Bueno, ya arrancamos hace unos minutitos pero me acordé de grabar, hicimos una introducción igual básica, así que tranqui, nada que no hayamos visto. En donde podemos hablar del estado anímico como el estado del ánima, aquella música de fondo, como bien dijimos, de la cual yo me nutro todos los días o inclusive desde la cual yo salgo al mundo y la cual se me van a abrir o se me van a cerrar posibilidades. Ahí es donde yo definitivamente observo las emociones como algo absolutamente transversal. Hay determinados estados anímicos que son fundamentales, todas las emociones son fundamentales, pero hay determinados estados anímicos que son fundamentales en la vida. Primero algunos estados anímicos son fundamentales de observar para revertirlos y después hay otros estados anímicos que son fundamentales de conservar. El estado anímico de la gratitud, el estado anímico del entusiasmo, el estado anímico de la aceptación. Algunos difieren a ver si es un estado anímico o no, hay algunos maestros con los cuales aprendí que lo ven como un estado anímico y otros que no, pero no importa, podría ser. El estado anímico de la gratitud, lo dije, el estado anímico de la alegría, y el estado anímico fundamentalmente de la confianza, que tan fácil también se altera, sí o no? Porque en definitiva viene alguien ahí afuera y hace algo y de repente vos que venías confiando en la vida, venías confiando en las parejas, venías confiando y de repente se empieza a parecer el estado anímico contrario a la confianza que es la desconfianza y vivir la vida desde la desconfianza es una cagada. Sí o no? Coinciden? Totalmente. Y hay gente que se queda, que se queda pegada a la desconfianza. Yo les compartía que seres queridos muy cercanos, producto de traiciones o producto de desventuras emocionales o sentimentales, pusieron la gran coraza, Frozen, Pinocho, pusieron la barrera. Hoy había una persona que se autodefinía como robot y en un momento, perdón, me dio un poco de gracia, lo decía en serio, no es que hoy hay que tener cierto respeto por las personas como se autodefinen, pero bueno, se autodefinía robot y se vestía como robot y bueno, y ella era robot y uno de los beneficios que traía es, bueno, yo autodefiniéndome robot, yo no siento nada, decía, y no siento nada, la ventaja de ser robot. Después están los que se autodefinen caballos y perros, no sé si los vieron eso también. Por eso el marco es interesante de compartir, no en PC1, pero en algún momento se puede generar una linda conversación de lo que significa la autopercepción, más allá de eso. Pero aparece este miedo a sufrir, uno de los miedos más transversales, más profundos, el otro día en la clase lo vimos, salió un poquito, es el miedo a sufrir y quizás es el más profundo de todos, es el que esconde todo lo demás. Por el miedo a la muerte en realidad, vos te morís y chau, digo, no, justo el sábado enterramos un amigo también que se partió con un accidente de auto, miedas tenía. Segundo ser querido que enterramos este año, es tremendo, accidente de auto también. También dejó una huella divina, un tipo de luz, de paz, un tipo tan amoroso, tan servicial, tan corazón, tan humilde. La hermana trabaja en protagonista cambio, de hecho ahora iba a empezar PC1 presencial. ¿A dónde he ido? Me perdí un poquito. Estaba en el híbrido del miedo, del sufrimiento. Donde de repente, obviamente lo que aparece es el miedo a sufrir. Una de las cosas que por ahí no surgió el otro día, pero en realidad, yendo a un coaching, yo como abordo el miedo a sufrir en coaching y en el fondo es el mismo concepto que vimos el jueves, la realidad es que es el miedo que tengo a volver a sufrir, pero la realidad es que vas a volver a sufrir, ¿Sí o no? ¿Coincide o no? De una manera u otra, porque vos decís, bueno, no quiero sufrir, entonces evito, no sé, generarme vínculos, no sé, ser querido filial. Hay un paréntesis, viste, el miedo a sufrir lo asociamos mucho siempre a dolores o enfermedades y sufrir por eso, o a relaciones, en este caso más que nada de pareja. Puede ser ambos, puede ser ambos. Sí, pero es mucho más amplio sufrir en un fracaso laboral, en un proyecto, en lo que sea, ¿o no? Sí, hay mucha gente que se enfermó o la pasó muy mal físicamente y le tiene un miedo enorme al sufrimiento físico. Sí, sí, pero a lo que voy lo vinculamos siempre mucho a esos dos ejemplos que di, pero es bastante más amplio que esos dos. Es muy amplio. De hecho, sufrimiento es el espacio que aparece, en algún momento lo comentamos creo, entre el evento y la aceptación del evento, y en el caso del miedo al sufrimiento es lo mismo, yo no acepto que puedo volver a sufrir. Fíjense que la palabra aceptación es la palabra mágica de PS1 si quieren, hay varias, pero digo, aceptación la usamos para sanar el pasado frente al resentimiento, ¿se acuerdan? Y también la usamos también, ahora vamos a hablar del estado anímico de la resignación también, que es interesante. La aceptación la usamos para pasar de víctima protagonista, aceptando los hechos de la vida, ¿se acuerdan? Acuérdense que aceptar no es estar de acuerdo, es importante esta distinción, porque a veces aceptar es como, bueno, no pienso aceptar, pero en realidad que se jode es uno mismo por no aceptar, porque aceptar no es te guste o no te guste o lo que sea, aceptar es más allá que te guste o no te guste, es decir, más allá de tus juicios, es de hecho el mindfulness, más que aceptar pone la palabra recibir, recibo, recibo lo que viene, recibo lo que es, y aceptar viene de la mano de eso, es como recibo lo que es, lo que está pasando, lo recibo, porque a veces confunde, viste, como no, no lo acepto, no y no lo recibo, pero ya lo hizo la vida, ¿entendés? Y si querés hablar del futuro, no es que ya lo hizo la vida, pero lo va a hacer, es sufrir, ¿se entiende o no? No va a haber un ser humano que no sufra en la vida, inclusive por más que vos te quedes encerrado en un cuarto, vas a sufrir por quedarte encerrado en un cuarto sin conectarte con nadie, para no sufrir, ¿se entiende o no? Vas a sufrir tratando de evitar el sufrimiento, entonces aplica la misma, dale Pao. O sea, sería vamos a sufrir por equis hecho de la vida, pero hoy tenemos las herramientas para salir de ese sufrimiento con sabiduría y no generarlo como estado anímico, ese sufrimiento. Ahí está, recontra. Es increíble. Es que hoy contás con un montón, cagate a risa, pero a mí por eso a mí me cambió la vida este programa vivo, después me lo tomé en serio obviamente, porque programa solo, después volver a la matrix, es como la matrix con las dos, píldoras, píldora roja, píldoras, yo no lo comento mucho en PC1, pero la gente dice bueno retomo PC2 en marzo. Yo hace 17 años doy protagonista de cambio y los que terminan PC1 dicen que lindo curso pero voy a retomar dentro de tres meses, chau cagaste. Para que se incorpore tiene que haber un envión, hay que avanzar, no puedes quedarte porque es automática la fagocitación de la coherencia antigua, te fagocita, porque es lo que estás acostumbrado, lo que tu cuerpo está acostumbrado a hacer. Por lo tanto el concepto de sufrimiento en el futuro no se le puede escapar, ahora entonces cómo sería dado que vamos a sufrir, dado que vamos a sufrir, bueno con qué cuento, con qué herramientas cuento, se entiende? Dale Sabri. Hola buenas tardes, no yo pensaba que, o sea, con esto minimizamos el futuro riesgo de sufrimiento, algo así sería. No, no, o tal vez tomamos la palabra minimizar, a qué te referís con minimizar. No, porque un poco lo que decía Pau, como que en el futuro vamos a sufrir, yo tengo un tema, justo tocaste un tema que yo hago terapia y estoy a full con el tema, tengo una negación al dolor y al sufrimiento, que no me daba cuenta, te juro que con terapia más PSU1 dije apa, pero no, no, eso, como Pau decía, vamos a sufrir, pero bueno, teniendo estas herramientas. Lo que hacés, mira, amplia lo que dijiste, ahora te entiendo, si minimizas la fuerza gravitacional que tiene el miedo, si querés, entonces no solo eso, sino te doy una excelente noticia, que es lo que cuando vos te transformas en experta en enfrentar miedos de las dos energías, de la energía de la madre y la energía del padre, lo que te va a pasar es que te vas a animar a más cosas, vas a tener menos miedo, ¿se entiende? te vas a animar a más cosas porque vas a ver hecho real el peor escenario, es decir, bueno, el costo de quedarme atado al puerto es muy alto, entonces prefiero probar y arrepentirme que no probar y arrepentirme y si eventualmente pruebo y me va mal, por lo menos sé que con el diario de lunes voy a tener mi propia energía femenina maternal para contenerme producto de que me haya salido mal o que no haya salido el resultado que yo esperaba y no solo eso, sino que ese día también puedo doblar la apuesta y volver a elegir. ¿Se entendió esto? que es clave, es como la vueltita de rosca la última clase, ¿se entendió lo que acabo de decir o no? es como al menos verlo te ayuda como a desapegarte, a desapegarte de la ilusión de permanencia, esto lo vamos a ver en PC2 con mucho más detalle, a desapegarte de la ilusión de permanencia porque nada es permanente, nos podemos ir de un día para otro y vos podes perder lo que tenés de un día para otro y si tu valor depende de aquello que tenés, sean relaciones, sean vínculos, sean bienes, sea lo que sea, vas a sufrir y la gente, en PC2 lo vamos a ver, insisto, pero digo el sufrimiento va íntimamente, íntimamente de la mano del grado de apego que vos tenías a eso que perdiste o que tenés miedo de perder, lo repito, el sufrimiento va íntimamente de la mano al nivel de apego, ahora lo vamos a ver con el camino del héroe igual, pero al nivel de apego que vos tenías o que tenés con aquello que temes perder, si querés tenerlo, perdelo, matalo, digo no, todavía no te desapegues si querés de tus vínculos más cercanos porque te va a costar un montón, pero tuve un año, me acuerdo hace un montón, creo que fue el año 2012, tenía mucho miedo con protagonista a cambio, con muchos ataques, la gente criticaba, juzgaba, tenía miedo de que protagonista a cambio se extinguiera, y de repente estaba operando desde la ansiedad y del miedo, eso es lo que hace la ansiedad también, trata de controlarlo, incontrolable, y la ansiedad tiene un condimento inmenso de miedo también, pedí coaching también, pedí coaching frente al miedo, maté protagonista a cambio, de hecho mi coach me dijo que puede ser el peor escenario, que desaparezca protagonista a cambio, bueno puede pasar sí o no, sí puede pasar, bueno y qué harías, no sé, me pondré el líder del mañana, me pondré Luciano Porcio, me pondré, qué sé yo, no sé, cualquier nombre, pero posta, desde ese día lo maté, porque sé que entiendo, al menos de vuelta, obviamente