiento que vos estás hablando, está muy bien, es la conexión sináptica. Ese pensamiento se generó en tus creencias y en tus paradigmas. ¿Se entiende? A vos te arrojan, te arrojan. En mi caso en 1974, Buenos Aires, donde ya había un mundo corriendo, ¿se entiende o no? Había un mundo con paradigmas, con creencias, me arrojan, sí, al rebaño. Entonces miro alrededor, obviamente era chiquito, pero miro alrededor y me dicen, ah, hay que hablar en castellano, ok. Digo, son acuerdos, como dicen los toltecas. Ah, acá hay que ser católico o judío en menor proporción de cantidad de seres humanos, pero acá hay que ser católico. Si hubiese nacido en Dubái sería musulmán. Si hubiese nacido en Bután sería budista. ¿Se entiende? Muchos seres humanos defienden a rajatabla su religión y no se dan cuenta que son seres culturales, que tu religión es random. O sea, sí, después obviamente… De algún donde caíste. ¿Cómo, Paula? De algún donde caíste, digo. De algún donde caíste. Entonces, por eso digo, ojo con apropiarme a rajatabla con la verdad. ¿Se entiende? Esto es lo que hacen, este es uno de los paradigmas de operar de la verdad o la razón. Operar es tu razón producto de tu modelo mental, producto de tus creencias. La ausencia de compasión es creer que tu verdad es la verdad y que tu razón es la razón. ¿Se entiende o no? Sí. Dale, Cristian. Sí, consulta. Porque, poneme, yo, digamos, entiendo que si a mí me rajan, yo no valgo menos. Pero se me genera un problema donde, primero, mis hijos, por ejemplo, a lo mejor no tienen ese mismo paradigma. O están criados, o, digamos, mamaron, el tema de que sí valen menos. O mi mujer. O sea, yo no puedo sentir también tristeza, depresión y todo eso, por más que sepa que ese paradigma no es. A ver, primero está bueno lo que estás trayendo. Primero tú vos podés sentir lo que quieras. Acordate que acá no es o lo uno o lo otro. Acordate el rol de la víctima. La víctima sufre, se enoja, putea, lo que sea. Pero después acepta y elige, ¿te acordás? O sea, no es que yo no tengo que sentir nada a partir de ahora. No, todo lo contrario. Decís, che, me rajan, elaburo. Ah, no, yo ya como me quiero no voy a sentir nada. No, pasar por el proceso de evitar el mundo emocional, de patalear, de lo que sea. Pedí coaching, inclusive, porque, digamos, obviamente estás tomado por la emoción y el coach te va a recordar precisamente esto. Por eso digo que las conversaciones coaching, inminentemente para mí, tienen que ir de la mano de toda esta teoría, porque vos vas a poder capitalizar mucho mejor las conversaciones coaching. ¿Se entiende o no? Porque tu coach te va a hacer preguntas para que vos puedas volver a dónde? Volver a tu amor, a reconocerte independiente de lo que suceda afuera. Inevitablemente va a venir la tristeza. Vos dirías, bueno, sí, está bien, pero en el fondo elaburo no lo tengo. Sí, está bien, no lo tenés, pero no lo vas a tener desde la no valoración o desde la valoración. Entonces, si vos te valorás a vos mismo, vas a volver a conseguir elaburo mucho más rápido que no valorándote. ¿Se entiende esta última parte o no? Sí, sí, clarísimo. Es como que tenés un poder de salir más rápido, más fuerte. De hecho, no solo eso, que hay que darme la no valoración. Yo entro en la espiral de mierda y ya me voy autoconvenciendo de que yo no valo, yo no sirvo, voy con esa energía a la entrevista y el entrevistador te pone un boludo en el orto. Porque no confías en vos mismo, por lo que sea. ¿Se entiende? En cambio, si vos vas confiado, si aparece acá una creencia de muchísimo valor. Si vas empoderado, chau. Claro, nacen nuevas creencias. Bueno, qué suerte que ahora tomaron, yo no me animaba, pero qué suerte la vida tomó la decisión por mí para ahora poder verdaderamente hacer lo que tengo que hacer o dedicarme a lo que me gusta o lo que sea. ¿Se entiende la diferencia o no? Ay, me rajaron, necesito un laburo, el que sea. De vuelta volvés a silbar bajo, de vuelta vuelve la víctima, de vuelta volvés a pedir permiso para existir. ¿Se entiende? No está buenísimo, porque ahora vos sos el constructor de tu propia realidad en función de las creencias que empieces a elegir para moldear tu nueva vida, tu propia vida, tu verdadero yo, no el yo de la sociedad o el yo que te dijeron que tenías que ser. Sino, a ver, ¿y ahora cómo voy a moldear mi vida? Una linda pregunta me hizo mi coach 20 años atrás cuando empecé con todo esto. Imaginate tu mejor versión, olvídate de cómo vas a ganarte la vida para alimentar tu familia, vivir bien o lo que sea. Imagínate que no tenés problemas económicos. Yo no tuve, mis viejos están secos los dos. Bueno, mi vieja ahora heredó unos mango que está un poquito mejor, pero toda la vida fueron unos secos. Por lo tanto, yo si no laburaba iba a pasar por la vida de una... Bueno, por lo tanto, ahora yo empiezo a construir mi nueva vida y digo suelto un rato lo económico. ¿Cómo sería o cómo moldearía mi vida si yo tuviese resuelto todos los temas económicos? Lo primero que aparece siempre en algunos alumnos es bueno, me la pasaría viajando. Bueno, más allá de eso, puede cansar de viajar, pero ¿cómo le daría sentido a tu vida? ¿Cuál sería tu mejor yo? ¿Qué harías de tu vida para encontrar tu manantial, tu servicio al mundo, traer al mundo tus dones, tus talentos, qué profesión barra vocación barra lo que sea canalizaría todo tu potencial, toda tu magia, toda tu luz en este mundo? ¿Cuál sería? Yo empecé a pensar ahí, obviamente no fue en un solo día. Hay unas preguntas que no son para responder rápido, son preguntas para que te guíen, son preguntas para macerar. Lo que sí era claro es que la construcción de mi vida estaba muy permeada por el miedo y el miedo no, si ya me dedico al... No sé, hubo un día en mi vida, un solo día, que se me ocurrió ser cura. Creo que 10 minutos. Después dije no, ni pedo. Quiero tener una novia y quiero casarme. Pero sí lo pensé porque tenía esta vocación de ayudar a los demás, de la espiritualidad y eso. Pero digo, no, la verdad que me gustó, empecé a ver lo del coach y me llamó mucho la atención lo del coach. Y digo no, la verdad que me dedicaría a esto. Pero no solo me dedicaría por... En mi coach me dice, pero no por hobby. ¿Cómo sería verte magnánime ahí? Elevar la mirada de tu yo ser coach. Olvídate de la plata. La plata va a ser la consecuencia de ese ser que sale a ser. A esa línea. El que viniste a ser, sale a ser al mundo. Olvídate del tener. Es como le digo a los alumnos del posgrado. Hay un momento de siembra, otro de regado y otro cosecha. La cosecha no va a venir rápido, pero es la siembra más profunda, o la siembra más efectiva, es aquella semilla que tiene mucho más que ver. Miren, mañana tengo clase de posgrado justo también y me toca el tema motivación. Digo claro, vos podés tener la motivación de la serie El Tener. Justo lo escuchaba ahí a Bardach hablar de la motivación de tener una zanahoria y con esta zanahoria, biológicamente esta zanahoria hace que puede ser la guita, puede ser un resultado, lo que sea. Y puede ser una motivación, no lo descarto. Ahora desde mi mirada ontológica, la motivación profunda y verdadera. ¿Ustedes me verán a mí motivado cuando de la clase? ¿Qué dicen? ¿Genuinamente motivado? Bueno, yo doy, se van a reír, pero yo doy PC1 hace 17 años, ininterrumpidamente, por lo menos, seis veces por año, como mínimo. Ustedes van a decir, boludo, ¿de dónde? No sé, a mí me encantaba jugar al fútbol. Si no me hubiese operado la cadera, seguiría jugando al fútbol hasta que me muera. Digo, cuando vos conoces tu manantial, cuando vos descubrís esa canción primordial, aparece la pasión, el entusiasmo y la motivación que no nace de la serie el tener, nace la conversación profunda de ser. De vuelta, tranquilo, tranquila, si todavía no lo descubriste, tranquilo, tranquilo, pero sí, sí es importante que vos te des cuenta que para tener una vida de motivación. Yo hablo de motivación, lo vinculo mucho con la emoción del entusiasmo. Para vivir entusiasmada, o para vivir entusiasmado, hay una conversación interior en tu propio ser que es la que tenés que descubrir. Hasta ahora no la descubriste porque estuviste identificada o identificado con los patrones mentales que te dijeron que tenías que ser. No te dijeron que fueras adentro a descubrir quién verdaderamente sos. Entonces dices, yo no sé qué me gusta y porque no te conoces. No conoces tus dones, no conoces... Es más, tenés una inmensa cantidad de dones que ni siquiera los ves como dones. Porque te fuiste para afuera a zafarla. ¿Se entiende o no? Esta es una conversación muy común que tengo con mis alumnos. Voy a zafarla, voy a sobrevivir, voy a ver cuál es aquella actividad que a mí me dé de comer o que me dé mucha guita para triunfar. Entonces voy sostenido en mis autos, en mis laburos, en mi guita, un montón de guita y cuanta más, mejor, porque más valgo. Pero en el fondo vacío o hueco. Todo brilla por afuera pero por adentro está bastante ahuecado. Obviamente, vos vas a ir a una persona a preguntarle algo de eso y decir, no, yo ni en pedo, yo estoy re seguro, estoy re tranquilo. Pero en realidad su seguridad ontológica, su seguridad depende de ese hacer y ese tener. ¿Se entiende o no? Esa es la casa construida en Castillo Naipes o en Paja, como en los chanchitos. Su valor depende del tener. Entonces los ves, yo los veo. Que obviamente aparece la seguridad y el aplomo. Ahora vos le sacás eso y se caen a pedazos. Se caen, se caen con un piano. Es más, de hecho, pierden algo. Yo los viví, yo los asesoraba financieramente a todos esos personajes. Digo, no pueden perder nada porque perder algo de esa plata implica dejar de valer o valer un poco menos. ¿Se entiende conceptualmente? Dale, Loli. Ahí estamos. No, el tema es que para mí lo difícil es realmente saber, o sea, dejando de lado una situación dramática, no sé, no tengo trabajo y todo eso, es realmente si vos tenés una historia más o menos tranquila, como en mi caso, es por ahí y estás tranquilo y estás cómodo. Y yo escucho todo y creo que soy agradecida. Y por eso estoy cómoda. No me siento víctima en general. Obvio que seré víctima, que no sé en dónde. Pero como que me siento agradecida, disfruto de la naturaleza, siempre me hago cargo de mis cosas. O sea, si hay un problema siempre pienso primero yo qué tengo que ver. O sea, no siento estar parada en la vida en la víctima. Pero tanto agradecimiento, tanto tipo, bueno, tengo esto, tengo mi familia, tengo mis chicos bien, trabajo hace 24 años en el mismo lugar, todo como