🫀Capítulo 4 de 7

El cuerpo también escucha

🫀La cara, la postura y la tensión corporal revelan si de verdad estoy disponible o si ya me cerré antes de comprender.

La escucha no sucede solo en la cabeza. El cuerpo participa todo el tiempo. Una cara endurecida, unos hombros tensos, los brazos cruzados o una postura cerrada pueden comunicar rechazo, cansancio o defensa incluso cuando la intención consciente es buena.

Tomi insiste en algo importante: el cuerpo no suele mentir. A veces revela que no estoy disponible, que estoy incómodo o que una conversación me activa algo viejo. Registrar esa dimensión corporal permite chequear, pedir tiempo o aclarar lo que pasa antes de que el vínculo se enrede más. Escuchar mejor también implica abrir el cuerpo y orientar la energía hacia la persona que tengo enfrente.