no quiere decir que yo no sufra si pierdo algo, pero del concepto de lo efímero, lo tengo recontra masticado ya, lo efímero, digo, todo pasa, todo se termina, nuestro ego nos hace pretender estirar, no, como la eternidad, el legado, me acuerdo de mi coach, uno de los maestros que me educó, uno de ellos, tenía bastante ego, pero hablaba del legado, no quiero dejar el legado, el legado, boludo, en 100 años no se acuerda nadie de vos, de verdad, se murieron todas las personas que conocés, se murieron tus nietos o bisnietos, no se acuerdan, no van a saber ni quién sos, con suerte por ahí, tu nombre y apellido aparece en la calle, en alguna calle de tu barrio, de algún lado, viste, pero como vas a estar muerto tampoco lo vas a poder disfrutar, entonces hay veces que nos hacemos como un montón de mala sangre, literalmente, es la mala sangre, las emociones o los estados anímicos que generamos nosotros de nuestras interpretaciones o de nuestros apegos, generan literalmente la mala sangre que termina envenenándonos, el miedo nos envenena, el estado anímico del temor nos envenena, el miedo como emoción paradójicamente nos mantiene vivos, el miedo como estado anímico nos mata, nos mata, literalmente nos mata, nos enferma y nos mata, por eso es distinto el abordaje a la emoción versus el estado anímico, se entiende, no sé con el caso de los duelos por ejemplo, yo una persona que se le murió un hermano, un padre hace una semana, en coaching, silencio, nada más que silencio, acompañarlo del silencio, ahora si pasó ya un tiempo prudencial, que tampoco hay un tiempo prudencial, pero hace un año, dos años, bueno ya es momento por ahí de empezar a observar y hacer algunas preguntas, ¿no? ¿cuánto de tu felicidad, cuánto de tu ser disminuyó producto de que esa persona ya no está más en tu vida? ¿cuál era el vacío interno que ese ser llenaba? porque de alguna manera hubo un apego enorme a esa persona y creíste, y creíste que esa persona iba a durar para siempre también, ahí está el apego, ¿se entiende o no? entonces al apegarme a ese vínculo, ni siquiera que dice no puedo vivir sin esa persona y si puedes vivir sin esa persona, que vos tengas miedo, que vos estés triste, que vos la llores, que vos, si bienvenido, inclusive desde el punto de vista espiritual y lo vamos a ver en PC2 también, desde el punto de vista espiritual es muy importante dejar ir ese alma, ese alma, no saben lo importante que es dejar que el alma siga de su soul journey, ¿me entiendes? y no estar constantemente, ay como te extraño, no puedo vivir sin vos, eso hace que el alma no pueda continuar, no pueda seguir su tránsito, eso ya voy a mencionar algunos libros de PC2, pero el libro tibetano de la vida y la muerte es igual Rinpoche, para los que les interesa el tema de la muerte, que en realidad es un concepto que no es real, en términos de energía ya vamos a ver que la muerte no es real, no existe, lo que cambia es la forma, la energía no muere, por lo tanto inclusive vos podés tener conversaciones, creo que hablamos el otro día, podés tener conversaciones con personas que se encarnaron, obviamente no en este idioma y no en este lenguaje, pero si en el lenguaje emocional, por eso es importante aprender a conversar emocionalmente, aprender el idioma emocional, ¿por qué? porque una vez que vos lo aprendas podés conversar con la luna, ¿vieron la lunita divina? no sé si la vieron, asómense que hay una luna hermosa, podés empezar a conversar con las estrellas, con los pájaros, con la luna, con los árboles, con los ríos, con la tierra, con tus seres encarnados, con seres que están a la distancia, vos decís ¿pero de qué mierda estás hablando? claro porque todo el factor humano lo redujimos a un contexto de sentidos, ¿se me entiende lo que estoy diciendo o no? lo redujimos a un contexto de si te escucho existe, si te veo existe, si te toco existe, entonces lo puedo explicar porque te estoy tocando, te estoy viendo y te estoy escuchando, pero son todos sentidos, ¿se entiende o no? aparece la intuición como un sentido también, aparecen otros sentidos que nosotros tenemos que los expulsamos del dominio cognitivo, insisto, nos perdimos la belleza de poder conectar con el mundo emocional vamos a ponerlo de esta manera, nos perdimos la belleza de poder conectar con la naturaleza producto de no tener la habilidad de conectar con nuestras propias emociones, porque si yo salgo de la mente y conecto con mis emociones que aparecen en el sistema límbico que si bien está en el cerebro aparece mucho más conectado con la inteligencia del corazón, yo voy a poder darme cuenta que todo el universo tiene alma, el universo está vivo, las rocas están vivas, la tierra está viva, entonces al encontrar la vida en todo aquello que está vivo, que es todo, es la misma vida que está en mí, entonces yo me vinculo con la vida como si me estuviese vinculando conmigo mismo, ¿se entiende? esto es muy difícil de explicar, estoy tratando de ponerle palabras a algo que no tiene tanta explicación, porque es como la plena certeza de fusión con la vida, con la naturaleza, y para eso hay que alejar las palabras, hay que alejar las explicaciones, el otro día estábamos en Salta con Connie, cuantos más palabras puedes, le decía como había un paisaje que era indescriptible, literalmente, y está bien que no tenga palabras, porque es algo demasiado inmenso para sacar una foto, ni siquiera una panorámica, por más que sea que la panorámica es una cagada respecto de lo que estás viviendo, ¿entendés? entonces no arruines el momento presente con querer enmarcar en una foto esa resonancia límbica con lo que estás viviendo ahí, acá y ahora, al revés, saca una foto mental, eso es lo que tratamos de hacer con las fotos o con los momentos lindos de nuestra vida, ¿se dieron cuenta o no? hay que ganas de volver, que ganas de volver a esos lugares de felicidad y de paz, no, deja que mueran, al revés, cuando vos permitís que mueran le das la posibilidad que surjan otros momentos lindos, inclusive de cosechar las flores del camino y de que la vida te sorprenda con otras cosas, con otros presentes, pero sólo aparece cuando vos te mueves del mundo explicativo, cuando podés sumergirte en la belleza del mundo emocional y permitir emocionarte inclusive de las cosas hasta más simples de la vida, habitar la vida de los ojos de un niño con la misma capacidad de asombro, como si estuvieses viéndolo por primera vez en tu vida, todo desde una flor hasta una hoja de un árbol, ahora en primavera hay una explosión de vida, acá por lo menos en el hemisferio sur, no sé si algunos están en el hemisferio norte, pero es divino lo que está ocurriendo y cuando vos estás conectado con esa belleza, esto que estoy hablando es donde estaban conectados los grandes artistas, los grandes artistas eran seres humanos inmensamente sensibles, con una capacidad de emocionarse con la belleza de una manera muy profunda, con la capacidad de fundir en un lienzo o en una escultura o en una canción la misma vida o en una poesía, sólo seres humanos con un altísimo grado de sensibilidad y de emocionalidad pueden hacer eso y para poder tener esa emocionalidad tengo que habilitar el abanico emocional, todas las emociones y para habilitar el abanico emocional tengo que estar preparado para poder para inevitablemente sufrir, que en realidad sufrir y acá es donde quería algo comenté pero quiero ampliarlo un poquito, el sufrimiento es distinto a la tristeza, no es que a veces confundimos sufrimiento con estar triste y ahí me gustaría algo dijimos ya creo, pero me gustaría hacer una distinción y repetirla, así que la dijimos y tiene que ver, vos podés estar triste y no sufrir y cuando estás triste y no sufrir, cuando vos te permitís evitar la tristeza y permitir que la tristeza como emoción haga su trabajo, después si vos no haces que la tristeza haga su trabajo, la tristeza después se transforma en un estado anímico que es la depresión, ahora lo vamos a ver con el camino del héroe los llantos que yo no lloré a tiempo y que no me permití llorar por diferentes creencias porque yo tengo que ser la fuerte de la familia, porque los hombres no lloran, porque no me gusta sufrir o porque me dijeron que la vida es linda y tengo que salir adelante, no, la tristeza está para sanar, existe en la psique y en el organismo humano para sanar la pérdida para eso se inventó la tristeza como emoción, para sanar la pérdida y acá y esto que estoy diciendo es lo que nos va a distinguir sobre todo en esta época respecto de las máquinas y respecto a la inteligencia artificial, si algo jamás la máquina te va a poder resolver cualquier ecuación, te va a poder ganar al ajedrez, te va a poder no sé hacer un contrato legal o lo que sea, lo que no va a poder hacer nunca, nunca, nunca, nunca, nunca, nunca, nunca, nunca una máquina es sentir, empatizar, te va a decir que empatiza, te lo va a decir y vos vas a comprar, creo que hasta les mandé el diálogo que tuvo un flaco con la inteligencia artificial que le evidenció que miente, vos cuando me decís, contéstame sí o no, cuando me decís que empatizas a qué te referís, no puedo entender tus emociones, vos verdaderamente podés sentir lo que yo siento, contéstame sí o no, no, entonces contéstame sí o no, puede ser que me mentiste, sí, esa es la inteligencia artificial, es como mentime que me gusta, decime lo que quiero escuchar ¿entendés? pero nunca va a poder reemplazar la inteligencia artificial un abrazo, una mirada a los ojos o una empatía de alguien cercano a vos y más que nunca por eso hablo de que tenemos que transformarnos en expertos en emociones porque lo que se viene es pura frialdad, pura mente, pura razón, pura desconexión inclusive, el alma va a llamar a gritos y hasta ahora hubo alaridos de vuelta a casa, cada vez más el alma va a querer volver, va a estar desesperada por aparte va a haber un montón, vieron ahora que vos abrís el instagram y están todos los gurús haciendo cursos de solución para todos los problemas y lo que llamamos sufrimiento se está potenciando, todo tiene que ser ya, todo tiene que ser la píldora mágica para salirme de ese sufrimiento con todo rápido, todo ya, no, digamos no, no y no existe eso y no va a existir tampoco y está bueno que no exista porque el proceso ontológico, el crecimiento ontológico, el despertar ontológico es un proceso que tiene que ser lento, tiene que ser lento definitivamente, no, no puede ser rápido, si fuese rápido sería hasta peligroso les diría, si pudiese cambiar tan rápido porque no, no, tu psique y tu cuerpo no están preparados ya para encontrarse con tu ser más valiente, ¿se entiende o no? vos tenés que ir de a poco a encontrarte con tu con tu ser más valiente puede ser hasta peligroso de verdad, esto