derechito. Sí. En realidad, bueno, por algún motivo estoy acá, no tuve ninguna historia dramática, o sea, nada fuerte. Así que me impulsa a decir, bueno, necesito un salvavidas. Traté de conectar con tu inquietud. Bueno, cuando yo pienso, cuando yo muchas veces pienso, chiquito, hace 24 años en el mismo laburo, a veces sin tanta pasión, o sea, claramente, a veces sí, pero pará, yo entonces hago todo un trabajo, psicólogo, personal, entonces digo, bueno, pero esto me sirve, tengo estas comodidades, todavía va, y lo vuelvo a elegir. O sea, no desde el lugar de víctimas, ¿entiendes? Ok, sí. Pero lo vuelvo a elegir. Entonces, pero le hago un trabajito, pero medio como que en algún punto siento que puedo justificar todo este status quo de siempre tipo un poco lo mismo, ¿entendés? Claro. Todo el caminito tipo, no sé, la facultad de casa, tener hijos, el trabajo. El camino recorrido, Loli, el camino recorrido. Me quedo atada al puerto. ¿Cómo alineado? Me quedo atada al puerto. ¿Cómo? Me quedo atada al puerto. Claro, exacto. Acá estoy tranquila, estoy segura, y tu alma, la estoy escuchando, tu alma está rugiendo a gritos el llamado a la aventura. Lo vamos a ver en la última clase o en la anteúltima. El llamado a la aventura. Joseph Campbell lo llamaba el llamado. El salir de la zona de confort. Claro. Porque es, mira, o lo ves por las buenas, digo, no quiero generarte un fiebre, mucho menos, pero es, tu alma va a prevalecer. ¿Por qué? Porque está conectada con el alma del universo, el cómo. Yo, dice, bancame con esto. Entonces, tu alma tiene mucha más fuerza que tu mente y tu miedo que busca el confort y la comodidad. Históricamente, el ser humano tiende a quedarse en la caverna por miedo, obviamente. Por miedo. Miedo desconocido, miedo a fallar en el intento. Ahora, el alma no vino a tener miedo. El alma vino a cantar su canción. El alma vino a experimentar la gloria divina de traer sus dones a este planeta. Para eso te creó ese gran espíritu o ese cosmos. Llamalo como quieras. Dios, como quieras. Con todo respeto. Entonces, cuando vos todavía estabas, por eso te decía conectá con tu inquietud. Porque cuando vos empezás a conectar, che, todo bien, pero, ¿qué estoy buscando? Claro, yo siempre busco. O sea, siempre busco. Entonces, pruebo acá y me gusta todo y me gusta estudiar. Entonces, yo sé que busco, pero no sé qué busco. Claro. ¿Se entiende? Por eso, mira, vamos a poquito. Primero de todo, puede ser, claramente hay un llamado. Podés identificar el llamado. No importa que todavía no hayas identificado lingüísticamente. Hoy es el poder del lenguaje. De hecho, ahora en un ratito empezamos. Pero es, lingüísticamente, yo necesito, yo ser humano, como soy ser lingüístico, aparte de ser emocional y corporal, necesito articular esto que me pasa en palabras. Un momento. Vamos a ponerlo de esta manera. No es tan grave no tener palabras o no tener títulos o no tener pensamientos a lo que te está pasando. Inclusive, hasta es sano. Mira, hay algo ahí que se está queriendo manifestar, todavía no sé muy bien qué es. Entonces, ya eso te da un poquito de paz, ¿sí o no? Como decir, bueno, hay algo ahí. Bueno, pero ya empieza la mente. Bueno, pero estás hace rato, ¿no? Estás hace rato especulando, bueno. Entonces, ahí sí empezará. Bueno, ojalá, ojalá, porque yo lo encuentro como justificación. Bueno, como estoy cómoda, como estoy bien. O sea, no hay nada que me esté obligando a hacer algo. El llamado es a servir, Loli. Es a subir el volumen de tu alma. Y no hablo de servir para ponerte una ONG. Es para volcar. Vos estás inminentemente, el alma conectada con el cosmos y obviamente con la humanidad. Que está conectada con el sufrimiento. Y está conectada con todo lo que está sucediendo en la humanidad. Las guerras, el sufrimiento, todo. Y lo lindo también, ¿sí? Entonces, de repente, vos decís, Che, todo bien, pero... ¿No estaré perdiendo el tiempo? ¿Viste cuando... ¿Te acordás de la película Alicia en el País de las Maravillas? No sé si la viste, pero la última. Bueno, la última. La de Johnny Depp. La del sombrerero. Bueno, en un momento, Alicia la iban a casar con un conde. Y ella no quería, ¿viste? Entonces se le acerca el conejo. Se le acerca el conejo. La madre también quería zafar, ¿viste? Justo el otro día vi Titanic. Y es muy parecida a la historia, de hecho. Pero Titanic por décima novena vez creo la vi. Pero, es más, me aburrió. La corté al medio porque era muy larga. Pero, en un momento, se le acerca el conejo. Y le dice, ¿Alicia? ¿Se acuerdan de esa parte? No sé si la vieron. ¿Alicia? Se te está acabando el tiempo. ¿La vieron o no? Esa parte. ¿Sí? Que viene con el reloj. Y dice, Se te está acabando el tiempo. Al principio Alicia no entiende. Dice, ¿Perdón? Bueno. El conejo se va y ya sigue, qué sé yo. Y después vuelve más brevemente el conejo. ¡Alicia! ¡Se te está acabando el tiempo! Te voy a contar una historia. A mí me gusta leer un poquito de historia y de novelada. Y a veces leo todo. Soy dostudiesqui. Me gusta. ¿Sí? Hay una historia de Iván Illich, que es la muerte de Iván Illich. De todo estoy. En donde aparece precisamente, esto también inclusive lo extrajo Wenday en la película de Shift. Pero aparece la historia de Iván Illich. Iván Illich parece ser un huachín bastante bravo, casado con su mujer, que en este momento no me acuerdo cómo se llama. Bueno, que parece que la maltrató durante toda su vida. ¿Sí? Con un trato muy feo. Hasta que Iván Illich llega al momento de agonía. Estaba agonizando en la cama, su mujer estoica al lado, bancándolo hasta el último minuto de su vida. En un momento, él agonizando, ahí sus últimas palabras, levanta la vista, la mira a ella y le dice, pone que se llame Olga, un nombre ruso. Olga, me acabo de dar cuenta que viví toda mi vida equivocado. Termina de decir esa palabra y se muere. A eso me refiero cuando mencionamos hay caballos que mueren potros sin galopar, o cuando lo mencionamos a Samuel. que dice serás quien tengas que ser o serás nadie, hay un llamado del alma a hacerte cargo de tu causa, hay un llamado del alma, ahora contrasta con el miedo, el miedo a perder lo conocido, el miedo a perder el confort, el miedo a perder guita, el miedo a perder el estatus social, te traigo todo lo mío, mis miedos año 2004 renunciando al Citibank si querés, miedo a la carencia económica, miedo a no poder darle a mis hijos lo que me dieron mis viejos a mí, miedo a perder a mi mujer que no me diga más por ser un seco, pero tenías algo que te motivaba, que te llevó a decir bueno renuncio hago esto, o sea tenés que poder encontrar ese algo, bueno y vamos por eso, tranqui, tranqui, si obvio, obvio, no digo que renuncies sin tener nada, es una boludez, pero si la búsqueda comprometida fundamentalmente con vos misma en aquello empezar a identificar tus dones, tenés todo protagonista de cambio para eso, inclusive coaching y demás, después tenés el dos si querés avanzar y eso, pero digo lo que lo que lo que empezaría a descubrir por lo menos, es cuáles son aquellos dones que yo, inclusive me sirve mucho, mira de chiquito, una vez un coach que me hizo una pregunta me dice, cuando sos chico aparece mucho de los dones y de los sueños y de lo que viniste a hacer al mundo, entonces me preguntó, me dice ¿Cuáles fueron tus sueños de chiquito? ¿Qué le decías a la gente que quería ser cuando seas grande? Y yo durante muchos años le contaba a la gente que quería tener una estación de servicio, y hoy la tengo, protagonista de cambio es una estación de servicio, y yo me di cuenta de esto hace muy poco, claro, ahora entiendo, claro, yo quería tener una estación de servicio, quería servir, también me veía el flaco con el surtidor, me veía yo poniendo el surtidor, pero quería tener una estación de servicio, quería servir a los demás, entonces aquellos anhelos de niña que fuiste boicoteando, que fuiste tapando, que fuiste olvidando, que fuiste lo que sea, muy probablemente tengan que ver con tu huella en este mundo. El tema es que lo tenés a veces tan olvidado, tan tapado, tan boicoteado muchas veces, que con eso me voy a caer de hambre, que fui acá a empezar con eso, etcétera, etcétera, etcétera, entonces lo tenés, vos decís, con eso me voy a caer de hambre, esa va a ser tu realidad, ahora vos decís, bueno habilito la conversación desde el lenguaje, la habilito, y digo, voy a abrir la compuerta, a ver qué hay, y esa conversación te lleva a otra cosa, y después te lleva a otra cosa, y después te lleva a otra cosa, y de repente te encontraste viviendo de eso, viviendo muy bien de eso, y la pregunta es, ¿y cómo vivo muy bien de eso?, con una palabra que es absolutamente transversal, que Jesús la repetía mucho, con fe, con fe, fe en vos y fe en la vida, fe en aquello más grande que te acompaña, fe en que tu riñón va a estar funcionando, vos tenés esa fe, sí o no, no estás yendo al urologo todo el tiempo para que tu función, para que tu riñón funcione, no, sí o no, vos confiás, tenés fe de que funcione, igual que tu hígado, igual que tu sistema urinario, lo que sea, sí o no, vos todos los días haces un acto de fe, porque si confías en que hay una inteligencia mayor ahí encargándose de tu cuerpo, tenés esa fe, ¿por qué no crees que vaya a haber una energía, la misma energía inteligente acompañándote en tu propósito?, ¿por qué no?, ¿es tan descabellado pensar de que esa inteligencia también te va a acompañar en tus propósitos?, yo no se los digo desde la teoría de esto, yo fui y soy, participé en primera plana, yo no me considero un tipo intelectualmente super dotado o brillante, sí perseverante y un tipo quizás obviamente con cierta inteligencia donde pude recibirme, pude después estudiar coaching, pues sí, eso sí, también tuve que dar un examen en inglés de matemática financiera para entrar a trabajar, bueno, sí, pero tampoco soy de los más brillantes, lo que la característica que siempre tuve es que confié en aquello más grande, tuve fe de que me están acompañando, entonces prefiero probar y arrepentirme que no probar y arrepentirme, o sea, yo no toleraría, Loli, quedarme esperando la carroza, entonces cuando vos das ese paso, no sé a dónde, quizás y tampoco es todavía renunciar a tu trabajo, porque obviamente para qué, pero si ese paso comprometido, en este caso comprometida con vos misma, ese es el primer paso, a cantar tu canción original, porque después la vida te va a ir guiando, por ahora ese compromiso no aparece, todavía estás coqueteando, sí o no, entonces el primer paso yo te invito a dar es la declaración, hoy