
El arte es un tema que me parece fundamental y que en esta sociedad tenemos muy mal entendido. Pensamos en el arte como una habilidad, cuando en realidad es, ante todo, un medio de expresión.
Todos los niños, hasta los más tímidos, cuando están en su casa y son chiquitos, hacen de todo: cantan, bailan, actúan, pintan. Hacen todas las artes. ¿Y qué hacemos los adultos, con la mejor de las intenciones? Empezamos a decirles: "¡Qué lindo te quedó el dibujo!", "¡Qué bien que bailás!".
Ahí les empezamos a enseñar que el resultado de su expresión tiene que ser estético y tiene que estar aprobado por los demás. Creemos que estamos fomentando su autoestima porque les halagamos el dibujo —que capaz no se entiende qué es—, pero lo que hacemos es enfocar el valor en el producto final.
Lo que deberíamos decirles es: "Qué lindo que es verte dibujar. Cómo me gusta que disfrutes de hacerlo. Qué feliz que te vi bailando". Es decir, validar la experiencia, no el resultado.
Porque si no, llega el día en que salen del núcleo de la familia, van a la escuela y se dan cuenta de que su dibujo o su canto no es "tan bueno" como el del otro. Y como ya aprendieron que lo que importa es el resultado estético, simplemente dejan de hacerlo. ¿Por qué nacemos ejerciendo todas las formas del arte y de adultos casi nadie hace nada, a menos que sienta que es talentoso para eso? Porque solo sostenemos aquello en lo que la sociedad aprueba nuestro nivel. Y cuando dejamos de expresarnos, todo eso reprimido empieza a salir de formas mucho menos agradables.
Hace un tiempo en mi casa decidimos que todo el mundo tenía que tener una actividad artística, pero los invitábamos a probar artes en los que "no eran buenos". Lo importante no era el resultado. Nosotros, los grandes, también nos pusimos a hacer cosas que no nos salían bien a propósito. Y siento que funcionó. Todos fueron retomando alguna forma de expresión.
No hay que preocuparse por si se canta bien o mal, o si el dibujo es lindo o feo. Me puede gustar el resultado, obvio, pero lo más importante es lo que estás sintiendo y soltando cuando lo hacés. Dejar de hacer arte solo porque a los demás no les parece bueno es pésimo para la salud.