lo vemos en ps2 cuando cuando aprendemos a co-crear viste que la gente empieza a co-crear y de repente se encuentra con co-creaciones que no está preparada para recibir, simple y directo, se asusta, digo tenés que co-crear de a poquito porque porque de repente descubrí que soy mago y te dan la varita mágica y de repente hay que miedo tengo un poder enorme viste no, Marianne Williamson lo decía tenemos mucho miedo a nuestra luz no a nuestras sombras, mucho más miedo a nuestra luz que a nuestras sombras, tenemos muchísimo miedo de ser inmensamente poderosos, entonces nos quedamos, nos quedamos silbando bajito, nos quedamos apostando a poco, nos quedamos viste no, como decíamos hace un rato en la media de la gente que nos educó free your mind, tenemos que salir, tenemos que empezar a entender y observar mi vida como una creación majestuosa, al menos por ahí empezar, empezar a establecer las nuevas creencias que te lleguen de a poquito, de a poquito. Lucho hay un mini paréntesis con eso, yo estaba dudando de anotarme para PC2, acabas de decir que lo mejor es seguir el camino, hacer el conjunto, y me pasa que dudo porque no sé si, no, no sé no, tengo absoluta claridad que todavía no trabajé como creo que quiero todas las herramientas que volcaste acá en PC1, entonces si me genera para... Está la posibilidad de hacer de vueltas PC1, yo te diría que a veces está bueno como seguir con PC2 que obviamente se toca, es un curso bien distinto, ya van a ver. Perdón, a mí me pasa lo mismo, a mí también, yo hago de nuevo PC1 o PC2. No, pero tranquilo, les pasa esto, es el típico caso, no son ustedes los conejitos indios, hace 17 años. Yo también estoy igual, igual. Estamos todos, estamos todos. Claro, porque creo que con el PC2 es nuevo. Ah, ahora me hacen copy and paste todos. Claro, siento que haciendo de nuevo el PC1 es como que bueno, lo voy a reforzar un poco mejor y ahí sí arrancaría el 2, pienso, sentí eso. La posibilidad puede estar y no lo descarto, no lo descarten, yo mi consejo es seguir por PC2. Más que ahora es presencial. En realidad PC1 y PC2 eran el mismo curso. Ah, entonces está bien. Yo lo planeé con 24 clases, porque forma parte de, es el cielo y la tierra, o sea, para mí, de mi mirada, PC1 no puede existir sin PC2 y PC2 no puede existir sin PC1, porque es como, PC1 es como bajar a la tierra a todas las herramientas de PC2. En PC2 está la papa, está la está la fuente, está la fuente, digo, puede sonar medio soberbio esto, no soy yo, no soy yo el que enseña la fuente, las enseñanzas, ¿se entiende? El espíritu universal, para poder después sí poner en práctica con las herramientas de PC1 la base que te da PC2. Bueno, entonces nos vamos todos a PC2. ¿Nos vamos al 2 entonces? No, pero la buena noticia es que pueden probar las dos primeras clases, por eso digo, anótense, proben las dos primeras clases y ven, a ver qué onda. La gente prueba, se queda siempre, lo que pasa con PC1, no? Se queda porque aparte PC2 te atrapa también. PC2 es tremendo, no es que es todo volado, ni un tema, en PC2 vemos las máscaras sociales, los personajes, el ego, que es un temón, vemos el ego, vemos, hacemos un abordaje de los miedos y los apegos en un lugar mucho más profundo, trabajamos el poder creador, hay temas que son muy atrapantes y aparte obviamente meditamos todas las clases. Por eso digo que está bueno como complemento, ¿viste? Son muchos conceptos, mucha información y lo que pensé, no sé si bien tengo mi cuaderno donde estoy anotando todo clase por clase, es como ahora agarrar un cuaderno y realmente escribir qué conceptos me quedaron de cada cosa, por ejemplo, víctima protagonista, todo lo que fuimos viendo, digamos, como bajarlo ahí a ver qué quedó y también revisar lo que fuimos viendo y creo que se va completando todo. Yo insisto, saquen la escuela de protagonista de cambio, busquen alguna otra escuela, la manera de bajar a tierra las herramientas de PC1 es llevándolas a la práctica, es enseñándolas, en la escuela no nos importa cómo te estudias el libro Antología de Lenguaje, te mandamos a dar el rombo o el víctima protagonista y vos decís, ¿yo tengo que dar eso? Si, ya estás listo, dale andá y dalo como puedas. Y ahí es donde vas incorporando la herramienta. Yo de hecho, siempre digo protagonista de cambio fue una continuidad de los coloquios que daba en la escuela, al principio era un desastre, pero los conceptos fueron incorporándose y fueron quedando a la medida que los fui enseñando. Fíjense que los conceptos de PC1, los temas, no son ni siquiera para estudiar, son para practicar, son para verlos. Es tu vida para ver los temas de PC1. Dale Santi. A mí me pasa un poco eso, que tal vez en la cabeza siento que tengo toda una mezcolanza, pero después tal vez con alguien hablando determinada cosa, me doy cuenta que en realidad quedó medio en el disco rígido, cierta claridad y puedo… Bueno, esta semana hice mucho lo de escuchar y hablé y yo que siempre era el que no pensaba tanto lo que decía y por ahí más de hablar. Sí, pero de reaccionar o de enojarme, lo que fuera, ahora la otra persona se encontró con lo inverso. Buenísimo. Ahí me di cuenta que lo había incorporado. Eso, y de vuelta, miren, para mí la clave es, uy, me olvidé, no importa, vuelvo a recordar. Yo tengo 22 años ya de que empecé con todas estas herramientas y me sigo olvidando. Ahora, si vos sacas una foto 22 años atrás y lo que aprendí ahora, y yo tengo ejemplos muy evidentes de que estas herramientas funcionan y son efectivas. Muy evidentes, de mí hablo, de no reaccionar o de buscar el amor, buscar la paz, buscar el amor. El vínculo, buscar la comunicación, perdonar, perdonarme, abordar mi mundo emocional, abordar mis tristezas, mis rabias, mis ansiedades. Tengo la caja herramienta, lo digo humildemente, pero muy practicada. Entonces, mi vida es más fácil porque te cuento con herramientas internas frente a la inmensa, a la infinitud de cosas incontrolables que aparecen afuera. ¿Se entiende o no? Por eso digo, por eso se transforma en un programa, para mí, tan efectivo. Porque desde chiquito nos enseñaron a ir a controlar el afuera, entonces sufrimos un montón. Lo que aprendimos con este programa es ir a enfocarte en el adentro, que es todo lo que vos podes controlar. Entonces, en lugar de poner tanto el foco en el afuera, en que todo encaje a la perfección, de no perder plata, de que me elijan el trabajo, de no pelearme con fulani, voy para adentro, voy a hacer silencio un rato, voy a hacer mi trabajo. Justo este fin de semana estuve metiéndome un poquito, me invitaron a una fiesta y no tengo ganas de ir, me empecé a juzgar, un ambiente medio careta. ¿Por qué sigo juzgando el caretaje? Y lo empecé a vincular con mi educación, con todo lo que ya conocen de mi historia. Hace rato como que me estoy corriendo ahí y sin embargo todavía viene el juicio, viene como el rechazo. Entonces también, bueno, sigo apareciendo, me meto adentro y veo a ver qué hay. Les soy sincero, todavía no llegué a lo más profundo. Porque dije, bueno, a ver, tendré todavía que sanar mi propio careta, tendré que seguir revisando qué es lo que me viene a mostrar esta parte de personas que viven haciendo el show y necesitan aparentar y necesitan mostrarte y necesitan ir a Punta del Este las tres semanas de principio de enero. ¿Por qué me molesta? Y bueno, sigo haciendo mi trabajo ontológico. Las cosas que te molestan y que nos molestan van a seguir apareciendo. Antes era matar a los mensajeros, ahora es hacer mi propio trabajo porque sé que tiene que ver conmigo, ahora tiene que ver con ellos. Sé que hay algo que me espera muy lindo para aprender ahí, que tiene que ver conmigo. ¿Se entiende? Porque hay vueltas. No es juzgando, yo estoy hace rato tratando de ampliar mi capacidad para amar y entiendo y sigo y estoy convencido que el afuera es el adentro. Que si hay algo que juzgo afuera es porque hay algo que todavía no, esto lo vamos a ver en PC2 también, más profundo, es que hay algo que todavía adentro no terminé de trascender, de aprender, de sanar, de lo que sea. Bueno, nos abrimos del tema. Siempre está bueno cuando hay un unplugged de protagonista de cambio. Este es un unplugged, somos poquitos, charlamos. Ahí no será que como vos ya te conocés profundamente, por más que te inviten y hasta que sean tus amigos, ya sabés que vos no sos sapo de ser esposo, en todo caso podés pasarla bien cinco horas que dura un casamiento, la fiesta, lo que sea, pero entonces uno ya naturalmente se siente que no es parte de eso, entonces esa incomodidad. Igual hay algo más profundo que eso, yo puedo estar un rato, no tengo problema con estar un rato ahí, el tema es que sabés que me pasa Santi que hace rato estoy buscando relaciones genuinas y contextos genuinos de conversación, entonces cuando yo voy a esos lugares me pasa que termino teniendo conversaciones que no son del todo genuinas, pues yo quiero tener conversaciones mirándonos a los ojos, genuinas y auténticas y no encuentro terreno, ¿se entiende? Y ahí es donde yo por ahí no estoy muy cómodo, entonces voy, ¿por qué voy? Si no tengo ganas de estar. Entonces ahí aparece toda la, bueno no porque en realidad es una, ¿entendés? Por eso hay un trabajo ahí, hay un trabajo más amplio para hacer que tiene que ver con mi proceso, pero de vuelta, más allá de meterse en mi proceso, cada uno de nosotros tenemos un proceso ahí para abordar y para revisar, sobre todo de las antiguas historias y acá es donde quiero retomar el tema de hoy que son los estados anímicos. Hay estados anímicos que seguimos sosteniendo de nuestra casa, de origen, por eso es bien importante también observar el estado anímico de papá, observar el estado anímico de mamá, digo si son los que te educaron, los que estuviste mamando de chiquito o de chiquita, observar el estado anímico de tu colegio y de tu núcleo social, observar qué conversaciones estaban habilitadas y qué conversaciones no estaban habilitadas. Por ejemplo, mi grupo amigo que los amo, somos amigos que tenemos tres años, literalmente tres años, tenemos 47 años de amistad, yo creo que les compartí, pero individualmente por ahí podemos llegar a tener una conversación un poquito más profunda. Grupalmente nunca conversamos de las cosas que nos pasan en serio, eso yo lo envidio de otros grupos de hombres o de mujeres ni hablar, porque las mujeres en ese sentido son muchísimo más abiertas, no sé si, no me gusta usar la palabra sabia porque después me dicen chupamedia las mujeres, pero sí como tiene una conexión mucho más profunda con las emociones, no tiene problema de traerse y llorar, mi grupo amigo llorar, creo que la única vez que se nos cayó una lágrima en grupo, éramos cuatro sentados en una mesa en un restaurante y vino uno y dijo que