justo vamos a hablar de esto, es la semilla, es la palabra, la palabra que después se hace carne, la palabra que después, el 24 agosto del 2005 yo declaré dedicarme al coaching, no sabía cómo me iba a ir, no sabía dónde iba a terminar esa declaración, pero fue la semilla, aquel árbol que ven ahí atrás, la semilla, nació en un determinado momento, ¿cuándo nació? nació con el lenguaje, y acá le doy la introducción o la intro al tema de hoy, el poder del lenguaje como generador de ser, durante toda nuestra vida observamos y nos enseñaron el lenguaje como una herramienta de comunicación, coincide conmigo o no, si yo les preguntase sacando esta conversación que estoy trayendo, ¿para qué sirve el lenguaje? muchos de ustedes me dirían bueno, para comunicarse, sí o no, ¿para qué más? para expresarse, para expresar lo que quieres, para escucharse, para contar lo que te pasa, etcétera, sí o no, bien, nosotros voy a remontarme un poquito a la filosofía, algo mencioné en alguna clase pero ahora necesito traerlo, no se me tornen porque es importante, toda nuestra deriva educativa viene de Parménides, que después vinieron los sofistas Aristóteles, Platón, etcétera, después vino San Agustín, Santo Tomás de Aquino, después vino toda nuestra educación basada en esa deriva filosófica de Parménides, Parménides sostenía, sobre todo Aristóteles, sostenía la premisa de que hay una parte del ser que es inmutable y permanente, es decir, que no cambia, de ahí, de ese ser que no cambia, se desprende el yo soy así, bueno, dado como soy, ¿no? puntos supensivos, es decir, hay una parte de mi ser que no va a cambiar, yo tengo que ir al mundo a hacer lo que pueda, y esa es la deriva que nos trajo hasta acá. El coaching ontológico, y vamos un poquito a deconstruir lo que estamos haciendo desde protagonista de cambio, el coaching ontológico nace del coaching que nace a su vez de la filosofía del lenguaje, que nace a su vez de los existencialistas, que nace a su vez de un filósofo que se llamaba Heráclito, que se paraba en la vereda de enfrente de Parménides, que decía, síganme con esto porque es clave, ¿qué decía Heráclito? Heráclito decía, todo está cambiando todo el tiempo, nada permanece estático, todo cambia todo el tiempo. Hoy, con los microscopios electrónicos, los físicos cuánticos, la ciencia cuántica, la física cuántica, te demuestra científicamente que nada permanece estático en el universo, absolutamente nada, hasta la roca más densa del universo está en un proceso de transmutación y cambio, por lo tanto, ¿cómo no vamos a estar nosotros en un proceso de transmutación y cambio? De hecho, todo nuestro cuerpo, escuchen bien esto, en un año entero cambió 100%, células que murieron se reprodujeron y volvieron a nacer, todo nuestro cuerpo, brand new, nuevo, en un año entero, ¿sabían eso o no? Buena data, les diré ahí. Entonces, ¿cómo no vamos a estar cambiando? De hecho, la vida, la naturaleza es puro cambio continuo, ¿sí? Bien. Entonces, yo les voy a pedir que traten de decirme frases que aparecen a la hora de describirte a vos mismo o a vos misma en sociedad, ¿no? Empezá a visitar el micrófono y traeme frases, frases que estás acostumbrada, cuando vos te dicen, bueno, presentate, describime cómo sos, quién sos, esperen que no encuentro, acá está, sí, díganme qué frases aparecen, tráiganme de a uno, habilite el micrófono y traigan frases que aparecen en ese relato que tenés a mano de vos misma o de vos misma, dale. Alegre. Yo soy un tipo alegre. Sí. Yo soy… También me dicen que hablo muchísimo. Alegre. Yo hablo muchísimo. Optimista. Che, todo bien, pero digo, antes que eso, vos te presentás, che, yo soy alegre o yo soy Eugenio, qué dirías. No, recalé vos. Sí, sí, yo soy Eugenio, obviamente. Soy Eugenio. Yo soy Eugenio. Soy psicólogo. Soy psicólogo, gracias. Sí, yo también, Ibai, como soy licenciado de sistemas, como primero sale mi título. Va, a ver, primero nombre, si me tengo que presentar. Licenciado de sistemas. Soy madre. Soy padre. Soy papá. Soy madre. Madre, papá, muy bien. Yo soy docente. Soy docente. Soy persiguiente. Trabajo en… Trabajo en tal lado. Trabajo en X. Claro. Trabajo. Juego al rugby. Juego al rugby. Me dedico a tal cosa. Me gusta la milanesa con papas fritas, ¿no? Sí que sí. Yo vivo en Bellavista. Vivo en Bellavista. Tengo 25 años, yo voy a la datadura siempre. Tengo 25. Qué chiquita. Perfecto. Y ahí aparece, ¿no? Pero aparte de esto también, y obviamente esto quizás no lo contase en sociedad, pero también aparece en ese relato. Y yo no confío tanto, digo, ¿no? Yo no confío tanto en mí. De chiquita era muy desconsiderada o me hacían bullying. Aparece el relato, aparece en tu historia, aparece también esas frases, ¿no? Que forman parte de tu historia. ¿Coincidís o no? Sí. Dependiendo del nivel de confianza que tengas con el que estás hablando. Claro. Entendí. Totalmente. Vamos a sacar un poquito ahora, digamos, para lo que vamos a ver no importa tanto cómo vos te presentás con los demás ni el otro. Lo que sí vamos a estar viendo a partir de este momento es una interpretación distinta de lo que significa el lenguaje en tu vida. Y creeme que a partir de la clase de hoy vos vas a observar el lenguaje de un lugar bien distinto. Ojalá. De hecho, los toltecas ponían el lenguaje, el primer acuerdo tolteca, ¿cuál era? O ¿cuál es? Impecabilidad en las palabras. Sé impecable con tus palabras. Lo pusieron como el primer acuerdo. En la Biblia, en el Antiguo Testamento, lo ponían como la palabra era Dios. Inclusive, ¿saben qué significa la palabra abracadabra? Que la palabra crea. La palabra crea. Wow. Me decían, qué raro. Claro, no nos lo enseñaron. Pero nosotros vamos a ir bien a lo concreto. Los que hagan la escuela de coaching no van a volver a ver todo esto. Está grabado y van a poder volver a ver los videos, etc. Pero no repetimos los temas. La escuela de coaching, para los que se anotaron para la escuela, nace en PC1, obviamente. Y este tema, el poder del lenguaje, es uno de los temas transversales. De hecho, la ontología de lenguaje, que los que van a hacer la escuela vayan comprándose ese libro, es precisamente el libro de cabecera del coaching ontológico. Que lo escribió Rafael Echeverría. Que era, junto con Julio Olalla y con Fernando Flores, los creadores del coaching ontológico. Yo estudié con Olalla, que era más emocionante. Repetís el nombre que se me recortó. Sí, ontología de lenguaje. Es un libro filosófico. A mí me encantó, a muchos alumnos me parece un torre. Pero bueno, hay que comprarlo. Porque es como la base de lo que hacemos. Lo concreto es que él presenta, en el libro, cinco actos lingüísticos básicos que hacemos nosotros como seres humanos. Presenta las afirmaciones, las declaraciones, los pedidos, las ofertas y las promesas. En PC1 vamos a estar viendo las declaraciones y las afirmaciones. Obviamente, empieza a observar el lenguaje como la columna vertebral del ser humano. Él dice que es en el único espacio donde nosotros podemos darle sentido a nuestra vida, es en el lenguaje. Muchas veces, en el único espacio donde nosotros podemos, muchas veces, no siempre, podemos enmendar nuestros errores, es en el lenguaje. Dale, Flor. Perdón, yo tengo una consulta. ¿El coaching siempre es ontológico o puede ser no ontológico? Porque yo, por ejemplo, hace muchos años, cuando decidí que quería estudiar coaching y que después no lo seguí, fui a la escuela de coaching y ontológico. O sea, orientación de ontología del lenguaje. Ahí vi este libro, lo leí y demás. Creo que no lo entendí demasiado, tendría que volverlo a leer. Bueno, nada, otra circunstancia. Pero digo, iba más al hecho de esto, de preguntar que si el coaching podría tener otras orientaciones, otras formas que no sea la forma ontológica de encarar, digamos. Tienen, sí, hay un montón de estilos de coaching y demás. En algún momento vamos a hacer una charla en la escuela Nuestra escuela, obviamente, ¿qué te voy a decir yo? Pero es la mejor escuela del mundo. Pero no tanto por mí, sino por el alma. Pregúntenle a cualquier egresado de nuestra escuela, a cualquier coach y te va a decir amor puro. Es como, hay una identificación, es como una familia. Pero porque aparece, en realidad, lo que nos mueve a la hora de servir es el espíritu. El que hace el trabajo es el espíritu. Nosotros somos como los que generamos el contexto. Y realmente lo vivimos desde ahí, la escuela de coaching. Los que salen coaching en nuestra escuela, salen sirviendo en un plano mucho más profundo. Entonces, por eso hay algunas escuelas, con todo respeto, porque acá, pero hay algunas escuelas de coaching que te mandan a estudiar libros y te mandan a dar exámenes. La realidad es que a mí me importa tres pitos como vos vas a recitar ontología de lenguaje. Sí me importa qué capacidad vos tenés para sumergirte en tus propias tristezas, para sostener a otros en sus tristezas. O sumergirte en tus propios miedos para acompañar a otros en sus miedos. ¿Entienden? Es muy vivencial. Mucho cuerpo y mucha emoción. Más que acumular conocimientos. Te diría que es al revés, es vaciarte. Que ya lo empezamos a hacer en PC1. ¿Sí? El proceso de la escuela dura mucho más tiempo y aparece como mucho más corporal. Pero, bueno, avancemos. Entonces, aparecen los primeros dos actos lingüísticos que son los básicos. El acto lingüístico de las afirmaciones, ya lo venimos viendo, de hecho, que son precisamente los hechos de la vida. Son aquellos actos lingüísticos en donde yo no agrego nada al mundo. Lo que hago es describirlo. Pónganme ejemplos de afirmaciones. ¿Cuáles serían? Esto que hicimos recién. Es típico, yo soy así. Hoy es jueves. Hoy es jueves, muy bien. ¿Qué más? ¿Qué otra? Perdón, yo no sé si me preguntaste algo, Lucho, porque me estabas explicando y justo me quedé sin batería, se me apagó la computadora y demás. Bueno, nada, sigan. Pero por las dudas, digamos, acá me aparezco de nuevo. Sí, pues te perdí, te estaba hablando y te me fuiste. No importa, dimos ahí una explicación de la escuela, después mirá la grabación, fue un poquito larga. Después lo escucho, después lo escucho, gracias. Pero como ves, la afirmación lo que hace es describir el mundo, el mundo que ya está ahí. Yo no aporto nada nuevo al mundo. Hoy es jueves, vivo en Escobar, tengo 50 años, soy luciano, tengo tres hijos, etc. Datos concretos que yo describo. Ese es el mundo de las afirmaciones. El mundo de las declaraciones es un acto lingüístico. Ah, y las afirmaciones pueden ser verdaderas o falsas. Si yo hoy digo tengo 