← Volver al índice

El saldo de las fichas de póker

Ilustración

Una vez vi un video sobre crianza que me recontra marcó, y hablaba sobre fichas de póker. La idea es muy simple: todo lo bueno que le pasa a tu hijo se convierte en fichas de póker a su favor, y todo lo malo le hace perder fichas.

Vos como mamá, sobre todo hasta cierta edad, sos la gran fuente generadora de esas fichas. Pero cuando crecen y van a la escuela o a otros espacios, aparece gente que se las saca. Las van perdiendo porque les va mal en algo, porque no son los mejores en un deporte o en una materia, y muchas veces, lamentablemente, las pierden por actitudes de los adultos.

El video mostraba cómo un niño que tiene muchas fichas de póker en su bolsillo juega a la vida de una forma más segura y responsable. En cambio, el que tiene pocas juega como si no le importara nada —las tira total le quedan tres—, o directamente no quiere jugar por miedo a perder las poquitas que le quedan.

Por eso, como madre o cuidadora, tu rol es ser guardiana de esas fichas. En mi época se solía pensar: "El jardín de infantes da igual, mandalo a cualquiera si total ahí no aprenden nada". No. El jardín es la etapa más importante, porque la forma en que los traten ahí los va a marcar muchísimo. Si ves a un educador que no los trata con amor o paciencia, tenés que pararte ahí y proteger su saldo. Que al final del día la cuenta siempre dé positivo.

A veces nos preocupamos por pavadas. Si a los cinco años no sabe los colores, no sabe contar o no se sabe los animales, ¿qué importa? Pero si alguien le hace daño a su autoestima, eso sí es una cagada. La autoestima es todo. Cuanto más los abraces y más fichas les generes, más tranquilos y seguros de sí mismos van a ser en el futuro.


Siguiente: El cocodrilo de Morro →