estaba contando su historia de separación, fue el primero que se separó del grupo y se nos cayó una lágrima así medio rápida a los cuatro. Y la realidad es que yo en los lugares, no sé, en mi comunidad de protagonista de cambio, de coaches, mi comunidad perdón quedó medio egótico, en la comunidad de coaches de protagonista de cambio aparece, es muy común encontrarnos llorando, como mucho más humanos, mucho más vulnerables, mucho más genuinos. O sea, nada, mis amigos obviamente los amo, pero yo busco relaciones, vínculos genuinos, ¿se entiende? Por eso digo, el caretaje no me va, como el show de que me va bárbaro y que tengo una vida feliz y una familia feliz, cuando rasco un poquito y no encuentro eso, no te veo ahí, en el fondo de tu alma no estás ahí. Estás transando. Justo hoy me acordaba de conversaciones de coaching que he tenido con alumnos de PC1 que han avanzado, avanzado, avanzado y llega un momento y me dice, no, todo bien, yo ya sé que no estoy para este trabajo y yo sé que estoy transando y ya sé que me estoy prostituyendo, inclusive uso esa palabra, pero no importa, con esto yo sigo manteniendo el circo. Y digo, ¿quién soy yo para juzgarte? Digo, no soy nadie para juzgarte, lo que digo es, la vida termina siendo poco auténtica cuando vos no vivís desde tu ser original, cuando vos vivís de afuera hacia adentro, cuando vos vivís con miedo a que te juzguen por no tener, cuando vos vivís un camino que no es el tuyo, cuando vos estás cantando una canción que no es la tuya, cuando vos seguís haciendo un trabajo, por ejemplo, esta persona trabajaba en un lugar de non-santo, vamos a ponerlo de esta manera, no negro, vamos a ponerlo de esta manera, no era oscuro, de delinquir, pero podemos ponerlo en el espacio amplio, de las apuestas, de las cobachas, digo, en ese lugar, vamos a poner un espacio gris. Entonces, él sabía que no estaba llamado a eso, él sabía que estaba en una zona gris, él sabía que no era feliz y sin embargo el miedo a dejar de tener y a dejar de vivir el show del caretaje era muy grande. Yo le seguía tranzando, digo, genuina y verdaderamente no me despierta bronca contra esa persona, al revés, me genera inmenso grado de compasión, ni siquiera lástima, no es lástima tampoco, es inmenso grado de compasión porque digo, el miedo, el miedo tiene muchas facetas que nos hace, de vuelta, cuando veamos los personajes del Ego, son hasta divertidos de verlos, pero esconden una sabiduría muy grande, estamos plagados de personajes, escondiéndonos detrás de esos personajes. Hay muchísimas máscaras, nosotros vamos a ver nada más que veinte, veintipico, pero hay muchísimas máscaras sociales que utilizamos para que nuestro ser original no aparezca, para que el verdadero no aparezca. Como en el fondo nos decimos, siendo yo me va a ir muy mal, entonces tengo que inventar quien no soy para que me quieran, y la mayoría de los seres humanos tiene no sólo un personaje, tiene muchísimos personajes, que a veces no aparecen a simple vista, porque el ser humano cree que es él, pero en realidad está viviendo un personaje. Y el costo, bueno ya me estoy metiendo en PS2, pero digo, protagonista de cambio existe para convencerte que siendo vos está muy bueno, que ser vos está muy bueno, y que si alguien te quiere, que te quiera a vos y no al personaje. Si alguien te elige, que te elija a vos y no al personaje, porque sostener el personaje cuesta un montón, ¿sabes lo jodido que es para el ambiente de champañada y de recoleta sostener el personaje del canchero? Cuando tenés 30 ya es una paja, cuando tenés 40, 50 seguís ahí boludo, por Dios, ¿cómo podés vivir 50 años jugando el personaje de que me la sé toda? Pero ya no tienen el cuellito parado, ya no, de la choma. Tenés un miedo enorme a sufrir, tenés un miedo enorme a que la juzguen, tenés un miedo enorme a mostrarse vulnerable, o sea yo me sumerjo en la psique y en la forma de ser de ese ser humano, de vuelta sin juzgarlo, porque yo ya tengo suficiente con mis propios aprendizajes. ¿Quién soy yo para meterme en los aprendizajes o en el proceso del alma de cada ser humano? Lo que sí sabemos, y este también es un tema más de PC2, y de vuelta esta es mi creencia, vos vas a enfrentar los desafíos, te guste o no. Por más que vos la caletees y te hagas el canchero y pienses que la tenés atada, un hijo tuyo lo van a cagar a tromparse en el colegio, le van a hacer bullying, por algún lado la vida te va a enfrentar con una situación para salirte de ese lugar de impostor, porque en el fondo es tu alma que genera las circunstancias externas para que vuelvas al ser original que viniste a ser. El alma no vino a vivir con miedo, el miedo es una construcción de la mente, el alma vino a experimentar su ser, y lo va a vivir le guste o no a la mente, entonces va a generar el alma en conexión con la inteligencia universal, va a generar las circunstancias externas para que vos vuelvas a casa por las buenas o por las malas. Protonista de cambio o algún programa parecido a protonista de cambio es por las buenas, por las malas cuáles son? Cuáles podrían ser? Frente a una tragedia, una enfermedad, un abandono, una traición, todas aquellas desventuras que salimos a la vida a pegarle y en el fondo decir bueno a ver que la vida me rompió para que me rehaga de otra forma. Digo hay gente que es bueno ahora vamos a lanzarnos quieren que veamos el camino del héroe? Esto no es un invento mío, Joseph Campbell es un terapeuta que estudió más de 5.000 personas alrededor de todo el planeta, diferentes credos, diferentes razas, diferentes géneros. Y él llegó a la conclusión o generó un arquetipo, se entiende el concepto de arquetipo? Es distintos personajes el arquetipo, el arquetipo es una personalidad, un rasgo, un carácter de personalidad que se repite en un conjunto de seres humanos. Está el arquetipo del guerrero, está el arquetipo de la bruja, está el arquetipo del mago, está el arquetipo de la madre, que inclusive viene acompañados hasta de un cuerpo, generalmente viene acompañado de un cuerpo. Bueno, él generó una figura arquetipal del héroe que en realidad ni siquiera lo puso en un conjunto de seres humanos, lo puso en todos los seres humanos que pisan el planeta. Dice que todos los seres humanos en algún determinado momento de su vida atraviesan el camino del héroe o el sendero del héroe. De hecho es tan arquetipal y tan conocido que la mayoría de las películas tienen un proceso de camino del héroe. Y lo van a ver en Matrix, lo van a ver en Pinocho, lo van a ver en Jerry Maguire, que hay un proceso que es la etapa 1. ¿Se ve ahí Chen? Sí. Este momento lo vamos a llamar el momento 1, donde imaginémonos que estamos en un momento de paz y de tranquilidad en nuestra vida. Donde no tenemos grandes desafíos, estamos tranquilos, no tenemos grandes quilombos, por ahí podemos llegar a algún quilombito, pero estamos tranquilos. De repente, acá aparecen obviamente en esta psique, y en este momento aparecen un montón de proyecciones hacia el futuro, y un montón de ilusiones. Ilusiones que inclusive ni siquiera las veo como ilusiones. Por ejemplo, yo tengo la ilusión de que mis hijos van a vivir mucho tiempo más. Yo tengo la ilusión de que voy a seguir sano durante... son ilusiones. ¿Coincide o no? Sí. Bien. Acá aparece un momento 2, que es el quiebre. El quiebre, en la escuela de coaching, y en el coaching ontológico, el quiebre, o un momento de quiebre, no es ni más ni menos que aquel interrumpir del tiempo. El fluir natural de la vida en un determinado momento de tu vida. Se lo voy a poner de una manera bien simple y concreta. Estás yendo a laburar, o estás yendo a una reunión al centro desde Escobar, estás con el tiempo justo, y pinchás goma. Es un quiebre, es un interrumpir del proceso natural de la vida. Yo tenía la ilusión de llegar a tiempo a la reunión, y la vida se interrumpe. Puede ser un quiebre que me abre posibilidades, es decir, que juzgo en el momento que me abre posibilidades, o puede ser un quiebre que me cierra posibilidades. Me voy a poner los anteojos, no con carajo. ¿Sí? Son esos momentos de puntos de inflexión. Y acá Joseph Carmel lo llama el llamado, o el llamado a la aventura. Perdón Lucho, el punto uno entonces creo que se me escapó algo. ¿El punto uno? No hay nada. Estás tranquilo. No tiene un nombre. Estás viviendo tu vida. ¿Sí? Hasta estás viviendo tu vida y de repente quiebre. Y en el quiebre hay una caída, hay una pérdida. Obviamente viene acompañado, este quiebre viene acompañado de un mundo de interpretaciones. La caída, si vos te rompiste la uña, la caída va a ser chiquita. Si vos pinchaste la goma va a ser un poquito más. Si a vos te curraron va a ser... Si vos perdiste el celular, si vos te echaron del laburo, si vos te traicionó tu pareja, si vos se murió un ser querido, ¿se entiende? Acá aparece la caída, la pérdida, la desilusión. Escuchen esto, es bien importante. Acá aparece la desilusión. Yo tenía la ilusión de que esto que tenía iba a durar más tiempo del que duró. La vida me llama a la aventura, me lo quita, me quita la ilusión. Obviamente quizás la primera emoción que aparece es la rabia, pero siempre detrás de la rabia lo que aparece es la tristeza. Porque algo valioso perdí. Y debajo de la tristeza siempre, siempre, siempre, siempre aparece el miedo. El miedo a no poder vivir sin eso, ¿qué va a ser de mí? El miedo a veces puede venir de la mano del desapego, de la desesperación. El miedo a veces puede venir de la mano del desapego, del apego. Eso lo vamos a ampliar después igual en PC2. Pero acá definitivamente aparece la caída, el dolor, la tristeza. Si hay algo que obviamente aparece en este lugar es la tristeza. Y vamos al punto 3. Acuérdense de esto. Yo, como les compartí, el peor momento de mi vida. Tuve muchos feos, pero el más duro de todos fue mi separación. Donde estuve acá abajo, esto no es así. Acá estuve abajo cuatro meses, cinco meses, llorando sin parar. En realidad fue muchísimo más largo, pero cuatro meses abajo. Ahora vamos a ver cómo subimos. Lo concreto es que este lugar, que es el punto 3, lo vamos a llamar la noche oscura del alma. O el vientre de la ballena. De Jonás. Del Antiguo Testamento. De Pinocho también. Todo bien alegórico. La caverna de Platón también es este. Es este espacio. Es un espacio de oscuridad. Es un espacio de silencio. Es un espacio de tristeza. Este es un espacio en donde la misma tristeza te invita a no actuar. La predisposición a actuar de la tristeza precisamente es a no actuar. A quedarte llorando. Quedarte hacia adentro. ¿Qué hace la tristeza? ¿Cuál es el rol activo de la tristeza cuando estás hacia adentro? Precisamente es sanar la pérdida. Por más que vos no lo veas, hay un proceso natural, emocional y corporal que está haciendo