30 años, falso. Si yo hoy digo es viernes, es falso. ¿Se entiende? Verdaderas o falsas. Cuando yo voy al mundo de las declaraciones, es un acto lingüístico completamente distinto al acto de afirmar algo. declaración lo que hace precisamente es generar realidad desde el momento en el cual yo lo declaro o sigo declarando aquello que vengo declarándome si yo estoy agregando algo al mundo que hasta ese momento o bien ya lo venía yo agregando con mis palabras que en el momento de seguir declarándolo lo sigo haciendo real o lo declaró a partir de este momento como por ejemplo me voy a poner a estudiar coaching 24 agosto del 2005 escuchando un coach dije voy a dedicar a esto no aparecía el coaching como posibilidad no aparecía nada de hecho no aparecía ni protagonista de cambio no aparecía la escuela de coaching no parecía pese a una parecía nada apareció la palabra como declaración y toda una energía abracadabra la palabra crea va para ese lado como una declaración como un decreto a partir de ahora voy a declarar mi independiente a partir de ahora soy libre libre de esta persona libre de este trabajo libre de esta forma se entiende el poder de la declaración a diferencia de la afirmación cuál es el gran pero inmensísimo problema que tenemos los seres humanos el gran problema tenemos los seres humanos es que confundimos los dos actos lingüísticos básicos en nuestra vida nos vivimos las declaraciones como si fuesen afirmaciones entonces como me lo vivo con una afirmación y yo no puedo cambiar y porque yo soy ansioso o yo soy o yo no valgo tanto o yo soy lo que sea se entiende o no lo que estoy diciendo vayamos a practicar un poquito vivo en Bellavista afirmación obviamente tengo 25 años afirmación soy madre afirmación gracias soy alegre afirmación y soy alegre declaración es una declaración es una declaración de hecho cuántas veces vos estuviste triste o fuiste triste o estuviste siendo triste cuántas veces como hay una tendencia hacia la alegría vos te llamás que sos alegre como hubo hasta hoy esta es la gran diferencia de la terapia con el coaching en la terapia sobre todo la tradicional ve mucho el pasado y va al pasado de la neurociencia lo que te dice si va mucho a reforzar el pasado estás reforzando el circuito anterior el coaching que es lo que hace que es lo que te dice el coaching ontológico establece la nueva declaración la nueva conexión sináptica hablando con propiedad lo que estamos haciendo la declaración representa en la neurociencia la grabense este término la plasticidad neuronal dirigida plasticidad neuronal dirigida bien bien saben mucho ustedes que el cerebro tiene una y sobre todo las neuronas tiene esta condición de la neuro plasticidad seguramente deben haber escuchado este término más de una vez la neuro plasticidad se transforma precisamente en la plasticidad neuronal dirigida a través del decreto y de la declaración a partir de ahora yo voy a vivir una vida llena de dicha y expansión a partir de ahora le voy a dar propósito a mi existencia a partir de ahora voy a amarme con toda mi alma a partir ahora yo valgo a partir de ahora me voy a considerar una mujer bella más allá de toda medida a partir de ahora voy a perseguir mis sueños y hacer que mi vida tenga sentido cada una de esas declaraciones cada una de esas palabras al expresarla y al declararlo se transforma en la semilla de tu nuevo yo los cimientos de tu nueva casa o de tu nuevo árbol y voy a lo contrario al no hacerlo al no declararlo ese nuevo árbol esa energía hace esto me quedo atado el puerto se entiende no aunque no lo sientas o sea no es que no lo sienta un anillo los aunque tu cuerpo ahí iba pero por ejemplo si toda tu vida estuviste sin confiar en vos o toda tu vida estuviste desvalorizando te con tus palabras yo no valgo tanto yo soy una pelotuda yo no sé soy inútil y toda la magia negra como dicen los toltecas que nos que nos aprendimos o que nos enseñaron o que o soy culpable o lo que sea en toda nuestra vida son declaraciones que me viví como afirmaciones y como me viví como afirmaciones yo no las puedo cambiar hasta hoy que me doy cuenta que si las puedo cambiar porque es un acto lingüístico completamente distinto y me doy cuenta que de la misma manera que yo me conté la historia de que no valgo tanto hubo un montón de veces en donde yo sí sí me consideré que vale que valí o me consideré valiosa si o no y a dar cuenta que un montón de veces de tu vida vas a encontrar lo contrario a lo que te maltratas entonces hay un dicho indígena que dice alimentar a tus zorros cuál y también tus lobos o cualquier animal no cuál cuál estuviste alimentando hasta ahora y cuál vas a alimentar a partir de ahora lo que importa para la declaración vero es tu intención seguime con esto porque es importante vos estuviste domesticando tu cuerpo y tus emociones con las palabras anteriores con la magia negra entonces tu cuerpo y tu emoción ese surco generó en tu coherencia primitiva cuerpo lenguaje de emoción se acuerdan cuerpo lenguaje de emoción primitivo el 1 esto es el observador que sale al mundo a realizar acciones y a obtener resultados se acuerdan esta esto bien entonces hasta ahora juguemos un rato hasta ahora yo no sé de qué se trata ni el movimiento ni esto de aprender ontológicamente ni las creencias ni los paradigmas yo yo no valgo o yo no confío en mí y afuera te va a hacer lo que pueda por eso yo estuve ahí muchos años contándome la historia que tengo que valer de afuera hacia adentro contándome la historia que tengo que triunfar a fuerza yo no sé yo no soy tan valioso en colegio era medio de lo de la media para abajo viste me contaba como bueno por lo tanto iba de las acciones a los resultados nada cambiaba acá porque porque yo soy así decía el parménides se entiende no hasta que conozco el coach en ontológico conozco todo esto digo wow que entonces soy yo el que moldea mi vida sí perfecto entonces voy a hacer de que mi vida valga la pena perfecto entonces que es lo que nace primero de todo precisamente eso voy a hacer de que mi vida valga la pena nace en el lenguaje está la creencia si el lenguaje nace un nuevo lenguaje un lenguaje de amor un lenguaje magnanimidad un lenguaje de poder al principio el cuerpo y la emoción primitiva decían a quién convences no importa mi intención es para este lado porque es lo que lo que empieza a pasar ahí pero es la nueva conexión sináptica que después hace carne después hace carne y sabés que hace rato esto lo comparto con total orgullo hace ya muchísimos años llevo a fin de año orgulloso de la persona que elige ser durante el año y saben lo que también descubrí el año pasado también en el brindis de fin de año que mi mejor amigo soy yo mismo esto era imposible porque era mi primer detractor pero producto de sostenerme esta nueva conversación producto para mí la pandemia y mi separación fue muy fueron esos momentos de trastasis y de transformación muy profundos donde yo me encontré en ese momento de vulnerabilidad y desarmado tuve varios desde que empecé a dedicarme a todo esto pero en la pandemia cuando me separé fue uno de los más importantes pero en esa en esas tardes de soledad y de llanto y donde yo permitía que el llanto haga su trabajo y la tristeza y más un día que fue muy muy revelador para mí, porque estaba llorando, sosteniendo mi tristeza. Yo lloraba cuatro o cinco horas por día, lloraba no poder estar con mis hijos, lloraba la relación con Cecilia de 29 años, lloraba el mandato del matrimonio para toda la vida, lloraba la familia que dejó de ser, bueno etcétera. Estaba sanando, después vamos a ver cuando entremos en emociones. Lo concreto es que estaba ahí, de hecho estaba en un estado de soledad absoluto. Imagínense, pandemia, un departamento, mis hijos y mi ex mujer estaban en Pilar, no sé qué. Y yo tenía un miedo enorme a quedarme solo, a no sentirme necesitado por nadie. Y dejé, me quedé ahí, hasta que de repente apareció una frase, que no sé de dónde apareció, y fue como algo muy loco, digo me tengo a mí, me tengo a mí. Y de repente digo, me tengo a mí. Y me tengo a mí, uno escuchado, uno sacándolo de contexto, escucha la frase y por ahí no hace mucho sentido, pero traten de ponerla dentro del contexto. El me tengo a mí fue una... En un montón. Claro, fue como, guau, me tengo a mí. Y este me tengo a mí es incondicional, me voy a tener a mí hasta el resto de mi vida. Entonces claro, acá es donde nace mi mejor amigo, que soy yo mismo. Hasta durante muchísimos años estuvo viendo lo que falta, exigiéndome, maltratándome, no reconociéndome, menospreciándome, viendo lo que falta literalmente para valer, para lo que sea. Pará, me tengo a mí, soy mi mejor aliado. Todas esas nuevas declaraciones empezaron a moldear, o mejor dicho, continuaron moldeando este ser que vengo conversando de principios de PSU, no se moldea. Sí, porque mientras estabas en la pandemia ya venías trabajando de esto. Venía hace rato con las declaraciones, pero fueron cayendo en la capa de la cebolla, fueron cada vez más profundas y más profundas y más profundas y se van haciendo cada vez más carne más. Y de repente cuanto más te metes en tu proceso, más vas conectando con tu propio manantial, con lo más profundo de tu manantial, a esto voy. Al principio por ahí no te hace sentido, porque todavía estás tan identificado con la que venís siendo, con la que te dijeron que tenías que ser, con el avatar, que tu ser original está tan tapado por el avatar que ni siquiera lo ves como algo valioso. Yo te estoy diciendo, corre, porque lo que vas a encontrar dentro tuyo es una divina presencia. Entonces al principio nace con la palabra y después de la misma palabra que también nació tu boicoteadora, porque también eran palabras. ¿Se entiende? Vos llegaste como un diamante en bruto al mundo, un diamante en bruto y de repente le empezaste a meter palabras, algunas que te hicieron sentido pero otras de magia negra y te lo fuiste creyendo y fuiste generando el circuito sináptico y empezaste a hacerlo carne y te lo creíste y lo hiciste real. Yo ahora te estoy diciendo bueno, está bien, eso es lo que te creíste hasta ahora, a partir de ahora vamos a empezar a creernos otra cosa. No importa el tiempo que te lleve, no importa si lo erradicás del todo de tu vida, lo que sí es importante es que nazca la nueva historia. Una historia elegida, una historia de esta mujer que ahora sí está lista para despertar o para brillar. Después del recreo ahora vamos a volver menos 25 y 35 volvemos y vamos a hacer un ejercicio. ¿Dale? de