El miedo fue presentado no solo como una emoción puntual, sino como un estado anímico que se nutre diariamente y que no se puede evitar simplemente huyendo. Se explicó que el miedo protege valores internos importantes y que para avanzar es necesario identificar qué valor defiende cada miedo.
Se propuso un ejercicio para que cada participante identifique cinco desafíos o miedos actuales o pasados, eligiendo uno para trabajar. Se destacó la importancia de elegir un miedo intermedio para poder enfrentarlo con mayor efectividad.