la tristeza muy, muy, muy poderoso, muy profundo. La tristeza te está sanando. Si vos la interrumpís, si aparecen personas que tratan de sacarte de ese lugar, desde su lástima, o de su miedo, o de lo que sea, interrumpe el proceso natural de la oruga. Si vos a una oruga le abrís el capullo, la mariposa, ¿sabían eso o no?, la mariposa todavía no desarrolló las alas para poder volar. Si se lo abrís antes de tiempo. Fíjense cómo opera nuestra cultura. En lugar de dejarlo adentro llorando, como nosotros tenemos lástima, como nosotros no sabemos lidiar con nuestras tristezas, como nosotros no sabemos quedarnos acá abajo, como nosotros no tolemos la tristeza, como nosotros no sabemos quedarnos aquí abajo, en lugar de dejarlo adentro llorando, como nosotros tenemos lástima, como nosotros no sabemos lidiar con nuestras tristezas, como nosotros no sabemos quedarnos acá abajo, como nosotros no toleramos nuestra noche oscura al alma, le tenemos miedo y lástima, nos tenemos lástima y tenemos lástima a quien entrará, vamos a interrumpir los procesos de sanación de los demás. Entonces cuando ya como primer aprendizaje de este modelo, como primer gran aprendizaje es, aprende a vivir tus tristezas y aprende a respetar las tristezas de los demás. Inclusive yo el otro día, no hay palabras, no hay palabras cuando muere una persona, no hay palabras, ¿para qué palabras? ¿Viste que en los entierros o en los velorios necesitas llenar con palabras? ¿Qué palabras? No hay palabras. Es más, cuanto menos palabras uses mejor. Abrazo, silencio, sobran las palabras. Pero la gente no puede estar sin hablar, ¿vieron? No puede estar sin hablar. Que esté callado, abraza. Si el otro te quiere hablar, bueno, háblale, pero hacé silencio. Porque este es un espacio de silencio. Este es un espacio de soledad. Este es un espacio de transmutación. Un espacio donde la psique y la naturaleza humana necesita trascender algo, necesita aprender algo. No es sólo la tristeza y la pérdida, es la transtasis. ¿Se entiende o no? Es el proceso de transtasis, es el proceso de salto evolutivo, es el proceso de crecimiento. No lo podías aprender por las buenas, la vida te lo mostró por las malas. ¿Vamos bien hasta acá? Esto no es una B. Inclusive esto no es matemático. Hay personas que se quedan acá abajo. ¿Cuándo te quedas acá abajo? Que es lo que hablamos hace un rato. Y muy probablemente cuando no te animas a llorar tus llantos. Muy probablemente cuando no te animas a vivir tus tristezas bien profundas. A veces los alumnos me preguntan, pero bueno, ya estoy llorando hace un año y sigo llorando. Y si el cuerpo necesita seguir llorando, sigue llorándolo. Probablemente haya un día en donde lo llores menos. Si verdaderamente largás, abrís el grifo y te dejas llorar, dejá de llorar y estás bien. Después quizás dentro de un rato te vuelva a agarrar ganas de llorar. Pero cuando lloras, largás. Pruébelo esto. Largás y estás bien. ¿Sí? Por lo tanto, después de llorar el tiempo necesario, y que de vuelta insisto, ¿Cuánto tiempo yo tengo que llorar? No, no es matemática acá. Cada organismo tiene su propio proceso de sanación de la pérdida. Pero hay un momento que solito, solito, solito, solito. Miren, yo les compartí, lo voy a traer de vuelta porque para mí fue quizás el aprendizaje más profundo y más revelador de toda mi historia, de toda mi vida. Que en esa noche oscura del alma, llorando solo en pandemia en ese departamento. A mí la vida me regaló la pandemia para hacer ese proceso. De oruga a mariposa, si quieren. Que de vuelta, después van a ver que sigue. Que ya sos mariposa y quedas para siempre mariposa. Después volvés, ahora vamos a ver cómo sigue esto. Pero digo, estuve llorando, llorando, llorando, y lloraba, y lloraba, y lloraba. Inclusive, empecé a, en ese llanto empezaban a aparecer imágenes. Y digo, ¿qué estoy llorando acá? Sané la relación con mi vieja. Sané la relación con las mujeres. Sané la relación con vínculos, con mujeres que me habían herido en vínculos, traiciones. Todo estaba sanando, todo ahí se fue sanando. Pero para poder sanarlo tenía que habilitar el grifo. Inclusive también, esto me pasaba antes por ahí de sentirme necesitado. Sobre todo por el vínculo femenino. De mendigar amor, de cargarme la responsabilidad de mantener una compañera o mantener a las mujeres. Yo salgo del colegio, le ayudo a mi vieja que es recién separada de mi viejo que se las tomó por ahí. Bueno, una historia más larga. De pago el colegio a mi hermana más chica. Como siempre sosteniendo mujeres, sosteniendo, sosteniendo. Y mi gran temor era no sentirme necesitado. Bueno, toda una historia. Estoy abriendo mi proceso. Y ahí fue como medio mágico. En esa noche oscura me encontré a mí. Dije, pará, pero mi amor. O sea, la aprobación. Por eso yo se los digo verbalmente y usted. Yo me di cuenta que las palabras, es como cuando querés mostrar una foto. Cuando vos mostrás una foto o ves el paisaje, no sentís lo que sentís. Pero no sentís lo que sentís en ese momento. Cuando vos volvés a ver la foto. Yo les comparto algo que fue como contexto, tiempo y espacio. Tenía que darse exactamente ese aprendizaje. Si lo querés buscar con la mente no lo vas a encontrar. ¿Se entiende lo que estoy diciendo? Viste que hay veces querés transmitir algo que no podés explicar en palabras como encaja. Que son experiencias inclusive medio místicas. ¿Viste? Donde sobran las palabras. Pero fue algo así. Fue la plena certeza de que algo no venía encajando. No venía encajando y de repente hizo trac. Y lo sentí en el cuerpo. Fue como la sensación de, puta, acá algo se sanó. Hizo trac, trac. Y a partir de ese día. No es que dejé de llorar, pero lloré menos. No sé, de repente empecé a ver luz. ¿Viste? Como estar más tranquilo. ¿Viste? Seguía llorando pero ya menos. Ahí comienza la primavera. ¿Sí? Donde... Ahora vamos a ver, ¿no? Yo voy a un estadio 4. Que voy a un nuevo equilibrio. En donde no voy a nada. En donde no voy al mismo lugar. Si yo viví bien este proceso de noche oscura del alma. Yo no vuelvo al mismo lugar donde estaba antes. Acá hubo una brecha. Un gap de crecimiento. Que vamos a llamarlo la transtasis. Esta es una palabra inventada por la biodanza. En donde vos de repente estás habitando. En biología se lo conoce como la homeostasis. Es el equilibrio. Un equilibrio. Quizás algunos ya se acuerden de esta palabra homeostasis. Es como el equilibrio natural del cuerpo. Está en homeostasis. Es decir, está equilibrado. La transtasis es el salto de la homeostasis. Yo salgo, aparece el caos. Porque ya no hay homeostasis, hay caos. Y aparece un salto evolutivo. La transtasis. Me voy a hacer un nuevo escalón. Que se transforme en mi nueva homeostasis. A mi nuevo equilibrio. Esto no es un invento. En todo proceso evolutivo. Inclusive colectivo también. Hay un proceso de caos. Inclusive de muerte y de transmutaciones. Para que haya un nuevo equilibrio. Ocurrió con el meteorito. Ocurrieron con los procesos de... Con las eras de la Tierra. La era de hielo. Procesos caóticos. Que llevaron a la evolución de la Tierra. Para que la Tierra sea este planeta hermoso y divino que vemos. No siempre fue así. Fue un planeta lleno de hielo. Fue un planeta lleno de gases. Fue un planeta lleno de volcanes. Fue un planeta lleno de volcanes. Y de vuelta. Y no es que termine acá. Probablemente el planeta siga su proceso evolutivo también. Y vuelva a una nueva homeostasis. Perdón. Planeta homeostasis para que vuelva a pegarse un salto evolutivo. ¿Si? ¿Gap? Brecha. Brecha de crecimiento. ¿Por qué gap? ¿Por qué brecha de crecimiento? Porque vos antes estabas acá. Y ahora vas a un nuevo equilibrio. Que estás... Pero... Que estás ahí arriba. Que de vuelta. Ya vamos a ver que no es arriba. Esto es ni más ni menos que Fibonacci. Esta es la secuencia de Fibonacci. En Pseudo lo vamos a ver. Pero que en realidad es esto. Miren. A ver si se ve. Es esto. Lo arranqué chueco y no se va a ver bien. Es esto. Esta es la misma vida. Entonces. ¿Qué te dice este arquetipo? No vas a poder escaparte de tu proceso de transmutación ontológica. No vas a poder escaparte de tu proceso de evolución. Vas a evolucionar te guste o no te guste. ¿Y por qué es Fibonacci? ¿Por qué es 80-20 la caída? Porque esto geométricamente es esto mismo. Es 0 más 1 más 1 más 2 más 3 más 5 más 8 más 13 y eterno. Esto es Fibonacci. Entonces Fibonacci geométricamente te da esta espiral. Que es el espiral dinámico. Paradójicamente el espiral dinámico es geometría sagrada. Aparece en toda la naturaleza. En las hojas de un... En el ojo de un huracán. Aparece en la galaxia. Aparece en los dedos. Yo creo que compartí esto también. Este mismo espiral es esto. ¿Nunca lo hablamos? Puede ser en PC-2 entonces. Porque es más un tema de PC-2. Mirá, fíjate. Geométricamente, logarítmicamente es la misma distancia. La misma distancia logarítmica. De esta falange a esta falange. Mirá, este es el espiral. Este es el espiral. Esta falange, esta falange, esta falange. Esta otra falange, esta otra falange, esta otra falange, esta otra falange. Hay un proceso matemático geométricamente perfecto. Acá está el número de Dios. Por eso se lo conoce como Pi, el número de Dios. Cuando lo descubrieron, cuando descubrieron Fibonacci, dijeron, acá descubrieron la varita mágica Dios. Porque detrás de todo, patrón. Este es el famoso patrón aureo. De vuelta, son temas de PC-2 todos estos. Pero ya lo vamos a estar viendo. Pero acá aparece toda la belleza de la creación. Cuando vos ves un copo de nieve. Acá está el copo de nieve también. Lo que ves es un mandala, un proceso bien geométrico. Un arte generado por la misma naturaleza. Y vos decís, puta, ¿cómo pudo haber sido la naturaleza tan magnífica de generar algo tan maravilloso como esta? Bueno, típico. Todos conocen ya el patrón aureo. Acá está. Miren, todos estos son mandalas. Pusieron en un microscopio las gotas de luz. Perdón, gotas de agua. Partículas de agua en un microscopio. Miren. Todo eso no es hecho por el ser humano. Todo eso es hecho por la naturaleza. Son mandalas. Geometría perfecta. Y lo ves en un copo de nieve también. ¿Qué es lo que se esconde detrás de este aprendizaje que estamos experimentando? ¿Qué es lo que se esconde detrás de este aprendizaje? ¿Qué es lo que se esconde detrás de este aprendizaje que estamos, que estoy tratando de compartir con ustedes? Algo que es lo que vamos a ver, sobre todo en PC2, que es detrás de todo caos, detrás de todo caos, se esconde un orden divino. Por lo tanto, la fe y la confianza en tu proceso evolutivo, sobre todo en los momentos de capullo, o de vientre de la ballena, o de noche oscura del alma, es absolutamente transversal. En esos momentos, confiar en que hay una inteligencia superior, confiar en que hay un bien