adorar si puedes tú con dios hablar pregúntale si yo alguna vez te he dejado y el mar espejo de mi corazón las veces que me ha visto llorar la perfidia de este amor te he buscado donde quiera que voy y no te puedo hallar para que quiero otros besos si tus labios no me quieran el mar el espejo de mi corazón las veces que me ha visto llorar la perfil de este amor mujer mujer como te decí yo alguna vez te he dejado de adorar el mar el espejo de mi corazón las veces que me ha visto llorar la perfil de este amor puede ser como lo vi o tal vez como decidí mirar nada puede perdurar a excepción de la transformación cuando fue la ultima vez que sonreiste de tan solo recordar una mano que llego un tatuaje de luz que te eleva y es algo tan raro sentir que la vida acelera y que lo más preciado es amar y ser amado y es algo tan raro sentir que la vida acelera y que lo más preciado es amar y el resto llegar llegar llegar llegar puede ser como lo vi o tal vez como decidí mirar nada puede perdurar a excepción de la transformación es humilde perdonar y egoísta enquistarse en el rencor el espejo me encontró batallando con mi propia confusión y es algo tan raro sentir que la vida acelera y que lo más preciado es amar y ser amado y es algo tan raro sentir que la vida acelera y que lo más preciado es amar y el resto llegar llegar llegar Todas esas frases que son dañinas para el cuerpo, que hay que empezar con conciencia a erradicar, o a cambiar. Lo que les voy a pedir, vamos a hacerlo grupal, ¿sí? Por lo sigo a mandar a Salitas, pero es más lindo grupal. Traten de pensar, obviamente ojalá se animen varios, sin que sean muy largos. Traten de identificar, abrir el micrófono, contar y después darle espacio a otro. Así lo hacemos bien dinámico. Traten de pensar cuáles son aquellas creencias o declaraciones, que vos te viniste contando hasta hoy en tu vida, y que te estás empezando a dar cuenta. Wow, para, esto me lo conté como una verdad, y a partir de ahora me estoy dando cuenta que no es una verdad, sino que es una declaración que yo seguía alimentando y alimentando y alimentando y haciendo real. Trata de ver la declaración y trata de ver sobre todo qué costos te trajo en tu vida, qué te impidió esa declaración, el que se anime, y ojalá sean varios. Vamos, bien expeditivo, bien así. Yo tengo una, yo tengo una. Dale. Que soy exitoso. Ok, entonces. Y me di cuenta que en muchos aspectos no lo soy. Bueno. Te estoy hablando netamente de lo laboral, por ejemplo. Ok. O sea, vos te vinías contando que eras exitoso laboralmente, o qué? Claro. Que me iba bien, que me iba bien. Y en el fondo, nada, no. Bueno, entonces está bien. Y eso como consecuencia. Sí. Me trajo no conseguir más clientes. Todo lo contrario, todo lo contrario a lo que a lo que se debiera dar. O no conseguir, o no conseguir, o no conseguir trabajo en relación de dependencia, por ejemplo. Entiendo. Y yo escucho otras declaraciones detrás de esa. Estoy cómodo o estoy tranquilo con lo que tengo, sería? Sí, sí, también puede ser eso. Sí, sí, totalmente. Más que exitoso. Y estoy en un estado mediocre en la realidad. Bueno, ahí aparece también. Obviamente. Y sobre todo, trata de identificar qué declaración aparece de vos mismo al observarte ahí. ¿Se entiende la pregunta? ¿Yo, producto de esto, soy qué? ¿Producto de esta creencia? No, producto de que en el trabajo no me va muy bien o producto de que no me están saliendo las cosas como yo esperaba. ¿Me juzgo como qué? ¿No sé si te juzgo de alguna manera? ¿Cómo? Mediocre. Ahí quería llegar. Ahí está la declaración. A veces hay que escarbar un poquito. Yo soy un mediocre. Forma parte de mi historia. Obviamente no lo cuento mucho acá. Está cuidado dentro del contexto. Pero esa declaración de mediocre, de yo soy mediocre, producto de que no tengo tantos clientes con fulanita o fulanito, lo que sea, después se expresa en una determinada forma de ser. Menos valentía, menos confianza, pidiendo permiso para existir, menospreciándome frente a otros que por ahí tienen más clientes o lo que sea. ¿Se entiende o no? Perfectamente. Entonces, ahora vamos a hacer un ejercicio, pero bancame. Quiero escuchar a otras personas. Yo tengo una consulta antes y ya dejo pasar a alguien, pero rápido. Puede ser que detectemos o a mí me está pasando. Yo detecto una declaración que tengo, pero todavía no estoy confirmada si es mentira o no. Dale. Las afirmaciones pueden ser verdaderas o falsas. Lo dijimos. ¿Se acuerdan? Sí. Hoy es viernes es falso. Las declaraciones no pueden ser verdaderas o falsas. Son válidas o inválidas. Porque son juicios. Después vamos a ver cuáles son válidas y cuáles son inválidas. Claro, pero yo en este caso, bueno, sería no sé si es válida o inválida. Dale, a ver. En la declaración. Con lo que estoy aprendiendo acá puedo entender que es una declaración que tengo. No sé qué me costó o no. Dale, traela. Por ejemplo, a mí siempre todo me costó mucho. Hasta ahora. En mi vida. Bien, genial. Esa definitivamente es una declaración. Que te viviste con una afirmación. ¿Sí? ¿Coincidís o no? Puede ser. No sé qué es lo que me costó. Esperá un poquito, Eugenio. Esperá. Déjame seguir con eso y después vamos con preguntas. ¿No? Fueron muchas más las veces que me costaron cosas que las que no. Pero si yo te pregunto. ¿Vos lograste alguna, algo, por más pequeño que sea, sin que te haya costado? ¿Qué me dirías? No. Algo, lo más pequeño que sea. No sé, hacer amigas, lo que sea. Bueno, sí, claro. El tema es que hay que entender qué es lograr, digamos. Es como muy difícil. Pero no es menor. ¿Sabés por qué te lo digo, Flor? Porque en el momento que yo me cuento a mí misma. Todo me cuesta mucho. Hago como un extenso a toda mi vida. Y esa declaración yo me la cuento como una víctima. Todo me cuesta mucho. Y no es verdad. No es todo. Bueno, algunas cosas que tienen que ver quizá con lo laboral, con el estudio, lo que sea. Me cuesta más, por ahí, retener información leyéndola. Perfecto. Pero también soy perseverante y etcétera. ¿Entendés? O sea, declaraciones que a vos te amplíen posibilidades. Y no que te cierren posibilidades. Porque obviamente vas a encontrar un montón de afirmaciones que validen el juicio. De que todo te cuesta un montón. Pero también vas a encontrar afirmaciones del juicio contrario. Así se validan los juicios. ¿Se entiende? Dentro de un par de clases nos vamos a meternos de lleno con los juicios. Pero lo que te quiero mostrar con esto es, no importa la historia que me vengo contando. Ahora, mi intención ahora, sobre todo conectar con el costo. No hay coaching si no hay costo. No hay nueva declaración si yo no veo un costo. Entonces, fundamentalmente digo, espera, a ver, esta declaración, ¿qué quiero hacer? Y por ahí me la quiero seguir contando porque no veo tanto costo o porque veo beneficio. Perfecto, seguí haciéndolo. ¿Para qué la vas a cambiar? Ahora, si hay declaraciones que aparecen en tu historia. Que te llevan a lugares que no querés ir. Resultados que no son los que querés. Desde el lenguaje empezá a cambiarlo. Porque lo que vas a llevar ese nuevo lenguaje es a que vos realices nuevas acciones. Acciones distintas a las que venís realizando para obtener nuevos resultados. Por ejemplo, te voy a poner un ejemplo bien simple, muy común en coaching. La rabia es mala, ¿viste? Típica. La rabia es mala, está mal ser rabioso, está mal gritar o lo que sea. Entonces, ¿qué aparece? Aparece un ser humano introvertido que habla bajito, que todo el mundo se lo lleva puesto, que no se hace respetar, que lo que sea. Y pasan, los resultados son las acciones. ¿Y cómo pasa? Como una víctima, puteando a cada uno que le falta respeto, puteando, ¿no? Y digo, yo no tengo nada que ver, es el pelotudo que me faltó el respeto. Nada cambia, yo cambio, todo cambia. Todo cambio. Nada cambia, yo cambio, todo cambia. Vamos a cambiar la declaración. ¿Cómo? Y para eso obviamente coaching, ¿no? Con preguntas. A ver, ¿cómo sos a la hora de expresar tu rabia? No, un desastre. Ah, ¿y por qué? No, porque juzgo de chiquito. Papá gritaba y en ese momento me creí que la rabia era mala. Listo, lo pedís, lo tenés. Me lo creí, me creí la declaración. La rabia es mala, lo hago real, lo hago carne. No tengo la rabia a mano. Al no tener la rabia a mano, pierdo dignidad, pierdo poder personal, pierdo límite. El mundo me pasa por arriba. ¿Hasta que qué? Hasta que empiezo a declarar. ¿Qué cosa? Yo empiezo a habilitar mi rabia. A partir de este momento me animo a sacar mi voz. A partir de este momento me animo a poner límites. Obviamente, no vas a pasar a ser Sandokan de un día para otro. Pero sí se habilita una conversación que hasta ese momento estaba vedada. ¿Se entiende o no? Esto es espectacular. Es como... Yo lo he visto, lo he visto... Bueno, imaginate, 17 años, seres humanos que empiezan... Y que el cuerpo, este cuerpo, era muy chiquito, menudito, qué sé yo. Y de repente... No importa el tamaño de tu cuerpo o lo que sea, pero empieza a aparecer. Y empieza a aparecer producto de qué? Acá, producto del lenguaje. Puede empezar a aparecer con una intervención corporal. Ya lo vamos a ver. De hecho, el jueves que viene es clase corporal. Por Zoom. Así que prepárense. No voy a estar yo, va a estar... Yo voy a estar en la escuela de coaching. Va a estar Sol, que es la coach corporal. Podés intervenir directamente desde el cuerpo. Que de hecho es un atajo mucho más poderoso que el lenguaje. El lenguaje puede costar un poquito más. Cuando vos vas al cuerpo, el cuerpo aprende a... Que de repente decís, ¿what the fuck? ¿Viste? ¿Dónde estaba eso? Yo creo que les compartí un par de experiencias, ¿o no? En el año 2008, yo recién empezaba, yo empecé en el año 2007, hice hacer un ejercicio a una alumna, que se lo he visto a Julio Laya. Como tenía poca experiencia, el contexto no fue del todo claro, pero yo me acuerdo de estar dando clases en el colegio de Champañá, donde le digo a una alumna, le digo, bueno, también con una conversación parecida a esta, no estoy conectada con mi rabia, no sé qué, ¿viste? No la leí bien, yo no tenía tanta experiencia como coach, por lo tanto, ¿viste? Bueno, hacía lo que podía. Pero le digo, bueno, ¿vos te animás a hacer un ejercicio? Sí, me dice. Bueno, parate ahí adelante, y yo voy a ser una persona que... ¿Vos tenés hijos? Sí, me dice, tengo tres. Bueno, perfecto, elegílos. Elegió tres alumnos que iban a actuar de hijos, ¿sí? Los puso atrás de ella. Y le dije, bueno, yo voy a ir a lastimarlos. Vamos a ver si verdaderamente vos no tenés rabia