🚧Capítulo 3 de 7

Los enemigos de la escucha

🚧Prejuicios, cansancio, consejos automáticos, distracción y charla interna cortan la presencia mucho antes de que termine la conversación.

A partir de la conversación grupal empiezan a aparecer los grandes obstáculos. A veces no escuchamos porque ya estamos preparando un consejo. Otras veces porque queremos defendernos, porque no le damos autoridad al otro, porque nos molesta su tono, porque estamos cansados o porque simplemente no nos interesa.

También surgen enemigos más sutiles: la queja repetida que nos apaga, la distracción del celular, la charla interna que compite con la voz de enfrente, y los prejuicios que ya decidieron de antemano quién es el otro. La escucha se corta mucho antes de que la conversación termine. Por eso el primer paso no es forzar una atención perfecta, sino empezar a reconocer honestamente cuándo estoy escuchando y cuándo no.