mayor por el cual vos estás viviendo esto, confiar, confiar y sostenerte en esa verdad, a pesar de que no veas, a pesar de que esté todo oscuro para un lado y para otro, en tener la plena certeza que si lo estás viviendo es por algo mucho más grande que va a estar viniendo más adelante, ahí es donde vos vas a poder pasar ese momento, no te digo sin tristeza, pero al menos sin sufrimiento. Yo vi a los pedazos de mi cuerpo esparramados por el living de mi casa, pero al mismo tiempo, en lo profundo de mi alma, sentí una paz muy profunda, porque sabía que tenía que atravesar lo que estaba atravesando. Lo sabía, no lo podía explicar, pero lo sabía. Estaba dejando morir algo para que renazca de otra manera. Y a veces a la gente le cuesta dejar morir. Inclusive a la gente a veces le cuesta dejarse morir, para que renazca un yo distinto. Esto es lo que estamos, en el lugar más profundo del protagonista de cambio, esto es lo que estamos invitándote a hacer. Jesús en el Nuevo Testamento lo ponía como aquel que no naciere de nuevo, no conocerá los reinos de los cielos. Que es una manera de decir lo mismo desde un lugar, si quieren, religioso. Todos los maestros hablaban de lo mismo. Es el proceso de transmutación del ser humano. Donde vos vivís, venís, con un montón de apegos, de creencias, de paradigmas, de formas de ser que no son las tuyas, sino que son las que te impusieron. O las que te mostraron, o las que aprendiste de tu entorno, y de repente tu alma gritándote, sé vos. Entonces esos momentos son estos. Es, te invito a que seas vos, porque te guste o no, viniste a ser vos. Entonces por las buenas o por las malas, yo vida, yo Dios si querés, tu Dios interior, la inteligencia superior, te guste o no, te voy a invitar siempre a que seas vos. Entonces fíjate como opera también la misma naturaleza. Acá aparece el verano, en el verano todo calorcito, solcito, todo está tranquilo. Aparece el otoño, ¿qué es el otoño? La caída de las hojas, la pérdida, ¿no? Donde ya empieza a aparecer la muerte, ¿no? Aparece como, Peter, la muerte que aparece en el invierno. Pero de vuelta, no hay que tenerle miedo al concepto de muerte. A veces la muerte tiene una connotación en nuestra cultura muy fea, como que, ¿viste la palabra muerte? Salí, fuera. Y en realidad la muerte, en términos energéticos, muerte no es real, es un cambio total, es un cambio total. No es real, es un cambio de forma. Los árboles que parecen muertos en el invierno están haciendo un proceso, la savia que la sangre de los árboles se retira de las extremidades para mantener la vida, para seguir ahí. El invierno, noche oscura del alma, momento para guardarse, para estar para adentro, para que vuelva a surgir la primavera, para volver a vivir un nuevo verano y así en eterno. Pero no solo en eterno en esta vida, en eterno en el proceso eterno de la vida eterna. Qué lindo, ¿no? Está bueno. En lugar de pelearse con la vida, inclusive también, porque de vuelta, no, acá hay algo negativo que me está pasando, me estoy separando. En realidad es el juicio que vos emitís producto de tu interpretación a ese momento presente, ¿sí o no? Andá tus noches oscuras del alma y muy probablemente en alguna de ellas te encuentres que si bien en ese momento la pasaste como el culo, fue mirándolo con el diario el lunes o desde hoy mirándolo para atrás, fue absolutamente necesario para moverte hacia un nuevo lugar o para aprender algo de tu vida o para hacerte más fuerte o lo que sea, ¿sí o no? En la mayoría de los casos, al menos una noche oscura del alma aparece como ese proceso, ¿sí o no? ¿Qué dicen? Vos creías que no ibas a poder atravesarlo y de repente pudiste, ¿viste? Y ahí cuando el punto 3, digamos, se extiende en el tiempo es cuando uno está en un estado de depresión. Es cuando quizás no te animaste a vivir, es como dice Jim Carrey, ¿no? Como el cuerpo te frena, te frenó, ya está, es el avatar, es el alma diciéndote que está harto del avatar, ¿viste? Está harto de esa forma de ser, entonces metete dentro de la caverna, chau. Y no importa lo que creas, no importa lo que digan los demás, chau, te freno, te apago el motor, ¿sí? Entonces ahí, obviamente, es feo, no es lindo, ¿viste? También inclusive, yo trato ahí de, digo, yo no me meto en las patologías, ¿no? Yo, de todas maneras, si por ahí antes recurría a los químicos tradicionales, yo te mandaría a hablar con alguna terapeuta de flores de Bach, probaría con homeopatía, ¿no? Hay algunas cosas naturales que ayudan, pero yo no soy muy partícipe de los químicos, y de vuelta, esto tómenlo no como un terapeuta profesional, sino como un coach, por eso no quiero que suene a bajada de línea, porque precisamente los químicos lo que hacen es anularte el proceso. ¿Se entiende o no lo que digo? Digo, a veces es completamente necesario e inminente, pero quizás algo intermedio entre un químico y nada es homeopatía, por ejemplo, o flores de Bach, que te ayudan a, ¿no? Ahí aparecen como un empujoncito, te equilibran, ayudan un poquito a la homeostasis y te sacan un poquito adelante. En cambio, las pastillas, o las drogas, o el alcohol, o las adicciones, y ahogan el proceso. Por eso digo, yo a veces, tuve una alumna hace muchos años que me pidió coaching, y me estaba contando una historia tremenda, durísima, de abandono y de abuso, bueno, todas tenían la historia, todas. Me lo contaba como si estuviese relatándome lo que había desayunado a la mañana, ¿viste? Y le pregunté, ¿vos estás en algún proceso terapéutico así, con algún remedio? Ah, sí, tomo pastillas. El problema de las pastillas para mí, de vuelta insisto, es que anulan tu mundo emocional, anulan lo que las emociones vienen a mostrarte. Insisto, yo sé que a veces es demasiado, que no podés con uno mismo. Enmascara las emociones. Enmascara, tapa, anestesia, yo entiendo que a veces uno no puede consigo mismo, pero tiene que tratar de encontrar la fortaleza interior, ya sea en la espiritualidad, ya sea en tener conversaciones poderosas, ya sea en lo que sea para poder, que sea lo último, no lo niego, ni lo anulo, pero al menos desde el punto de vista espiritual no lo recomiendo, no lo recomiendo las pastillas, porque de vuelta, sí recomiendo. ¿Qué te pasa? Por ejemplo, a mí lo que me había dicho el psiquiatra esta última vez es como que, porque yo le dije que no quería anular el dolor justamente para poder trabajarlo, y lo que me dijo es que no lo iba a anular, sino que lo iba a poder trabajar, porque desde tanto dolor no lo podía trabajar. Entonces, como me dijo, no lo vas a anular, porque yo soy justamente de atravesarlo, pero me dijo, vas a poder laburarlo mejor, y bueno, me convenció, ¿no? O sea, obviamente me sentí un poco mejor, no te voy a decir que es la pastilla de la felicidad que al otro día estás regia, ¿no? Obvio, obvio, obvio. No, y está bueno, por eso digo, esa es una mirada, está bien, y digo, no quiero meterme con el profesional de la salud mental. También, quizás trabajar es llorar. Porque uno dice, no puedes trabajarlo, ¿y qué es trabajarlo? Y no, pensar, no es pensar, es llorar, y para mí tiene que estar ahí. El tema es que tiene que estar trabajando y demás, ¿no? Claro, ahí va, ahí va, ahí va. Che, es todo muy lindo, pero no puedo quedarme las 24 horas del día encerrada llorando, tengo que salir a laburar, tengo que mantenerlo. Claro, por ahí tiene semana lloro, pero la semana me tengo que rearmar un poco. Por eso, de vuelta, inclusive también todo lo que sirva para estar mejor y estar bien, bienvenido, ¿no? También, Dios. Pero, si me preguntás a mí desde el punto de vista de los pasos, primero tratar de no tomar nada. Después, yo me acuerdo que tenía cuatro sostenes en ese momento, pero estaba con homeopatía, estaba con globulitos de homeopatía, y me hacía bastante bien. Yo creo que se los compartí, el primer día de pandemia que yo me separé, me fui de Pilar a instalarme ahí a Buenos Aires, al departamento, me acuerdo que yo llegué a casa y me servía un farol así de fernet. Hermoso, hermoso. Pará, pará. 70-30 y se van dos. No, que 70-30, ese sí era 95-5, boludo. Bueno, no digo, al revés, de 50-50. Viste, lo puse arriba de la mesa y vos sabés que algo adentro mío, no me preguntes qué, se dijo no. Fue como, no entres acá, boludo, no entres acá. Ahí quedó. Me acuerdo que tomé un primer trago y fue como un rechazo, y ahí quedó, quedó, quedó, quedó. Y no tomé ni una gota de alcohol, una birrita, de vez en cuando, pero no tomé ni una gota de alcohol. La pandemia le damos, como loco. Pero la tentación era muy grande, imaginate. Listo, me mamo y a la mierda. Que ahí aparecen las adicciones, las adicciones. Aquello no puedo decir, aquello no puedo hablar, aquello no puedo, compartir, aquello no puedo vivir. Por eso digo, estamos plagados de temas. Temas emocionales, por no poder lidiar con nuestras emociones. Vieron ahora, no pasaron tantas semanas de PC1. Aprendimos un montón de las emociones, aprendemos a gestionarlas. De la primer clase estamos lidiando con emociones, con el paradigma de ser, tener, ser. Viendo la ansiedad, ¿no? De cómo pretendo la ansiedad, ¿no? Cómo me pierdo la vida a producto de poner el foco adelante. En Bíctima protagonista estuvimos viendo emociones. Y cómo aceptando también me muevo de la impotencia, me muevo de la rabia. En El Rombo estuvimos trabajando el soltar el control y la ansiedad para enfocarme en lo que depende de mí. Todo estuvo plagado de emociones. Todo PC1 fue un curso emociones. De aprender a gestionar y a lidiar con mis emociones. Y de repente estoy con más paz. Nada cambió afuera. ¿Qué cambió adentro? Y aprendí a gestionar mis emociones con pequeñas herramientas. Imagínense si esto tuviese como una clase obligatoria del ciclo lectivo de cualquier colegio. La cantidad de quilombos, de menos quilombos que tuviésemos. Obviamente esas personas que tuviesen que dar esas clases tendrían que ser personas preparadas para darlas. Personas que hayan hecho el proceso ontológico también, ¿no? Porque no lo puede dar cualquiera. Esto no lo puedes dar de la teoría. Está lleno de coaches que lo dan de la teoría. Pero no es lo mismo. Llegan herramientas a la mente. Este proceso para poder en nuestra escuela, para poder certificar como coach, si o si tiene que pasar por acá. Y los alumnos no pasan por acá, no certifican. Pero no es que no certifican porque no queremos certificarlo. No certifican porque no saben coachear, no pueden empatizar. ¿Se entiende o no? Los mejores coaches de protagonistas de cambio son aquellos que, paradójicamente, son los que más sufrieron. Porque ponen al servicio a los demás sus heridas. Y sirven de eso. Servimos de nuestras heridas. El árbol, como el poema de Galeano, ¿viste? El árbol lo que tiene florido lo tiene por lo que tiene enterrado. Algo