o no la tenés a mano. Y vos hacés lo que tengas que hacer para frenar. Ay, no, no me animo, no sé qué. Hacés lo que tengas que hacer, yo voy a lastimarlos. Avanzo, y de repente, la mina me agarra el pelo, me tira el suelo, me tira el suelo, y no me largaba. Yo la regalo, que de mierda. Me tenía ahí en el suelo completamente sumiso. Digo, ay, no sabía que podía hacer esto. Esa experiencia corporal, esa experiencia corporal, es el día de hoy. Ahora ya es coach, ella hizo la escuela de coaching. Esa experiencia corporal, no se la olvida nunca más en su vida. Las declaraciones son efectivas si el cuerpo aprendido, el cuerpo nuevo que se va a una nueva vivencia, queda marcado para siempre. Después te podés olvidar, lo que sea obvio, pero ya nació un nuevo cuerpo, lenguaje, emoción. Por eso grabes esto, es el cuerpo, muchachas y muchachos, es el cuerpo. El lenguaje sí, y está bien, es una manera de empezar. Pero si vos no le enseñás al cuerpo, el lenguaje pierde poder. ¿Se entiende o no? La declaración tiene que venir acompañada de un cuerpo ahí, poderoso, que acompañe la declaración. Y ese cuerpo es incómodo al principio. ¿Por qué? Porque no estás acostumbrada a esa declaración. ¿Se entiende o no? A partir de ahora voy a confiar en mí. Y venís contándote la historia de poco valor. No va a haber un cuerpo que, a menos que lo trabajes, a menos que te animes. ¿Se entiende o no? Entonces, bueno, quiero escuchar un par más antes de ir a un ejercicio grupal. Mi miedo a la exposición. A la exposición, muy bien. ¿Qué costos te trajo, Adrián? Mucha falta de comunicación en lo laboral, crecimiento, en lo personal, divorcio. Ok. Fíjate, un montón de costos. Sí. Trata de observar qué creencias, si me permitís, ¿no? Siempre con permiso. Cuando hay intervención de coaching con alguna pregunta, siempre hay que pedir permiso. Al menos nosotros en esta escuela, el coaching, acuérdense que es una cirugía corazón abierto. Sin permiso es falta de respeto. Trata de observar, ¿no? Cuando vos hablás de exposición, ¿a qué te referís exactamente? A decir lo que siento y lo que pienso. Ok. Por más que sea totalmente opuesto a lo que, por ejemplo, se esté planteando en la charla, en la reunión o lo que sea. Bien. Es decir, por lo que te escucho, a ver si quiero validar con vos, ¿es a expresar lo que te pasa? Sí. Es decir, ¿que te cuesta, por lo que me contás, desde el miedo a la exposición estamos llegando a me cuesta expresar lo que me pasa? ¿Me cuesta ponerle palabras a mis emociones? ¿Sería algo así? Bien. Eso digamos más en lo personal y en lo laboral, en base a lo que puedo llegar a ver que se podría modificar, pero bueno. Ahí vamos, ahí vamos. Sí, eso después se refleja en la punta del iceberg que es, no me animo a exponerme. Perfecto. Pero acá llegamos, me cuesta expresar mis emociones. Perfecto. Trata de observar acá, te pido. Sí, sí, sí. Acá terminamos, si te ves expuesto en sala, terminamos. Acá ya hay espacio para esto. No, no, no, no, no. Por eso te iba a decir que en sala. No, no, no, no, no. Lo vengo trabajando internamente hace rato y sobre todo desde que leí el libro, segundo acuerdo, no tomarme nada en personal. No te digo que me cago en lo que piensan los demás, pero más o menos. Bueno, ahí te estás exponiendo, fíjate. Está bueno, ¿no? Pero trata de observar dónde nació esta desconexión con tus emociones. O mejor dicho, para usar palabras impecables, no es desconexión, es esta incapacidad para expresar tus emociones. Que no significa desconexión per se. Trata de pensar dónde nació, en qué momento... Esperá que voy a poner en silencio ahí un poquito los micrófonos. Ahí está. ¿En qué momento nació esta forma de ser? Que no expresa emociones. ¿Dónde aprendiste que está mal expresar tus emociones? ¿De quién? ¿Dónde? Calculo que de mi padre. En un hecho que pasó, que también intento trabajarlo, cuando yo tenía tres años, que se cayó un hermano del quinto piso y falleció. Y ahí yo me sentí como... Tres años tenía yo. Yendo adentro mío, es como que llego que sentí, no sé, abandono, rechazo o falta de amor. Y entonces mi miedo es a no ser valorado, a no ser querido. Claro. Estoy muy tentado, siempre y cuando me lo permitas, a hacer un ejercicio como este. Este ejercicio requiere de cierto cuidado también, le pido a la sala, absoluto silencio, cuiden los micrófonos y mucho respeto. Y sobre todo les pido que estén con Adrián en este momento. Vamos a entrar en coaching. Nos estamos abriendo un poquito del tema para después volver. Yo te voy a pedir que hagamos un ejercicio. ¿Te animas a cerrar los ojos un poquito? Nada malo va a pasar, confía en mí. Ya me estoy poniendo nervioso, mirá lo que es el miedo a la exposición. Dale, vamos, sigamos. Pero confía, porque por ahí, si bien tenés miedo a la exposición, por algo hablaste. Lo saco. Entonces trata de respirar un poquito o si en otro lugar. Es más, inclusive antes de cerrar los ojos vamos a hacer algo. Para que te sientas como más... Ahora sí, estamos los dos solos. Se cuenta como que los chicos desaparecieron. Trata de... te voy a pedir que cierres los ojos ahora, si podés con la espalda derecha. Y te voy a pedir que inhales profundamente. Y que exhales. Y cuando exhales trata de hacerte cada vez más presente en vos. Vuelve a inhalar profundamente, sostén el aire un poquito. Y vuelve a exhalar. Y hacerte cada vez más presente en tu cuerpo. Trata de olvidarte un poquito del entorno, de la fuera para observar tu mundo interior. Tu mundo interior. Inclusive si podés trata de observar el aire ingresando en tu cuerpo. Imaginate que aparece una escalera que va de la mente o del cerebro al corazón. Y esa escalera tiene ocho peldaños. Invitar a que desciendas del ocho al siete. Vas a inhalar y vas a exhalar. Lentamente, sin apuro. Disfrutándolo. Del siete vas a ir al seis. Vas a inhalar y vas a exhalar. Del seis vas a descender al quinto escalón. Inhalando. Exhalando. Ya estás en la mitad. Del quinto al cuarto. Inhalando. Exhalando. Lentamente. Del cuarto vas a ir al tercer escalón y vas a inhalar y vas a exhalar. Ya estás cada vez más cerca de tu corazón. Del cuarto vas a ir al tercer escalón, inhalando y exhalando. Lento, sin prisa. Del tercero vas a ir al segundo. Y ya estás casi ahí. Del segundo vas a inhalar, vas a exhalar y vas a ir al primero. Y vas a dar un paso para ingresar en tu corazón. Y con lo que te vas a encontrar ahí... Va a ser con Adrián de tres años. Trata de ver cómo está vestido. Trata de ver dónde está. Imagínate si podés observar el cuarto, la cama. Los juguetes del cuarto. Hacelo bien real. Trata de observarlo a él. Como si estuvieses observándolo desde afuera. Y él está triste. Y él está triste. Papá está con una tristeza enorme, la tristeza más dolorosa que puede sentir un ser humano. Y vos no entiendes. Y vos no entiendes. Y vos no entiendes. Y vos no entiendes. Y vos no entiendes. Y vos no entiendes. Y vos no entiendes. Y vos no entendés nada. De ese padre alegre que tenías de repente se apagó. Trata de conectar con ese chiquito. Con el poder de tu imaginación vas a imaginarte... Vas a imaginártelo a él, sentado en la cama, triste, llorando. Y vas a imaginarte que entras en el cuarto sin asustarlo, pidiéndole permiso. Y te sentas al lado de él en la cama. Y le decís lo siguiente, le decís... Vengo del futuro para decirte que ya no estás más solo. Vengo del futuro para decirte que ya no estás más solo. Vengo del futuro para decirte que ya no estás más solo. Para decirte que vas a ser un hombre noble, una persona de bien. Que vas a estar triste mucho tiempo probablemente. Pero hoy esta tristeza se termina porque acá estoy para vos. Papá no puede estar. Papá está viviendo el dolor más grande de su vida. Pero hoy yo estoy para vos. Le vas a poner una mano en la espalda. Vas a sentir como él te acerca la cabeza a tu pecho. Y vas a abrazarlo y vas a llevar tus manos al corazón. Y vas a sentir como abrazás a ese chiquito de tres años. Y vas a sentir internamente como él empieza a sentir algo distinto. Quizás más seguridad, quizás más contención, quizás más paz. Trata de observarle su cara si es que te muestra. Están atentos a ver qué te dice ese niño también. Están atentos a ver qué te dice ese niño también. Y reforzale que vos vas a estar para él las veces que así él lo necesite. Que ya puede estar en paz, que ya puede expresar sus emociones, ya puede aparecer. Nada malo le va a pasar si aparece. Vas a estar vos para cuidarlo. El adulto que a él le faltó. Dándole amor, dándole contención, dándole cuidado. Esa historia nace hoy. Estuvo ausente hasta hoy. Ahí con los ojos cerrados trata de, si podés, trata de observar al niño. ¿Cómo está ese chiquito ahora? ¿Cómo lo ves? Mirá el parecido. ¿Está con más paz? ¿Está más tranquilo? ¿Está con más paz? ¿Está más tranquilo? ¿Está con más paz? ¿Está más tranquilo? Preguntale qué necesita de vos. Preguntale internamente. Internamente. Vas a inhalar profundamente. Y lo vas a estar tranquilo, no te vas a ir para siempre. Vas a estar para él las veces que lo necesite. Bien. Y de a poquito, muy lentamente vas a ir volviendo. Volviendo. Hay heridas que son muy antiguas. Muy, muy, muy antiguas. Y hace falta inaugurar una conversación. Esta conversación probablemente no te la olvides en tu vida. Va a venir acompañada una carta amor al niño que le vas a escribir. O esta noche o mañana. Para darle esa seguridad que a él le faltó. Ahí lo que estás haciendo es trabajando en el amor. En lo más profundo de tu psique y de tu corazón. Eso después se va a reflejar en una seguridad externa. Vas a estar más tranquilo. Vas a estar más seguro. No va a haber tanta exposición ni tanto miedo a la exposición. ¿Se entiende? ¿Cómo estás ahora? ¿Estás bien? Bueno, gracias a vos. A vos. Gracias también al resto. Vamos a sacarnos de... Ahí estamos. Nos abrimos un poquito. De todas maneras aparece el poder del lenguaje. ¿Se dieron cuenta? ¿Se dieron cuenta cómo a través del lenguaje ahora con las nuevas declaraciones de amor? De paz, de tranquilidad. Yo hago el trabajo alquímico en la médula ósea. Este es el coaching ontológico en su versión más profunda. Es una operación a corazón abierto pero... Ahí, en la médula ósea. Para establecer la nueva creencia en la nueva declaración para que se transforme en una flor. Él probablemente ahora sí esa belleza que estuvo tapada, esas emociones, ahora nace una nueva forma. Que obviamente va a tener que recordar y alimentar. Y a veces probablemente ni siquiera hay que poner demasiado foco. Algo se sanó también. Lo profundo. ¿Estamos bien ahí? ¿Se entendió? ¿Sí? Había manos levantadas, disculpen. No sé si alguien... Ahí, dale, Paula. Bueno, yo tengo una creencia compuesta, podría de verdad decir. Por un lado, voy a decir que mi creencia es que el trabajo de la mujer en la casa no vale. Y por el otro lado, salir a trabajar afuera me da culpa porque abandono a mi hija. Claro. Esa es la antigua creencia del ama de casa, ¿no? Donde aparece el éxito montado en el criar a tus hijos. Es más, se desprenden otras declaraciones. A ver si coincides conmigo. Mis hijos están antes que yo. Todo para mis hijos, no tanto para mí. Si a alguna le suena, puede formar parte también de estas declaraciones. Entonces, ¿de qué forma ahora sí vamos a las nuevas declaraciones? ¿Cuál es la nueva declaración que va a empezar a manifestarse a partir de ahora? ¿A partir de este momento? ¿Cuántas hijas tenés? ¿O cuántos hijos, Paola? Tres. Bien. A partir de hoy tenés cuatro. Una niña interior que también merece tu atención. Entonces, a partir de este momento, la nueva declaración podría ser, a partir de este momento voy a empezar a prestarme atención de la misma manera que a mis hijos. O inclusive, quizás, yo te aconsejo hasta más. Porque es la niña que más estuviste descuidando durante. Imagínate un hijo de los tres que no le estuviste dando tanta pelota porque le prestaste más atención a los demás. ¿Qué harías? Sí, me siento bien. Bien. Entonces, la nueva declaración podría ser, a partir de ahora voy a respetar lo que quiero. Voy a prestarme atención. Voy a... No sé, la que se te ocurra. ¿Cuál se te ocurra? ¿Qué nueva declaración te gustaría establecer? A partir de ahora me voy a escuchar más. Más fuerza. A partir de ahora me voy a escuchar más. Bien. ¿Y qué más? ¿Me voy a escuchar más? ¿Me voy a valorar más? ¿Me voy a prestar más atención? Me voy a valorar más. Eso. Entonces, ahora sí vamos a ir a un espacio, ahora también con Guille, si tenés ganas, de las nuevas declaraciones. Este es un espacio que ya inauguramos hace cinco años en Protonista de Cambio. Es como, ¿cuál es la nueva declaración de mi vida? Acá sí es el espacio de ustedes. Los que se animen van a levantar la mano y van a, en función de la declaración anterior que te viene gobernando, que te venís contando, ¿cuál es tu nueva declaración? Es muy distinto decirlo que no decirlo. Y sobre todo cuando lo decís en frente, en compromiso con otros. Esto es lo que me hizo hacer mi coach en el año 2005. Ah, pasá adelante y declaralo. No, ni en pedo. No, sí, pasá adelante y declaralo. Bueno, quiero contarles que a partir de hoy tomé la decisión de dedicarme al coaching. Y fue como, ¡fá! Esa declaración me la acuerdo, pero como si fuese ayer. Y después se transformó en todo lo que vino después. Es decir, la palabra que crea. Entonces no sabes dónde va a terminar esta declaración. El pedido que te hago, si es que vas a levantar la mano, es que esa declaración tenga fuerza y magia. ¡Animate a hacerlo! Dale, Guille. Perdón, Lucho, pero llevo un pasito para atrás. Porque estoy como el huevo y la gallina. ¿Qué es lo primero? De las declaraciones negativas, las que hoy estoy combatiendo. Me he estado diciendo hace un tiempo que no caigo bien. No genero una vibración positiva con públicos nuevos. Con la gente que no me conoce, mi primera impresión, yo genero que no caigo bien. Y eso me generó un desgaste, una erosión enorme en mi confianza, en mi autoestima y en la seguridad, que era lo que yo tenía. ¡Claro, claro! Estoy en este huevo y la gallina. Yo perdí la seguridad y la confianza y por eso siento que no caigo bien o no caigo bien y eso me generó la falta de confianza. A mí me surge otra cosa. Me surge preguntarte más al hueso, más directo. ¿Cómo te caes a vos mismo? No, mal. Me estoy castigando mucho. Yo empezaría por ahí. Porque yo no caigo bien afuera porque yo no me caigo bien a mí mismo. Es como aquella persona que no se respeta a sí misma que pretende que afuera la respeten. Yo no me elijo a mí mismo y pretendo que afuera me elijan. Si tenés el culo que te elijan, te van a elegir por un rato hasta que se den cuenta que vos no te estás eligiendo. ¿Se entiende? Entonces el proceso siempre comienza adentro, Guille. Eligiéndote, empezar a enamorarte vos mismo. No hablo solo estéticamente. Empezar a enamorarte de tu corazón, de tu nobleza, de tu bondad. Contale al grupo por qué vos te elegirías. ¿Por qué vos ahora te caerías bien a vos mismo? Es que lo tengo lejos. En una época sí me creía y me quería. La vida después me fue golpeando. No importa que esté lejos, traelo cerca. Como era antes. Era una persona súper generosa, agradecido de mis logros, muy buen compañero. Era una persona que yo solía ser el... Ponelo en primera persona, ponelo ahora en presente, haceme caso. Claro, bueno, son cosas que las perdí, por eso estoy así. No perdiste nada, sigue estando ahí. No la perdiste, sigue estando. Te olvidaste que es distinto. Te olvidaste, te compraste la historia de yo no valgo, yo no sirvo, yo no me elijo. Entonces te olvidaste. Volví a elegirte. Che, pará, yo tengo un ser humano generoso dentro mío. Yo tengo un ser humano amoroso dentro mío. Yo tengo un ser humano compasivo dentro mío. Lo fui bloqueando, me fui olvidando. El huevo a la gallina, como decís vos. Me lo creí, lo llevé afuera y afuera me convencieron de que es así. Ven, es así, yo no valgo tanto. Rompe el maleficio, ya rompelo. A partir de este momento me voy a ver un ser humano bondadoso. A partir de este momento voy a verme un ser humano generoso. Como lo fui, tengo el registro. Elegílo conscientemente. Voy a traer, a partir de este momento voy a traer mi belleza al mundo. Mi bondad, mi ternura, mi compasión, mi alegría. Elegílo. Ya sabés que está el otro. Si o no, ya sabés que está el otro. No importa el otro, quizás te acompañe el resto de tu vida. Elegí este. El cuerpo, el cuerpo quizás esté algo torpe todavía. Elegílo. Elegílo. Elegílo. Elegílo. Elegílo. Elegí e intencionalo. Voy a traer toda mi belleza y toda mi bondad y toda mi alegría y toda mi generosidad. Y fijate a ver qué pasa. Dejá que te guíe la palabra. Dejá que te guíe la intención. ¿Se entiende la intención? ¿Se entiende la intención o no? ¿Concepto de intención? Es como, voy para este lado. El cuerpo y la emoción, viste, por ahí quiere ir para otro. No importa, yo quiero ir para este lado. Y no importa lo que tarde. No importa lo que me lleve. Voy para este lado. ¿Se entiende o no? Es el poder de la intención lo que prevalece a la larga. No importa si tu cuerpo y tu emoción todavía no se convencieron. Es tu intención. La actitud. Intención. Voy para este lado. Me va a llevar lo que me lleve. No me importa. Yo voy para este lado. Voy a cambiar. Voy a generar este ser humano que es el que quiero generar y ser. Sabiendo que también aparece el otro de vez en cuando. No importa. Voy a aprender a abrazar también al que no se elige. ¿Se entiende o no? Voy a abrazar al que le pegué durante tantos años. Voy a abrazarlo. Ahí aparece tu amor. Estoy listo para abrazar al que no se elije. Al no elegido. Por ahí empezaría. ¿Te animás a declararlo? Además, como lo digo, hazlo como salga. Y tratá de no reírte. La risa te escapa de la declaración. Tratá de hacerlo comprometido con vos mismo. Conectado con los costos. Sí, sí. Es volver a quererme. Volver a priorizarme. Volver a sentir esa época. Ese Guille versión 1.0 que de alguna manera me completaba. Eso. Extraño mucho esa versión de mí. Voy a perdonarme. Escuchá bien esta declaración. Voy a perdonarme los años de maltrato a mí mismo. A partir de ahora, nace un ser humano que se va a abrazar y se va a elegir. ¿Te gusta? Dale. Me perdono por los años de maltrato a mí mismo. A partir de este momento, eso es la intención, a partir de este momento voy a aprender a abrazarme y elegirme. No sé muy bien cómo se hace, pero voy a dejar que me guíe la declaración. Dale? Vamos, decilo. Me perdono a mí mismo por el tiempo que tuve de maltrato y elijo y empiezo a abrazar a esa parte mía que quiero, no me acuerdo tus palabras, pero que quiero volver a sentir o volver a renacer. Eso mismo, vas a anotar esta declaración y te la vas a acordar a tus compañeros de su grupo, le vas a pedir que te ayuden a recordar esto. Che, me ayudan a recordar, quiero ir para este lado. La buena noticia es que no estás solo. Ya el solo hecho, miren, él apareció y se animó. ¿No los conecta con otra conversación? ¿Al resto? ¿Con quién los conecta lo que él acaba de declarar? Apareció su belleza, apareció su vulnerabilidad, apareció su verdadero ser. ¿Si o no? Este es entonces, es por acá, más vulnerable, más empático, más humilde, más humano, más simple. Ya tenés el registro, Guille. Gracias también por compartirte, muy valiente, gracias. ¿Quién más tiene ganas ahí? No es lo mismo declarar que no declarar, les cuento. Bueno. Dale Agus. Agus, ¿o quién? No, no, hablá, hablá. Avero y Agus. Igual hay tiempo, así que. Estábamos las dos, dale, dale, chiquito. Dale Agus y después Vero. No, yo diría, a mí me pasa que, bueno, tengo 26. No empieces con la palabra no, borren la palabra no. Háganme caso. ¿Te diste cuenta? Es un latiguillo que tenemos. No, ya, chau, la cagaste. Ya vamos a ver la semana que viene que no es, bueno, la otra es una de las declaraciones que usamos todo el tiempo. Dale, perdón, te interrumpí. No quiero decir no hay problema, pero voy a arrancar con no de vuelta. Todo bien. Esto como de vivir siempre desde la inseguridad, de, bueno, no soy suficiente, o me falta esto, como que siempre me faltó algo para sentirme bien, como súper autoexigente en la facultad, medalla de oro, diploma de honor, todo, pero pasándola para la bosta. Y siempre, nunca alcanza, ¿no? Nunca alcanza. Me resuena mucho, es como, nunca llego a demostrar lo que valgo, porque estoy buscando afuera, estoy buscando el reconocimiento afuera, porque todavía no lo encontré dentro. Mirá, Agus, llegué, quien soy suficiente, me abrazo así tal cual soy, con mis luces, con mis sombras, con mis debilidades, con mi torpeza, con mi combo. Dejo de buscar afuera lo que hoy encuentro adentro. A partir de ahora voy a aprender a verme suficiente, a partir de ahora voy a aprender a abrazarme así tal cual soy, con luces y sombras, con debilidades, con torpeza, con lo que sea, con el combo. Abrazo el combo. Te tiré letra. Ahora, de todo lo que te dije, fijate a ver cuál es la que más fuerza tiene. A partir de ahora me declaro suficiente, y me abrazo con la luz, en la oscuridad, en lo que