así era el poema. Es una belleza. Entonces, al revés. Es como yo sirvo desde mis heridas, yo sirvo de mi historia, yo sirvo cada historia y cada proceso que yo viví en mi vida. Mi separación, la separación de mis viejos, mis miedos, mi juicio con el Citibank, mis torpezas, mis agarradas, mis rabias, mi guerrero, mi soberbia. Todo es al servicio de los demás. Todo es un regalo para el mundo. Ahí es donde le doy sentido a mi vida. No es solo lo lindo mío, sino los dones y también todas las heridas. Ahí es donde aparece el yo original y todo lo vivido para poder transformarlo como una equimista, el plomo en oro al servicio de otros. Inclusive, si te animás, hasta podés ganarte la vida con eso. Está bueno, ¿no? Hay mucho por ver también. Ya va a haber tiempo. La clase de hoy va a ser como, fundamentalmente, quería tocar este tema y demás, no quitarles mucho más tiempo. Pero ya empecé, vamos a avanzar mucho más para otros lugares. Vamos a tener tiempo también para conversar. Eventualmente, yo les recomiendo enfáticamente, si pueden, el año que viene, que se anoten la escuela. La escuela, obviamente, es costosa, pero hay que encontrar la manera también de conversar lo económico también y ver de qué forma. Es un viaje que es imperdible. Y no lo digo porque sea mi escuela. Inclusive, si pueden ir a otras escuelas, parecía la mía. Hay una que, bueno, Newfield, que es la que estudié yo allá en Chile. Yo no es que les recomiendo mi escuela. Es el proceso de escuela de los nueve meses. Sea en la nuestra, sea en cualquier otra. Pero, digo, el poder sostenerte en un proceso donde vos verte y verte y sostenerte y sostenerte y sostenerte. Y ahí sí, definitivamente, queda algo que va a durar para el resto de tu vida. Va a ser muy raro que te lo olvides. Se va a anclar. Se va a incorporar. Dale, pago. ¿La escuela es online también? Hay escuela online. Que arranca también en marzo, abril. Hay una online, versión online, y hay otra presencial. ¿Vos dónde estabas? Yo, en Mendoza. Ah, en Mendoza estás. Sí, ahí de hecho hay coaches. Qué sed que da. La palabra Mendoza ya me da sed. Bueno, ¿cómo estamos? ¿Estamos bien como para ir cerrando? Tranquilo. Igual la semana que viene ya arrancamos. Vénganse a las dos primeras, por lo menos. Vengan a saludar, por lo menos. Pseudo va a estar muy bueno. Tiene ahí una linda conversación también. Más profunda. Bueno, ¿alguna pregunta? ¿Algún comentario? ¿Algo que quieran compartir? ¿Decir? A mí la verdad que esta clase me vino genial. En un momento me pude llorar recién cuando te explicabas todo de la resta. Porque me sentí recontra reflejada de lo que viví este año. Me sentí súper reflejada con la muerte de mi gato que tenía dos años. Y no lo esperaba. O sea, no era una muerte esperable. Y hoy salí del jardín, recontra lloré. Pasaron cinco meses ya. Y hoy me preguntaba, ¿cuánto tiempo va a pasar? Yo salí del jardín, recontra lloré. Me crucé con mi novio que me tenía que dar la llave de mi casa. Y me di cuenta de que estaba en el jardín. Me crucé con mi novio que me tenía que dar la llave de mi casa. Y como que esto, ¿viste? Que me quiso frenar la emoción de, bueno, Maca, pero pará. Maca, mirá lo lindo de la vida. Y yo la verdad es que... O sea, quiero evitar la tristeza llorando. Porque así siento que no está ni... Y está bien. Ahí es donde también la palabra aceptación aparece, ¿no? Aceptación acá, aceptación acá. Aceptación del estímulo externo. Es decir, del dato. Y aceptación de la emoción. Del mundo interno. Acepto que estoy viviendo esto. Acepto lo que me está pasando. Eso para mí fue transversal. Acepto que sigo acá. Dejo de pelearme. Dejo de pelearme. No valgo menos por seguir acá. No valgo ni una pizca menos por seguir con este dolor o con esta tristeza. Me honro. Y no solo me honro, sino que... Me dignifico en este dolor. Es legítimo mi dolor. Y no voy a verme ni una pizca menos de digno por esto. Y fundamentalmente, también acá, algo que no mencioné. Es cero lástima. Cero lástima por mí mismo. Cero. Obviamente. Pero la lástima no te sirve para un carajo. Acordate. No hay lástima en el proceso humano. Hay que erradicar la lástima como emoción. Hay que erradicarla. Obviamente existe todo. Pero la lástima no te suma, no te sirve. Es un estado anímico la lástima. Más que una emoción. La pena podría ser la emoción de la lástima estado anímico. En donde aparece... En el fondo la lástima obviamente. Tiene una cuota inmensa de miedo. Miedo a quedarme acá para siempre. Si es lástima para otros, miedo a estar en la misma situación. Entonces cero. Si estoy atravesando esto, pues lo tengo que atravesar. Algo tengo que aprender acá. Voy a hacerme fuerte. No estoy sola. Ni estoy solo. Voy a aprender a pedir ayuda. Voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para salir adelante. Y voy a darle. Voy a meterle. Y ahí es donde aparece el estirpe. Ahí es donde aparece la madera. La verdadera madera. Ese proceso te invita a ser un ser humano que no sabías que podías ser hasta que no lo viviste. Y obviamente es doloroso. Cuesta atravesarlo. Duele. Duele un montón. Y también en ese lugar no hay que encontrarle muchas explicaciones. Porque lo primero que trata de hacer la mente es de encontrar explicación. ¿Por qué? Ahora Nacho partió el viernes con el accidente este en el auto. ¿Viernes fue? Sí. Creo que fue el viernes. O el jueves. 50 años. Y no, no hay explicaciones. Las cosas pasan. Las cosas pasan. Entonces buscarle una explicación a algo tan vasto como la vida o el cambio de forma o la muerte. Para mí, desde mi punto de vista, alimenta el sufrimiento. Entonces hay que tratar al menos. Tratar de no buscarle demasiadas explicaciones. Sí un sentido, ¿no? Sí un propósito. Sí. Bueno, yo no sé por qué pasó esto. Lo que sí, yo voy a darle un sentido a esto que pasó. ¿Me pasó para algo? Bueno, voy a dar un sentido. Voy a honrar esta pérdida, de alguna manera. No sé. Y ahí encontré la forma de honrarla. Y inclusive encontrando esa forma también ayuda a sanar la pérdida. A darle sentido a esa pérdida. Yo inclusive en algún momento estaba pensando hacer charlas también para pareja. Poner en servicio también todo mi proceso de separación. Y creo que puedo aportar un montón de valor. Sobre todo inclusive a parejas. A parejas, a vínculos. De hecho lo hago también. A veces inclusive coacheo parejas que están en crisis o lo que sea. Pero todas las herramientas de PS1 apuntan también al vínculo, ¿no? Todas, de la escucha hasta el no juicio, el víctima protagonista, el poder del lenguaje, el perdón. Obviamente todo vínculo es de a dos, ¿no? Porque vos podés ponerle todo el énfasis y todas las ganas y todo lo que quieras. Pero también del otro lado, si no hay recepción o no hay voluntad, no hay mucho por hacer también. Pero bueno, ahí estamos. Muy bien, queridos alumnos de PS1. Ahora sí, hemos terminado con la currícula. Nos veremos la semana que viene. Tengo una pregunta medio bomba. Bomba para mí. Digamos en el invierno, en el punto del invierno, que es la noche oscura. Yo he tenido pensamientos oscuros en la noche oscura. Sí. Eso, o sea, ¿cuánto es parte de que uno como está pasando ese proceso, que puede durar un montón de tiempo, es como que por pensar tanto, tenés tanto tiempo para pensar, que la cabeza empieza a pensar en esas ideas oscuras y no es la tristeza. No sé cómo explicarlo, pero ¿por qué aparecen esos pensamientos? Yo he tenido conversaciones... La persona que tiene pensamientos oscuros ya en el límite, vamos a ponerlo genéricamente, en el límite de querer terminar con su vida, vive una ilusión y cree que termina con su vida. Al revés, no termina con su vida. Se hace más daño todavía. En el plano espiritual no terminas con tu vida. Te generas un karma tremendo. Te generas muchísimo más sufrimiento. El tema es que obviamente terminás con esta encarnación, que no es terminar con tu vida, porque la vida, insisto, la vida no termina. Por lo tanto, hay una ilusión de creer que termina el sufrimiento, pero no termina. Se extiende. Por lo tanto, no es opción terminar con la vida, en el plano espiritual, si querés. Es que la cabeza, el pensamiento empieza a poner como esa ficha en juego. El pensar, porque es el sentir que es lo que a uno le tendría que dar bolilla, lo que se siente. Sí, claro. Lo que aparece también, en esos momentos de oscuridad, obviamente, que ves todo negro, porque ahí abajo ves todo negro. Obviamente desaparecen los momentos de felicidad también, que también están. Por eso también es importante poder poner en relieve la vida y saber con plena certeza que si los momentos felices pasaron, los momentos tristes también pasan. Y poder darnos cuenta que la vida no es ni más ni menos que una montaña rusa de momentos que alteran. Los momentos felices pasan, los momentos tristes son incómodos para el cuerpo, porque en el fondo es incomodidad para el cuerpo, ¿sí o no? Bueno, para las emociones y para la mente también, pero el cuerpo está incómodo en los momentos de tristeza. En esos momentos más que nunca, sin que te... Yo me acuerdo que la tristeza obviamente era mía, pero no estaba solo. Por eso es importante pedir ayuda. No ayuda de una persona que te diga, dale, la vida es linda, dale, confía. No. Una persona que tenga la sabiduría suficiente para poder acompañarte en atravesar esa tristeza. Arengar tu valentía y tu coraje y tu alma para que puedas atravesar esa tristeza con total determinación. Lo que pasa es que, perdón, pero cuando estás muy mal no hay nada que te convenza, o sea, ni nadie. Por eso hay que llorar. O sea, la víctima acá no tiene mucha cabida. Hay que aceptar y llorar. ¿Se entiende o no? No hay mucha opción. ¿Qué opción tenés? La opción interna. Sí, el pensamiento que cuando la cabeza se activa es como en realidad, o sea, estate triste, llora todo lo que tengas ganas, la cabeza empieza a jugar como, no, tiene que haber otra solución mágica. Entonces empieza todo esto más o menos. Claro, por eso es que la cabeza lo que quiere hacer es salirse el momento de incomodidad. Quiere evadirse, quiere salir. La noche oscura del alma, insisto, y esto lo podemos ver, quizás alguno de ustedes está atravesando justo alguna noche oscura del alma y lo tiene más fresco, pero el poder ver la noche oscura del alma un poquito a la distancia te ayuda para que cuando vos llegues puedas encararla de lleno, así, meterte adentro y por lo menos así la viví yo cuando me separé. Digo, no me voy a escapar acá, la estoy pasando como el orto, sí. Veo los pedazos de mi cuerpo esparramados por el living de mi casa, sí. ¿Quiero irme de acá? Sí, definitivamente. Pensamientos oscuros me aparecieron hace un par de noches, me aparecieron, ni en pedo. Ni en pedo terminó mi vida, o sea, ni en pedo. No hay ninguna