me gusta, en lo que no me gusta tanto. Y no voy a buscar afuera lo que llenar ese vacío, sino que lo tengo que llenar yo. Espectacular. Vamos a hacerlo una vez más, pero esta vez comprometida. Me animo a decirte que es la gran declaración de tu vida, ¿si o no? Esta nueva declaración te va a llevar después a un mundo distinto ahí afuera, a nuevas acciones para nuevos resultados. En lugar de seguir pidiendo permiso para existir, en lugar de seguir mendigando amor ahí afuera, vas a encarnar el amor que lo vas a llevar al mundo. Entonces, a partir de este momento, voy a aprender a verme suficiente, y aprender a verme y abrazarme y a quererme con mis luces y con mis sombras, con todo lo que soy. Dale. A partir de este momento, me abrazo y me siento suficiente, con mi luz y con mis sombras. Vamos a darle un aplauso a ella. Gracias. Gracias. Vero. Bueno, a mí me pasa algo raro que nunca lo hablé con nadie, encima. Es como que yo siento que tengo el síndrome del impostor. Te pasa a vos sola también. A ti la mano, ¿quién tiene ese síndrome? Gracias. Como que voy cambiando de trabajos y de lugares, porque encima soy inquieta y me aburro, y voy cambiando. Y el hecho de que me lo van a descubrir, me genera todo un estrés, porque lo vuelvo a... Ah, no, no lo encontraron. Cambio de trabajo, cambio de lugar, de espacio, otra vez se me genera todo ese estrés de que, uy, me van a... Me van a descubrir. Me van a descubrir, y es como que después va bien, ¿entendés? Entonces es como que digo, es algo que yo sola veo, o será real. Es como muy loco, porque creo que tengo veinticinco, ¿no? Vamos más profundo todavía, Vero. Vamos más profundo todavía. No es que te descubran, es que vos todavía no terminaste de reconocer el valor que sos. Pareció lo de aún, estás viendo lo que falta. Entonces, después te das cuenta de decir, bueno, en realidad con lo que tengo es suficiente, y los convencí. Pero estás viendo lo que falta, ¿entendés? En lugar de... Ah, es interesante, siempre... Por eso no sé bien qué es lo que tengo que... No sé qué es lo que tendría que... ¿Abrazar? Si tu foco está puesto siempre en lo que falta, siempre vas a estar a prueba, porque siempre va a faltar algo. Entonces, vamos a trabajar en la médula ósea. A partir de hoy voy a aprender a poner el foco en lo que hay en mí y en los demás. Porque aparte también de la misma manera que te tratas a vos, también ves lo que falta en los demás, me animo a decirte, ¿sí o no? Entonces, para empezar también a ver la belleza en lo simple en los demás, voy a empezar a ver la belleza en lo simple en mí. Entonces, voy a aprender a ver lo que hay, voy a aprender a valorar lo que hay en mí. Hice la declaración bien simple, después le irás agregando alguna otra. Voy a aprender a verme suficiente también. Puedes robársela a Agus, te la presta. Claro. ¿Sí? Quien soy suficiente es una de las declaraciones más poderosas. Y esa me la estoy tratando de incorporar. Sí, entonces le agregaría quien soy suficiente y voy a aprender a poner el foco en lo que hay, no en lo que falta. ¿Te gusta? Bien, voy a aprender ahora. Antes, quien soy suficiente. Eso, quien soy, soy suficiente y voy a aprender a, no tengo memoria. Cambia la declaración. Y voy a aprender a poner el foco en lo que hay y no en lo que falta. Y voy a aprender a poner el foco en lo que hay y no en lo que falta. Bien, la vas a anotar después, pero volvé a repetirla y ahora comprometida con vos misma, dale. No, pero es que me olvido de verdad. Quien soy, soy suficiente, quien soy, soy suficiente y voy a aprender a aceptarme poniendo el foco en lo que hay y no en lo que falta. Genial, un aplauso a Vera. Gracias. Tenemos dos minutos para alguien más. Vamos, no se pierdan la oportunidad de declarar. Yo sé por qué se los digo. Vamos. Yo si querés hablo. No, vos querés hablar. Ah, si yo quiero, bueno. Yo, mi nueva declaración sería que me animo a todo. Porque nunca me animé a nada y siempre fue, no, no, yo esto no lo puedo hacer, no, mejor no lo hago. No, no, o sea, desde la cosa más simple a lo más grande, ¿no? Al salir del puerto, ¿no? Sí, como desde, no, yo, mis amigas juegan al paddle, pero yo no juego porque no, a mí no me va a salir bien. No, yo, mejor, no, mejor no lo hago. Te voy a tirar una declaración más poderosa todavía. Me voy a abrazar en el fracaso. O sea, igual nunca llegué a fracasar porque nunca lo probé. Exacto, por eso, por eso te lo estoy diciendo. Porque a partir de ahora tenés tanto miedo a tu propia inquisidora interna que ni siquiera te animás a probar en el intento. Entonces, la declaración es bien simple. Te voy a abrazar fracasando. Me voy a abrazar en el fracaso. fracasando, me voy a abrazar en el error". Y me animo a decir que en la sala más de uno, más de una, va a tomar esta declaración, ¿sí o no? Yo la tomo también, hace rato. Y bueno, digámosla todas juntas, todo lo que necesitamos. No, no, la vas a decir vos sola. ¡Ay, perdón! A partir de hoy, dale, a partir de hoy me voy a abrazar... A partir de hoy me voy a abrazar fracasando... Voy a tomar riesgos, a partir de hoy voy a tomar riesgos y me voy a aprender a abrazarme fracasando o errando. A partir de hoy me voy a abrazar fracasando o errando. Este es como que tampoco tengo memoria. Sí, pero ahí va. Esta declaración a mí me hizo mucho sentido también. Miren, ¿qué es el miedo finalmente? El miedo es ese, es en el futuro posible no encontrarme a mí mismo abrazándome en el peor escenario. ¿Se entiende o no? Si yo tuviese a mi mejor aliado allá adelante, yo tomaría riesgos y total voy a tenerme a mí. ¿Se entiende lo que estoy explicando? Igual si no se entiende ya va a llegar la clase de los miedos que lo voy a explicar con detalle. Este es el trabajo para dejar de tener miedo precisamente. El miedo no es externo al que dirán los demás. Yo lo pongo en los demás, pero en el fondo yo misma o yo mismo no me acepto ahí viéndome fracasando. Entonces, ¿qué hago? Es lo que hacen la mayoría de los seres humanos. Se queda atado al puerto. Y bueno, yo acá por lo menos estoy seguro de que más vale malo conocido que bueno por conocer. Camino recorrido, paso siluando bajito, total no corro riesgos. Basta esa mierda. El mundo se está perdiendo de tu luz, de tu alegría, de tu impronta, de tu magia. No vinimos a este mundo a pasar desapercibido, vinimos a este mundo a cantar nuestra canción. Por más que hay un montón de gente... ¿Se acuerdan cuando Robin Williams en el video que le mostré la semana pasada decía, this is bad? Viste las ovejas? Siempre va a haber una oveja que te va a decir, está mal. Y más cuanto más ovejas te digan que está mal es porque estás haciendo algo. La gente que no hace nada es la que no le dicen nada. Pero si estás empezando a hacer algo, tienes que prepararte a no caerle bien a un montón de gente. Y es más, cuanto más gente, quiere decir que estás moviendo. ¿Sí o no? ¿Qué dicen? ¿Está bueno o no? Tengo que estar dispuesto a defraudar a otros a costa de dejar de fraudarme a mí misma. ¿Estás lista para eso, Mariana? ¿Toda esa frase? Sí. ¿Tengo que decir? No sé, qué sé yo. Si tenés ganas. Estoy lista para aprender a defraudar a otros... Bueno, déjame repetirla con vos. Dale. Estoy lista para... Estoy lista para defraudar a otros... A costa de dejar de fraudarme a mí misma. A costa de dejarme defraudar a mí misma. ¿Te hace sentido? Sí. Bien. ¿Hay alguien más que quiere tomar esta declaración y declararla antes de irnos? Dale, Adrián. Listo para defraudar a otros a costa de no defraudarme a mí mismo. Muy bien, gracias. ¿Alguien más? Esta es una declaración poderosísima también. Alina, dale. Estoy lista a defraudar a otros con tal de no defraudarme a mí misma. Eso. Papá, mamá, amigas, conocidos, jefes. Basta esa mierda. Basta de esa mierda. Hay una conversación interior que quiero llevar al mundo. Si a ustedes no les gusta, allá a ustedes. Estoy harta de ningunearme, de boicotearme, de tapar mi luz. Que por lo menos esté la palabra. Que por lo menos esté la declaración. Y que la declaración te guíe. Porque esa declaración se va a transformar en nuevas acciones. Acciones más osadas. Acciones distintas. De una mujer valiente. Hasta ahora estuvo la niña. Ay, qué van a decir. Basta de esa mierda. ¿Sabe qué? Estoy lista para madurar y crecer. Estoy lista para sacar mi voz. Estoy lista para tomar riesgos. Estoy lista para que me bajen el pulgar. Estoy lista para elegirme cuando no me elijan. Todas sirven. Todas estas declaraciones. Inclusive anotá todas. Y poné tu casa con cuadros con cada una de estas declaraciones. Háceme caso. Cuanto más lo decretes, cuanto más tu cuerpo y tu sinapsis va. Acuérdense. Plasticidad neuronal dirigida. Plasticidad neuronal dirigida. Ahí comienza la magia. Ese es el comienzo de la magia. Ese es el comienzo de una vida llena de sueños y de posibilidades. En algún momento tiene que nacer. Esa es la semilla. Sí, estamos bien. Qué fuerte eso también. Estoy listo para elegirme cuando no me elijan. Claro. Anote en las. Anote en todas. Póngate en el baño. En donde sea. Ponete en tu mesa de luz. Yo tengo ahí un par también para acordarte. Después ya va a ser moneda corriente. Ya va a quedar en el cuerpo. ¿Sabés cómo me está sirviendo mucho y me cambia mucho el día? Cuando me lo digo en la mañana frente al espejo. Claro, eso mismo. Inclusive si le metes cuerpo también, por más que la mente va a decir qué ridículo. Danzala. En biodanza aparece la vivencia. Danzala nueva declaración. A ver cómo sería si tú lo tuvieses que danzar. Fija que el cuerpo se mueva. La danza nace de adentro hacia afuera. Qué distinto al baile. Los que hacen biodanza saben a qué me refiero. El baile sigue el ritmo de la música. La danza te danza. Sigue lo que sentís. Exacto. Dejá que te danza el cuerpo. Dejá cuando los que se animan obviamente. Igual después de la clase corporal van a estar más familiarizados. Pero, a ver, la nueva declaración. ¿Cómo sería danzar quien soy suficiente? ¿O cómo sería danzar elegirme a partir de este momento? Y dejá que el cuerpo te guíe ahí. Poné una musiquita, la que más te guste, que tenga que ver precisamente con esta declaración. Y ponete a danzar a ver qué pasa. ¿Sí? ¿Vamos bien? Sabrina, última y vamos, dale. Consulta, para la clase corporal ¿necesitamos espacio, ropa cómoda o algo? Ropa cómoda, sí. Buenísimo. Buena semana, eh. Lo voy a extrañar, lo voy a extrañar. Manden fuerza para los alumnos de la escuela que viene el ciclo de las emociones. Bien intenso. Un abrazo grande. Chao, gracias. Gracias, gracias a todos.