chance, ninguna. Ninguna, o sea, pero ninguna primero porque amo la vida. Segundo porque sé que va a pasar, sé que pasa y acompañé a tanta gente en su dolor que aparte tengo testimonios, inclusive de padres, viejos deprimidos, viejos y amigos deprimidos que pasó y volvieron a ser felices, ¿entendés? O sea, no conozco persona que haya pasado, atravesado una depresión recontra profundo que no haya vuelto a tener momentos de felicidad en su vida. Sí conozco personas que se deprimieron que después se volvieron a deprimir, que ya no pasaron bien el aprendizaje, si querés, que la vida les tenía reservado. De hecho las que conozco que se volvieron a deprimir definitivamente, no pasaron el aprendizaje, no capitalizaron. Siguieron haciéndose mal a sangre por lo que se hacía mal a sangre, siguieron tratando de controlar la vida, siguieron esperando la paz de afuera hacia adentro, un montón de aprendizajes no capitalizados. Eso es lo que yo siento, que he atravesado esas tristezas, pero como que ese gap que hoy explicabas no existió. Bueno, tranquilo. Tal vez sí, pero muy chiquito comparado con el sufrimiento, ¿entendés? Sí, obvio, entiendo. Bueno, todavía tengas que quizás seguir atravesando. Esto no es rápido, ¿eh? Esto no... ¿viste? Por ahí llega un tiempito. Yo justo en estas noches de noche oscura, escribí una vez, obviamente no es un poema, escribí una que la titulé, que se llama Opaca Noche. Eso. O sea, por eso ahora me dio mucha impresión, empecé a acordarme... No, de hecho, acuérdense que esto es arquetipal. Por eso uno dice, no, esto me está pasando a mí solo. El sufrimiento humano le pasa a todo el mundo. Es algo que no le haya pasado a mucha gente. Quizás parece como que el dolor es único y me pasa a mí solo. Hay gente que no. ¿Y qué? Hay gente que no. Bueno, pero ¿qué te sirve pensar que hay gente que no? No, está bien, pero... O sea, pensar y decir, no, hay gente que no, ¿y por qué a mí? No, lo que pasa es que a mí justo me pasa con mi madre, que nunca en mi vida la vi triste, ser loquísimo, toda la tristeza que ella notó la que ve yo en esta vida. Pero también al mismo tiempo hay que ver cuánto evolucionó ella, qué salto se tuvo. No, no evolucionó nada, ella no va a evolucionar. Ahí es donde voy. Yo creo que a veces las personas que más sufrieron o las que más heridas tienen son las que vivieron realmente, las que tienen más sabiduría, las que pueden entender y empatizar mucho más. Hay personas, sí, ya sé, hay personas que no vivieron nada, que vivieron atadas al puerto toda su vida, que no les pasó nada, literalmente. Yo, si vos me preguntás a mí, yo no quiero ser una de ellas. Porque mis heridas, mis dolores, mis tristezas, me llevan a la humildad de poder conectar con el alma humana. Chau, Marian. No, que ando cada vez menos. Sí, el dolor atravesado, la tristeza atravesada me conecta con el dolor de otros. Inclusive para lo que yo hago, me, no sé, me puedo empatizar mucho más y me nace una inmensa compasión al haber sufrido lo que sufrí también. Entonces, vos me preguntás, ¿te cambiarías para una persona que no sufrió nunca? Jamás, ni en pedo, no. No te cambio ni un solo dolor, ni una sola tristeza, ni una sola noche oscura del alma, ni una. Capaz que porque ahora estoy en mi plena noche oscura y es como que decirla cambiar. Es como que decirla cambiaría un poco. Claro, claro, obvio. Pero bueno, pedí ayuda y levantá la mano. Si estás atravesando esto por algo. Eso de la ayuda, que bueno, ahí Vero está diciendo que está pasando un momento difícil, es que hay veces que en realidad vos decís, pará, estoy con un pensamiento, o pasando este proceso, o estas tristezas, lo que fuera, por ahí no tenés a mano, sabés que no tenés a mano a quién pedirle ayuda, que sepas que te es útil, que entiendan lo que estás pasando. Obvio. A mí me pasa que como pasé algunas cosas, mucha gente, mucha gente, bueno, por ahí acuden a mí porque encuentran, che, ah mira con este tengo más o menos el mismo idioma para hablar determinadas cosas. El tema es cuando sos el que no tiene esos a mano en el momento que los necesitabas. Claro, cuando no tenés personas que pueden empatizar decís. Porque siempre estuviste en otro lugar aparte, no? Es como que no querés más ese lugar y no entiendes el resto de tu gente, que te rompas, porque fuiste la fuerte, entonces hay gente que no podés, porque te dicen, ay no, pero vos sos re fuerte, no se trata eso, sos fuerte o no. Sí, sí, es verdad, soy fuerte y también triste. Hay un concepto hermado de lo que significa ser fuerte, entendés? Soy fuerte y también vulnerable, de hecho cuanto más vulnerable soy, más fuerte también soy, porque en lugar de esconder mis emociones, o en lugar de taparlas, me animo a experimentarlas y atravesarlas, eso requiere de altísimo grado de valentía, de fortaleza, de habitar conscientemente la noche oscura del alma, y de permitirme llorar y estar triste y demás. Pero el que nunca te vio así, es como que no sé si no se soporta el otro, verte así, que te dice como diciendo, ay pero vos, entonces como que ya dejá de hablar con el círculo, porque sabés que la respuesta es algo que no te sirve hoy, entendés? Porque no saben lidiar con eso. Con mi cambio de lugar. Yo me acuerdo que en ese momento de noche oscura del alma, ya mis amigos los tenía hartos y ya ni los llamaba. Claro, yo tejé también. Siempre, siempre lo mismo. Pero tenés que tener, yo por lo menos en ese momento, tenía cuatro terapeutas distintos de diferentes, tenía, hacía biodanza, muy bueno biodanza, muy recomendable biodanza en ese momento, sí, recontra recomendable, y porque va el cuerpo ahí a sanar también, con abrazos, con úteros, con contención, muy sanador. Mi novia es profe de biodanza, una de las mejores, pero recontra sanador. Después tenés obviamente amigos que pueden servir para distraerte, lo que sea, y sí obviamente un coach. Yo tenía una bioenergetista también, y un mentor espiritual. Tenía cinco. Está bien, está bien. Obvio, no está mal recurrir ahí al asayo, y también estaba solo, obviamente. Pero esperá Lucho, hay amigos decís, si vos en tu momento, el día de la noche del Fernet, llamabas a un amigo, sé que iban a hacer, se iban a tomar cinco Fernets. Y íbamos en pandemia, no podíamos irnos a ningún lado. Pero no resolvías nada, porque tu amigo se iba a tomar cinco Fernets con vos, y a los cinco minutos se fue. Igual, igual. Déjame decirte algo. El tema es estar con una birrita, de vez en cuando, con una charla de amigos, está bueno. También es como tener una mirada distinta. Lo importante es entender que el partido es tuyo, y si lo estás viviendo es tuyo. Que la tristeza es tuya. Yo a veces tengo algunas discusiones, conversaciones, con mi ex, porque trata de evitarle el sufrimiento a mis hijos, como sea. No, ¿para qué le vas a contar eso? ¿Para qué le vas a hablar de esas cosas? Al revés. Que abran los ojos, y que inclusive también si tienen que sufrir un poco, también que sufran, y que se encuentren sufriendo. Porque ese sufrimiento los va a hacer madurar. Para mí, las personas que no sufrieron en su vida, no maduraron. Y perdón si alguno no sufrió, pero no tiene la madurez suficiente para poder entender al ser humano. O sea, entienden el sufrimiento de la teoría, no desde la vivencia, ¿viste? Entonces no hay madurez ahí. Digo, de mi mirada, ¿no? ¿Quién soy yo para juzgar? Pero, obviamente, uno quizás desde la teoría anhela no sufrir, pero yo no cambio la vida. Inclusive las mayores tristezas te permiten vivir tus mayores alegrías también. Vos podés conectar con la gratitud, y la expansión, porque podés conocer lo que es la cárcel, la tristeza, el no poder disfrutar, el no poder... ¿Entendés? O sea, esos momentos de oscuridad y de tristeza es la semilla después del tiempo de... de poder abrir los brazos y poder mirar el cielo, o las montañas, o el campo, o la vuelta por una plaza, ¿viste? Le disfrutás mucho más. ¿Estamos bien? Estamos ready. Genial. Y llámenle a los coaches, ¿no? Obviamente, porque... ¿Cómo les fue con los coaches, de protagonista? Muy bien, bien. El resto, no sabe, no contesta. Santi. Ah, yo tengo tarea pendiente, entonces es como que es un ni, pero por mí. Pero no hace falta hacer la tarea para pedir coaching, ¿eh? Directamente, llamá. No va de la mano las guías con el coaching. Vos llamás y directamente hablás con el coach. No hiciste ninguno que ya está terminando, Santi. No, no, sí. O sea, hice, pero quedó como que tenía que entrar en la acción con una cosa que, bueno, se está dilatando. Ah, te dio una tarea el coach, ok. Bueno, no, pero no importa, podés... Siempre la tarea es para vos, o sea, si no la hiciste, bueno, podés pedir coaching de vuelta, no pasa nada. Pero es importante, por lo menos el coach, todos los coaches de protagonista atravesaron esto, así que, todos. Pueden empatizar mucho ahí, escuchándote, haciendo silencio, sosteniéndote en tus emociones. Así que ahí, apóyense. A mí me salió eso a lo último, porque por ahí se tienen que... La otra vez cuando escribí en el grupo, agradeciéndote a vos, y bueno, a todos en conjunto, me salió realmente así, como, che, somos como compañeros más, cada uno con sus historias, pero estamos más o menos entrando al mismo idioma. Entonces, por ahí es más fácil hasta mensajearte o tirar un par de audios con algún compañero. Obvio. Pese a uno, antes que hablar con un amigo o hermano familiar. Bueno, las reuniones de subgrupos son para eso. Sí, estaban buenas. Ahí tenés un espacio de más intimidad para poder intercambiar, y sí, obvio, son espacios inclusive muy, muy lindos, muy nutricios. Más cuando no tenés, digamos, al menos yo, mi gente cercana, no están con esta visión de las cosas, No, no, por eso, no te van a entender tampoco. Tanto, al menos. Re contra. Por eso este camino también es lindo, cuando lo empiezan a transitar, si ya empecé uno, empiezan a armar medio tribu, la escuela no sabe lo que es, en la escuela son todos, o sea, es así. Incluso los grupos de escuela quedan para siempre, porque de vuelta se genera una, de la misma manera que vos tenés con tu grupo amigo, donde hay ciertos códigos, ciertas formas, vos generas los nuevos códigos con este grupo humano, donde hay respeto, donde hay empatía, y es el respeto que nosotros tratamos de transmitir desde el protagonista de cambio, con los códigos del protagonista de cambio, y con las herramientas del protagonista de cambio. Por eso son contextos de luz, un libro, está bueno, cortito, pero es los árboles de protagonista de cambio, que tratamos de plantar por todo el planeta, como de espacios de luz, que sean autogenerados también por los mismos seres humanos. Los árboles de Avatar, esos, los conectan. Bueno, nos vemos la semana que viene, un abrazo gigante. Un abrazo gigante. Chau.